” T E H OUR DE LA K NIFE”

¿Cuáles son los verdaderos motivos del arresto y allanamiento contra Julian Assange? ¿La libertad de información correcta es peligrosa?

 

Un silencio perturbador invadió la embajada de Ecuador en Londres, algo que preocupó a su huésped más ilustre y complicado que desde la ventana superior de la casa en 3rd Street, 3 Hans Cres en Knigthbridge de la capital británica miró con ansiedad lo que sucedió en la calle. En un momento dado, varios carros y carros de la policía británica estaban estacionados en la parte delantera del edificio y, con prisa, más de una docena de hombres de civil, acompañados por “bobbies” metropolitanos, penetraron las puertas de la legación. El gobierno de Quito, bajo la presión de Washington, había cesado repentinamente el asilo del creador del sitio “Wikileaks” y le soltó la mano permitiendo que las fuerzas policiales británicas (con la presencia segura de agentes estadounidenses) ingresaran al edificio para arrestarlo.

La libertad de información había recibido una puñalada. No hay otra manera de describir este acto arbitrario. Julian Assange estuvo durante años en la mira del Departamento de Estado de los EE. UU. Y sus colegas británicos de la Oficina de Relaciones Exteriores que, tras intensas negociaciones con el actual gobierno neoliberal de Ecuador, fueron entregados en bandeja de plata por el gobierno de Lenin Moreno.

Los motivos para su captura no son otros que mostrar quiénes expusieron las abominaciones y las aberrantes violaciones de los derechos humanos que los Estados Unidos y sus aliados cometieron en Irak, Afganistán, Pakistán y las interminables acciones de presión y amenazas veladas a través de canales diplomáticos a gobiernos que no lo hicieron. Quiero seguir sus directivas. También causó gran molestia las revelaciones sobre la red de pederastia que se conoce como “Pizza-Gate”, la ventilación de los correos electrónicos comprometidos de Hillary Clinton vinculados a problemas sucios en Libia y el establecido con el renombrado sionista John Podesta.

El tema “Chelsea Manning” fue sin duda la gota que desbordó el vaso y molestó el ambiente de los influyentes sectores neoconservadores en Washington. Bradley Manning fue un oficial del ejército estadounidense que filtró miles de documentos a Julian Assange que, tras ser descubierto por una investigación de inteligencia dentro de la unidad en la que estaba trabajando, fue arrestado y declarado culpable de “conspiración” en 2013 a 35 años de prisión donde Fue hasta el 2017.

No faltaron sugerencias para que lo ejecutaran por traición. También antes de que Obama dejara la Casa Blanca, firmó su indulto en 2017 y fue libre, donde se presentó con un cambio en su vida como transexual, ahora llamado Chelsea Elisabeth Manning. Del mismo modo, con la llegada de Trump y bajo la presión de los halcones republicanos, su libertad quedó ineficaz y Manning volvió a la cárcel.

Es una advertencia de que el sector neoconservador y sus aliados en el partido de la guerra quieren hacer público para aterrorizar a los buscadores de la verdad que condicionan la libertad de información y la prensa. Un artículo de Glen Greenwald en “The Intercept” expone esta situación con claridad.

Quizás una de las revelaciones más controvertidas de “Wikileaks” ha sido las actividades telefónicas y de espionaje cibernético llevadas a cabo por la NSA y la CIA en teléfonos móviles de líderes de países aliados como Alemania, Italia y Francia, causando daños innegables en la confianza de que dura hasta hoy.

Gracias a la labor de Assange y sus colaboradores (incluido Manning), la opinión pública mundial pudo acceder a algunos de los secretos más oscuros y más comprometidos de la política exterior de Washington. Una de las más contundentes y quizás las más gráficas de la furia contra la humanidad fue la masacre capturada en vivo durante la ocupación de Irak en 2007 por las cámaras de un helicóptero estadounidense “Apache”, donde se puede ver como un grupo de hombres e iraquíes. Los niños que se reunieron en un barrio de Bagdad, después de haber sido iluminados con las miras del dispositivo, son ametrallados deliberadamente, causando una verdadera masacre e incluso repitiendo el ataque a los vehículos que intentan rescatar a los heridos.

Las escenas eran tan pérfidas y repugnantes que solo aumentaron ese recuerdo gracias a las imágenes ya presentes en las mentes de los iraquíes y que viajaron por el mundo y pudieron ver en su propia carne lo que significaba la democracia estadounidense, con filmaciones y fotografías abominables tomadas algunos años. antes (2004) en el campo de concentración “Abu-Graib”, controlado y dirigido por los estadounidenses.

Lo peor de eso fue que gracias a uno de sus propios militares (Manning) y quizás muchos otros que permanecen ocultos en el anonimato y que ayudaron a ventilar las prácticas incómodas e ilegales de tortura y otras aberraciones llevadas a cabo por grupos siniestros de militares y privados contratados. Tareas (lideradas por la CIA), proporciono a “Wikileaks” acceso a ese agujero negro de operaciones de inteligencia que los medios convencionales no tendrían, y no se atreverían a penetrar. No olvide que en estos negocios sucios participaron muchos respetados profesionales civiles de rango académico, médicos, abogados, psiquiatras y psicólogos que colaboraron en estos asuntos sucios, incluidos funcionarios que, como jefes de la CIA, ocupan actualmente funciones en la administración de Trump. .

Esto también afecta al ex agente de la NSA Eduard Snowden, quien después de revelar cómo la agencia operaba ilegalmente a través de las redes sociales como Facebook, pudo huir rápidamente y refugiarse en la Federación Rusa, donde sin duda tiene mayores garantías de que el Departamento de Estado de Estados Unidos y la CIA No puede influir en el gobierno del Kremlin.

Las imágenes de un Julian Assange arrastrado desde su asilo en la embajada ecuatoriana por una docena de hombres, no pueden ser más oprobiosos por la imagen ya decrépita de la inexistente democracia norteamericana. Durante mucho tiempo, la estructura de poder en los Estados Unidos ha sido cooptada por este sector que vive bajo el dolor de los demás, la promoción de crisis y guerras donde los llaman los intereses privados, sin escrúpulos de quienes pueden verse perjudicados por sus acciones. . Aquí ya lo hemos visto, no hay diferencias entre demócratas o republicanos; Algunos, como otros, llevaron a cabo campañas sangrientas y agresivas en estados soberanos, participando así en mayor o menor medida, de las crisis humanitarias más detestables de finales del siglo XX y de las que sacuden actualmente varias regiones del mundo.

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” P O IS ONEDPAY HOMBRES T”

La historia vivida (creíble o no) por un supuesto mercenario de Daesh que arroja más luz sobre lo que realmente sucedió desde 2014 hasta finales de 2017.

 

Mientra el último día del mes de abril 2017 y las fuerzas iraquíes, junto con los iraníes y las milicias chiítas populares que se adhieren al gobierno de Bagdad fueron avanzando sin control hacia Mosul. Las fuerzas del llamado “Estado Islámico” estaban perdiendo terreno rápidamente, obligándolos a retirarse desesperadamente y sin preocuparse por el destino de los civiles de la ciudad más importante del norte, comenzaron a desplegar sus tácticas de emboscada para esperar lo que propaganda llamada “apóstatas”.

Esta es la historia de un miembro europeo del llamado “ISIS” o cómo los iraquíes bautizaron a “Daesh” que aclara muchas de esas dudas y misterios sobre el origen, la función y los objetivos de esta pseudo fábula islámica. Su nombre islámico, Ahmed Din J. (de quien solo diremos esto), está catalogado como un “Yahid” (luchador sagrado), hoy irreconocible por haberse quitado su larga barba, sin sus túnicas negras con las correas y el chaleco blindado de El origen estadounidense utilizado en sus operaciones en Irak y lejos de esas circunstancias, dice que formaba parte de la milicia de élite cerca del núcleo de la organización, que recordamos que ante los ojos de los espectadores estaba dirigido por un sujeto llamado Abu Bakr Al Baghdadi, la identidad como Oscuro como la túnica que llevaba.

Hasta el día de hoy, nadie sabe dónde está ni qué se autoproclamó “Califa”, cuya identidad y afiliación religiosa existen muchas dudas. La investigación del tema sería emocionante y el intento no fue en vano. Después de varios contactos con alguien que afirmó haber sido parte de esa historia, acordamos reunirnos en un café en una capital europea y allí, como dos feligreses más, nos vimos y comenzamos un diálogo emocionante que duró casi dos horas y media. Entre cafés y cigarros. Aquí pondré solo la parte más interesante de esa entrevista y la más importante para tratar de ver de qué se trata y trata el fenómeno del “Estado Islámico”.

Según una parte de nuestra reunión: “Teníamos problemas con los suministros y las rutas de suministro desde el norte que venían de Turquía tenían dificultades para conseguirnos los suministros. Lo mismo sucedió con los que venían de Deir Ezzor en Siria que estaban bajo el control de otros aliados y la libertad de movimiento para lo que había sido la frontera “. Cuando le pregunté cómo llegó a unirse a los” Daesh “si sabía que era una farsa. A lo que él respondió: “Al principio no lo sabía, tal vez sentí que podría tratarse de una farsa que se ejecutaría por un corto tiempo y desapareceríamos, pero nunca en las dimensiones de lo que vi”. Entonces le pregunté de vuelta. ¿Pensaste que toda esta organización era para ayudar a los iraquíes o para liberar a los sirios de Bashar Al Assad? A lo que dijo sin dudarlo “: No, en absoluto.La paga era buena y necesitaban mis talentos. Desde que llegué a uno de los campamentos de entrenamiento en la región de Sham, noté que las tiendas y el equipo de la campaña eran estadounidenses, incluso muchos de los accesorios también lo eran, pero en cuáles eran los vehículos blindados y las piezas de artillería “M198 Howitzer” algunos Siguió con sus signos pintados de los sables cruzados del ejército de Arabia Saudita “.

En un momento le pedí que me dijera qué lo convenció de que había estado trabajando para una “farsa” y luego me dijo: “Recuerdo que estábamos rodeados por las milicias chiítas y sentí que se acercaba el fin”. y los aviones británicos que nos habían evadido durante más de dos años ahora estaban degradando nuestras posiciones. “Antes de eso, lo detuve a preguntar: ¿Por qué dices que los habían estado evadiendo; ¿Qué quiere decir con esto? Y luego, después de un resoplido, continuó diciendo: “Al principio no lo entendía, pero luego me di cuenta de que algo estaba arreglado, también hice lo que no sabía y continué con mis tareas”. Luego, con mi curiosidad comiéndome, me apresuré a preguntarle: ¿Cuándo te diste cuenta de que todo este asesinato ya estaba planeado de antemano o que había otras manos que se encargaban de todo?

Luego, dando un largo silbido a su cigarro turco, dijo: “Para junio (2017) era imposible revertir la situación. Aunque causamos muchas bajas a los milicianos iraquíes, no se detuvieron y fue allí donde empezaron a suceder algunas cosas que yo Yo mismo podía ver “; ¿Como cuál ?: “Uno de los comandantes de Al Baghdadi hizo que recogieran a sus mujeres e hijos para que fueran evacuados a Palmyra en Siria, porque nos dijo que ‘nuestras espaldas están cubiertas’. No entendí a qué se refería cuando, tres días después de la noche, mientras estábamos con nuestra unidad intercambiando fuego con las milicias al otro lado del Tigris, bloqueando el puente “Al Jumhurryah”, pude ver dos helicópteros en el Muy baja altitud que venía del noroeste, comenzó a caer un kilómetro por detrás de nosotros. 

Creyendo que los estadounidenses desembarcarían comandos para atacarnos, tomé uno de los camiones y con tres de mis hombres salimos apresuradamente pero con cautela. “Hace una pausa para otra bocanada de su cigarrillo y continúa:” Recuerdo que cuando nos acercamos a donde vimos que habían caído, noté que no había civiles, al menos no vivos y que todo estaba en ruinas, hasta que giramos en una de las calles nos encontramos con un grupo aparentemente nuestro (enmascarado y con uniformes negros) con dos camionetas de la policía que bloquearon el paso, mientras que detrás de ellos, a unos doscientos metros, vimos a uno de estos helicópteros posado en un amplio claro ubicado al lado de el camino que se mueve hacia el noreste mientras que el otro revoloteaba a baja altitud “.

Sin entender la escena que me describió, le pedí que aclarara lo que sucedió entonces y siguió diciendo: “Fue una sorpresa, pero no tanto, y me salvó la vida. Antes de que pudiéramos reaccionar, dos de mis hombres cayeron tiro por tiro preciso en la cabeza; había tiradores en los techos circundantes. Mientras el artillero devolvía una ráfaga de fuego a uno de los techos, logré salir del camión rápidamente a las ruinas cercanas. Corrí tan rápido que No presté atención a lo que sucedió con el camión que terminó siendo acribillado, supongo por los enmascarados. Así que, arrastrándose por esas ruinas y avanzando con mi’AK-74 ‘(es una metralleta de estilo ruso) en la mano dentro de eso. Manzana medio arruinada, llegué al final de la otra calle desde donde un hueco en la pared vi con claridad y asombro una escena desconcertante.Ante esto, preguntó ansiosamente qué vio, a lo que respondió: “Vi que nuestro comandante, tres mujeres y cuatro niños, junto con varios infantes de marina y guardias especiales de la organización, se estaban preparando para subir la puerta de ese dispositivo”.

Y continuó diciendo: “Sin poder hacer nada y más preocupado de que mis colegas no me detectaran, solo pude ver cómo se levantó ese helicóptero levantando un gran polvo para alejarse por la dirección por la que había venido. Antes y cautivo de su historia, le supliqué que continuara y luego dije: “Espere hasta que caiga la noche y allí, en medio de los escombros y los torsos de los muertos, me siento y muy callado y guiado por el ruido de los combates en la noche, Regresé a mi posición que para mi sorpresa, nadie había notado mi falta “.

Todo acabaría convenciéndome una semana después, cuando, después de cruzar a territorio sirio y de allí a Turquía, encontráramos un grupo del “Ejército Islámico de Irak” que había antagonizado a los Daesh y por eso nos tomaron prisioneros y nos llevaron. fuera armas Fue allí donde su comandante, un flaco iraquí con piel cobriza y ojos penetrantes, nos dijo “todos ustedes son estúpidos, el Daesh es un engaño” y fue allí donde, entre varias de las pruebas que nos mostró, aparecieron algunas fotos horribles que mostraban quién. había sido comandante de la Daesh (rescatada por el helicóptero la semana anterior) y sus mujeres desenterradas con las manos atadas, con los ojos vendados y enterradas en fosas comunes en algún lugar del desierto de “Al Sham”.

Su historia es similar a la de muchos iraquíes que presenciaron estos rescates inusuales e incluso los suministros con vuelos de aviones de transporte lanzando en paracaídas toneladas de armas y explosivos para los militantes armados. Tal vez, ¿estarían deshaciéndose de los testigos?

“¿DOS SAYAN EN BUENOS AIRES?”

Quiénes son realmente los supuestos iraníes que ingresaron al país el 12 de marzo pasado. Se trata de una célula terrorista o de un equipo de atacantes de una agencia de inteligencia israelí?

 

Tan solo hace una semana, los medios capitalinos argentinos lanzaron un extraña primicia que confundía a los de por sí, desprevenidos ciudadanos porteños quienes acostumbrados a los estereotipos que su propia idiosincrasia los ha formado y que los medios explotan con frecuencia, no lograban entender de qué se trataba aquella confusa noticia referida a la detención  una pareja de supuestos ciudadanos iraníes con pasaportes ¿israelíes?

Una pareja de ciudadanos de supuesto origen iraní quienes dijeron llamarse Mashoreh Sabsali y Sajjad Sameil Naserani llegaron al país el 12 de marzo último y tras pasar sin problemas por la aduana, se instalaron en unos días en varios hoteles de la capital. Sin dudas que este comportamiento despertó sospechas. Obviamente el hecho no pasó desapercibido para los partidarios de Israel quienes, por espacios mediáticos facilitados por sus paisanos  ya sentenciaban con total desparpajo “seguro que son terroristas”.

Aparentemente el éxito de la AFI por detectarlos radico en el funcionamiento de un sistema proveído por Interpol (SICAM) que advirtió “inconsistencias” en ambos pasajeros cuando embarcaron en España. Hasta ahí todo parece muy claro. Pero lo cierto fue que al llegar a Ezeiza, pudieron pasar los controles por una aparente “falla humana” o ¿Tal vez hubo órdenes de dejarlos entrar? Pero la avidez de la inteligencia argentina –que coopera con EEUU e Israel- habría comenzado un seguimiento para detectar alguna anomalía en sus desplazamientos en Buenos Aires.

Esta noticia justamente fue lanzada en momentos de cumplirse 27 años del ataque a la embajada de Israel, una causa que además de estar plagada de contradicciones e inconsistencias, mantiene al día de hoy dividida a la misma comunidad judía entre quienes aceptan de pie juntillas la versión oficial de un “coche bomba” conducido por un suicida (del cual no apareció nunca una sola pista de su existencia) y la de quienes ven además de la complicidad del entonces gobierno argentino, la mano negra  del gobierno israelí por cuestiones estrictamente políticas.

Esta última postura que obviamente es rehuida por dichos sectores y claro, por los medios convencionales, rompe el esquema panfletario estigmatizante de poner sobre los musulmanes, todas las sospechas por actos como estos.

No hay que olvidar que uno de los argumentos que recurrentemente presentan los partidarios del “ataque de origen islámico” refieren a la mano “árabe islámica”, que tras años de infundios y falsos trascendidos mediáticos que ponían las culpas sobre la OLP palestina, la “Jihad Islámica” (estigmatizando tangencialmente a la comunidad árabe islámica local), a Siria y hasta supuestas células nazi argentinas, ante la esterilidad y total falta de sustentabilidad de aquellas versiones, terminaron novelando (con la ayuda de falsos informes de la CIA y el Mossad) como culpables a “Hizb´allah” libanés con la supuesta anuencia política de Irán. De esta manera, ver cómo dos sujetos que se identifican como iraníes con pasaportes israelíes, luce claramente extraño o incluso podríamos decir, sospechoso.

Es por ello lo extraño de este episodio. El mismo tiene un raro olor a embuste y por el momento en que se lleva adelante este hallazgo, es posible que se trate de una mera acción distractiva y nada más. Esta pareja de supuestos iraníes –dado de que no se confirmó que lo fueran-, la cual argumento que habrían escapado de Irán (posiblemente por ser disidentes), nadie se preguntó ¿Por qué lo harían, son acaso activistas políticos contrarios al gobierno, son meros delincuentes que iban a ser encerrados por delitos cometidos en Irán o tal vez, miembros de alguna organización armada financiada por Washington como los “Mujaheedin Al Kalq”?

Además, se sabe en los círculos de la Comunidad de inteligencia, que desde hace décadas que la inteligencia israelí (como la CIA y el MI-6) usan lo que se denominan “agentes negros”, es decir, sujetos provenientes de los países enemigos a quienes reclutan y encargan misiones demasiado arriesgadas para que las lleven a cabo sus propios agentes. Serían parte de lo que Israel denomina “Sayanim”[1], si ellos fueran en realidad judíos de origen persa. Caso contrario, si solo se tratase de no judíos sean de la nacionalidad que en realidad fuesen, entrarían dentro de la categoría de los llamados “agentes negros”.

De este modo, estos “agentes negros” logran infiltrarse hasta el corazón del objetivo y traicionando a sus propios congéneres, ejecutan la misión encomendada. Un solo ejemplo de este empleo se vio con los asesinatos de científicos iraníes en 2009, llevados a cabo por una red de criminales locales pagados por el Mossad.

Para que estos agentes lleven adelante estas acciones, (además del dinero y los contactos) se les provee de identidades falsas, proporcionándoles los pasaportes que, como  en el presente caso, se hace muy extraño que hayan podido ser “robados” en Israel. A nadie que conoce de la historia de los manejos de la inteligencia israelí puede creerse que a Tel Aviv le birlaron un par de pasaportes que para colmo, estaban a nombre de agentes de inteligencia israelíes.

Ante esto hay que cuestionarse ¿Cuál sería el propósito para ingresar en Argentina con estas identidades? Pues está muy claro que hay que –ante un nuevo aniversario- seguir metiéndole en la cabeza a la opinión pública, que “fue Irán el autor de los atentados” y que ellos son una amenaza “para la Argentina”, aunque no haya una sola prueba de ello. Y es que siempre ha sido –como parte de la guerra psicológica–  muy útil lanzar una cortina de humo en momentos que se cumple un nuevo aniversario del ataque a la embajada de Israel, para mantener en vilo la versión oficial y a su vez distraer sobre las reales implicancias que tuvo la inteligencia israelí por aquel entonces y sus conexiones locales, algo que de un tiempo a esta parte ha puesto muy nerviosos tanto a los funcionarios en Tel Aviv como a los militantes sionistas locales. 

No se trata de meras especulaciones o de posiciones “antisemitas” como cancinamente acusan los sectores alineados al sionismo que –y vale recalcarlo- no son precisamente representativos del judaísmo, sino de una idea política mesiánica que desde hace tiempo y por estas horas da pábulo de horror por la entidad de sus crímenes en contra de la población palestina y en particular sobre la Franja de Gaza.

Sin dudas y como lo han expuesto algunos valientes investigadores[2], el atentado de la embajada pudo ejecutado con el conocimiento de la contrainteligencia (Shin bet) y el silencio del Mossad israelí. Entonces ¿A quién fue dirigido el ataque y cuáles fueron sus verdaderos propósitos políticos? Como bien señalan algunos, fue sin dudas una de las llamadas “operaciones de falsa bandera” a costa de la ciudadanía argentina, aprovechando la vulnerabilidad y el ya por aquel entonces, descalabro de la seguridad y la inteligencia del estado.

Quienes ejecutaron este ataque, usaron la lógica de la guerra buscaron el punto más vulnerable y más conveniente para enviar un mensaje escrito con sangre; y la pregunta es ¿Para quién? Para saber a quienes estaba dirigido, debemos situarnos en aquel contexto y en ese mismo instante que se produce este crimen que se caracterizaba por una profunda y cruda lucha intestina entre los ultraderechistas judíos encabezados Yisack Shamir que no querían un acuerdo de paz con la OLP y los moderados encolumnados detrás de Yisack Rabin, cada uno de ellos, seguidos por poderosos sectores del mundo financiero y económico.

Así como estos bloques políticos y sus adeptos se hallaban separados por este tema, las estructuras de los temibles cuerpos de inteligencia y seguridad israelíes, llámense Shin Bet, Shabak, Mossad y sus células exteriores también estaban fuertemente polarizadas por este conflicto. Un ejemplo de ello era el entonces jefe del “Shin Bet” Shabtai Shavit, conocido por su oposición tajante a llegar a un acuerdo con los árabes, quien haría cualquier cosa por arruinar las posibilidades de un acercamiento con Yasser Arafat y el resto de la OLP.

Todo esto siempre fue guardado bajo la alfombra y de ese modo se engañó deliberadamente y manipulo vilmente a la opinión pública argentina. Pero eso parece estar cambiando de un tiempo hasta esta parte con las publicaciones de investigaciones y tesis que demostrando incoherencias, contradicciones y falsedades de la versión “oficial” siempre habían sido rehuidas de explicar tanto por funcionarios israelíes como funcionarios políticos de la comunidad en Argentina.

Es por ello que la aparición de esta “extraña” pareja que ya está confirmado que no son lo que dicen ser y mucho menos lo que aparentaban ante los ojos del desprevenido público, pone sobre el tapete algunas inquietudes referidas a lo que casi al mismo tiempo ocurría en Nueva Zelanda con aquella horrible masacre de cincuenta musulmanes en dos mezquitas ¿Acaso también se había diseñado una masacre similar para recrear una atmosfera de terror que ya existe en otras regiones? Y si fuese ¿Quiénes son los que salen beneficiados?

“PASAR AL PLAN B”

El fracaso por derrocar al legitimo gobierno venezolano ha obligado a Washington y sus arietes a pasar a una nueva peligrosa etapa ¿Primara la legalidad internacional?

 

Alguien en el Pentágono en medio de una reunión para tratar el “asunto Venezuela” tras el fracaso del “23F”  murmuró, “debemos pasar al plan B” como un claro indicio que todo está muy bien pensado para desbancar a Nicolás Maduro y disolver definitivamente a la revolución bolivariana. Sus principales mentores de ello son el asesor de seguridad nacional John Bolton y el especialista en operaciones subversivas el sionista Elliott Abrams. Una vez más, la intromisión ilegítima de la política exterior norteamericana se pone en marcha para alterar las realidades de otras soberanías sin considerar los daños que ello conlleva.

Más allá de las repetidas excusas que plantean los partidarios de la política de Washington, entre ellos el gobierno argentino, no parecen advertir que su impulsión, además de no tener nada de democráticas, son llevadas adelante mediante procederes criminales y que –como los hemos visto en Iraq, Libia y Siria- son a expensas de mucho sufrimiento y muerte.

A la par de ello, da pábulo de risas (y de preocupación) los esfuerzos de algunos medios argentinos tratando de presentar a Juan Guaidó –un elemento reclutado por la CIA- como un “presidente” legítimo y hasta diríamos, rodeado de una mística heroica que ni ellos mismos se creen. En su discursiva seudo analítica cargada de propaganda con rumores nunca chequeados, se hallan ausentes los conceptos de la “no injerencia” y el “respeto a la ley internacional”, obviando claro las amenazas del senador estadounidense Marco Rubio y el intento de asesinato perpetrado contra Maduro unos meses antes, siguiendo las mismas tácticas manipuladoras de sus colegas anglosajones.  Hay en estos sectores del periodismo argento, un notorio sesgo neoconservador que se alinea muy bien con el neoconservadurismo estadounidense –aunque ellos se autodenominen como liberales-  que apoya e impulsa, junto al sionismo, la desestabilización y el fraccionamiento de estados soberanos. Todo esto claro, por cuestiones de negocios y nada más. Aquí en Venezuela el botín es el petróleo, el oro y el control geoestratégico de la cuenca del Orinoco.

Afortunadamente durante el transcurso de los últimos 25 años hasta esta parte las cosas han cambiado bastante y ya no se le puede vender a la opinión pública cualquier embuste editorial. Hoy día y en especial los jóvenes vienen con un sentido crítico y agudo que al revisar la historia contemporánea pueden advertir en situaciones como la vista en torno a Venezuela, ya fueron impulsadas con metodologías similares en otras latitudes por los mismos que actualmente fomentan la intervención.

La mecánica es la misma. No hay diferencia en su implementación salvo, por los matices de los países que son objeto de estas “intervenciones democráticas”. Y más allá de los verdaderos objetivos que estas agresiones esconden, es el proceder lo que identifica, la ilegalidad conspirativa de quienes planifican, participan y ejecutan este tipo de situaciones.  

 

 

Sin dudas que el río Orinoco es una ruta (aunque muy intrincada) de acceso estratégico para adentrarse sigilosamente al centro del país y está claro que las fuerzas especiales estadounidenses y de sus colegas encubiertos pueden llegar a usarla para infiltrarse y anular algunos puntos militares estratégicos como ser centrales de energía eléctrica, comunicaciones y en especial, sistemas de defensa antiaérea de origen ruso y chino camuflados entre la selva. Esto a su vez representaría una “bolsa de novedades” o más bien una “caja de sorpresas” que traería a mal traer a los intrusos y es que, las características de la selva amazónica con el aditamento de la presencia de posibles unidades especiales rusas, propicia un escenario muy difícil de sortear.

Es por ello que se requiere de la colaboración de conocedores y lugareños del territorio venezolano para que orienten a las fuerzas especiales y a sus unidades irregulares compuestas por mercenarios y desertores venezolanos –seguramente financiadas con el dinero robado a las cuentas bancarias de Venezuela-, que sin lugar a dudas se vienen adiestrando –mucho antes de que Guaidó saliera a la luz- en campamentos clandestinos en las selvas de Colombia y seguramente en alguno oculto en la espesura selvática del Brasil. Lo llamativo de todo esto había sido la pasividad de la OEA o más bien su notorio silencio ante todas estas maniobras que claramente –como los falsos positivos del 23 de febrero- constituyen preparativos para acciones agresivas (que violan los preceptos de la Carta orgánica de la ONU) que ya han venido llevándose a cabo de forma encubierta por potencias extranjeras bien identificadas y que denunciadas continuamente por Caracas, cayeron en saco roto.

Sin lugar a dudas que el apoyo político y diplomático de Rusia da un marco superlativamente diferente al que debió afrontar Iraq en 2003 y Libia en 2010, estando Moscú actualmente en mejor posición al momento de la agresión contra Siria. En este sentido el Kremlin ha sentado claramente su posición y ha dejado en claro que no tolerara los juegos de cambio de régimen, demostrando en el concierto internacional y ante el foro de Naciones Unidas que no será fácil para EEUU, maniobrar con argucias para obtener resoluciones a gusto de sus pretensiones.

“SIN ESTRATEGIA A LA VISTA”

Tras el discurso de apertura de las sesiones legislativas del presidente Mauricio Macri ante la cámara de representantes quedo un claro sabor a nada que también parece reflejarse sobre una  tambaleante agenda exterior

 

Hace tiempo se viene advirtiendo la falta de una visión estratégica de los gobiernos argentinos, especialmente en los últimos 25 años hasta esta parte. Macri no parece ser la excepción aunque si hay señalar que al menos, es coherente con su ideología y se alinea sin tapujos con los países que tienen una clara agenda geopolítica unilateral para el mundo.

Cuando el viernes 1° de marzo inauguró las sesiones ordinarias del Congreso, los argentinos solo esperaban alguna buena nueva para su angustiosa y cada vez más precaria situación económica, pero nada más. 

Como siempre, hay una premura por los asuntos inmediatos y contingentes como son el bolsillo propio y las ventajas que pueden obtener de prebendas electoralistas que pueda darles el candidato de oportunidad. Este mismo pueblo parece haber perdido el discernimiento, cualquier ánimo de lucha y solo espera las dádivas de quien en las próximas elecciones se encarame –como sea- en la cumbre del poder. Todo ello y al mismo tiempo que su gobierno, obsecuente colaborador de la agenda exterior de Washington, que creyendo que obtendrá beneficios para su país, mete las manos en situaciones calientes que traerán consecuencias a mediano plazo. Al parecer los políticos argentos no han aprendido lo que sucedió en la era de Menem.

En ese sentido, las alegorías anti iraníes que reflejan un claro sentir islamofobo,  que buscan sembrar en el colectivo nacional la idea de que la República Islámica de Irán fue el autor de aquellos atentados en Buenos Aires, que sin pruebas ciertas que las avalen –siguiendo la misma argucia contra Iraq-, representan una obsecuencia maliciosa hacia la dirigencia política de la comunidad judía local (y por ende a la embajada de Israel) y a la vez una afrenta que solo tiene sustento en los argumentos fabricados por las agencias de inteligencia estadounidenses e israelíes.

Sin lugar a dudas de que este discurso, ciertamente encendido (por una claro estado de impotencia) en medio de un recinto hostil, no dejo de ser el vehículo para sostener su compromiso con los intereses de Washington y Tel Aviv tendientes a seguir con los intentos de inculpar a Irán por los atentados de 1992 y 1994, algo que, como lo hemos dicho antes, una parte de la misma comunidad judía local no se cree.

Sin dudas que cuando se conocieron los fallos por el juicio de encubrimiento del atentado de la AMIA donde se sobreseyeron a personajes como el presidente Carlos Saúl Menem y al ex dirigente de la DAIA Rubén Beraja, a muchos argentinos –incluidos a familiares de víctimas del atentado- les devino una gran decepción y renovado descreimiento por la labor de una justicia que con los últimos acontecimientos había venido revelando el estado de podredumbre en que se encuentra.

Cuando hace poco alguien dijo “algo huele horrible en Comodoro Py” (sede de la justicia federal), no solo lo decía por el nauseabundo hedor del rebalse de las cámaras sépticas del subsuelo del edificio sino también, por la insostenible y vomitiva realidad de arreglos y contubernios políticos que allí se tejen.

Y motivos no les falta a los argentinos para tener esa percepción. Con la archimanoseada causa de los atentados tratando se incrustar un conveniente culpable a gusto de los intereses geopolíticos de administraciones foráneas, hasta las arbitrarias detenciones de dos chicos musulmanes por el solo motivo de tener raíces árabes ( El caso de los hermanos Salomon), demuestra el grado de tendenciosidad y prejuicio que infecta las instituciones. 

Continuando con esto vemos como desde la opereta de Nisman (supuestamente asesinado) pasando por el hundimiento del submarino “ARA San Juan” (cubierto de un sospechoso secretismo),  los escándalos sobre aprietes y coimas que involucran a un agente del Departamento de Estado norteamericano llamado Marcelo D´Alesio (que arrastra consigo a una larga lista de periodistas del medio) y al fiscal Stornelli que investiga la causa “Cuadernos” que gracias a este desliz puede llegar a desmoronar todo lo actuado, al ver el sobreseimiento de aquellos personeros oscuros de los noventas, nadie puede creer que haya algo serio en todo esto.

Pese a lo escandaloso que aquellos casos y personas revela al conocimiento público, los habitantes argentinos siguen con su apatía y pendientes de quien puede llegar a mejorarles la cuota del día.

Para peor, ello ha servido a los propósitos electoralistas de la ex presidente CFK quien subiéndose convenientemente a este oportuno tren, y a un pedestal autogenerado, aprovecho estas inconsecuencias políticas para nutrir su gastado discurso populista. Igualmente esto es solo una máscara y nada más. No olvidemos que esta misma presidenta mantuvo un estado de letargo y ambigüedades el tema de los ataques terroristas caracterizadas por no hacer nada para esclarecer los hechos y ni hablar sobre cortar con las injerencias de las embajadas de EEUU e Israel dentro de éstas causas. 

Quedaba claro que solo era una impostación “seudo revolucionaria”, una actuación para la “gilada” –como se dice por estos lugares-  y nada más. Haberse puesto en la tarea real y comprometida de hacer valer la soberanía nacional en todos los aspectos de la vida política, hubiera implicado riesgos demasiado altos para su egoísta agenda política de saqueo personal.

La corrupción que destaco su gestión es proporcional a su mediocridad en política exterior solo basada en discursos ampulosos pero sin hechos concretos tendientes a crear una realidad política alternativa como la bolivariana en Venezuela o sí se quiere más pretensiosa, como la rusa.  Si verdaderamente hubiera pensado en posicionar a la Argentina en otro carril dentro del concierto internacional, estructurándola como una potencia emergente o al menos con intensión de proponérselo ¿Por qué no ahondo relaciones con Rusia y China? ¿Quiénes marcan los límites reales de la Casa Rosada?

En la vereda de enfrente vemos a Mauricio Macri y sus seguidores. Tras su ponencia ante el Congreso, Macri sin haber escarmentado tras el fracaso intento de golpe de estado del 23 de febrero recibió al político golpista Juan Guaidó en su residencia de Olivos lo que dejo en claro cuales el alineamiento de la Casa Rosada con el tema de Venezuela. Cuando se observa la composición política del gobierno de Cambiemos pero en particular del PRO, cualquiera cae en cuentas de que hay una clara línea ideológica que, pasando por la embajada en Buenos Aires, conduce directamente a Tel Aviv que explica con señera claridad del “por qué” muchas situaciones son muy bien calladas a la opinión pública local que, aunque costumbristamente abúlica y conformista, no debe tener jamás un profundo conocimiento.

Un caso de aquello es la incursión de grupos de israelíes que exploran la Patagonia y que ya ha dejado de ser el mito que los medios y sus periodistas a sueldo habían desdeñado con tajante incredulidad. Crease que de haber merodeando “mochileros iraníes” o con apariencia y rasgos árabes (semíticos), todos estos sectores crearían un revuelo mediático ensordecedor, alertando a la opinión pública de un peligro inminente y pondrían todos sus esfuerzos por determinar cuáles son sus propósitos. En fin, para quienes creían que verían algún cambio en la ruta estratégica de este gobierno, relájense, nada ha cambiado y todo seguirá igual.

“INDIA Y PAKISTÁN”

Con tres guerras en su haber las dos naciones nacidas del dominio británico no parecen haber logrado limar sus asperezas por el tema de la Cachemira que apenas hace unos días ha pasado a ser el centro de atención de los analistas políticos y militares ¿Habrá una cuarta guerra?

 

Mientras los medios informativos mantenían la atención centrada en los grandes conflictos geoestratégicos y políticos que conmueven al globo, han dejado pasar uno que además de antiguo (por la peligrosidad del mismo), tiene la potencialidad de obrar como un detonador de una crisis mucho mayor que a su vez, se interconecta con la pulseada global a la que nos referimos.

Los últimos acontecimientos que se habían venido registrando en la región de Cachemira ubicada entre China, La India y Pakistán, ha ido preocupando a dichos gobiernos e inflamando los ánimos de sus pobladores, especialmente por las arbitrariedades cometidas por las fuerzas armadas indias que tras varias operaciones de represión habían causado varios heridos y muertos entre los pobladores musulmanes.

Desde hace años que la región se halla en un estado virtual de guerra por la disputa territorial que existe entre Pakistán y la India. En los hechos tenemos a Cachemira como una región poblada mayormente por musulmanes que en una parte del territorio es administrada por la India, en otro por la república Popular China y otra región por Pakistán. Dicha presencia ha sido rechazada desde siempre por los musulmanes y ello a su vez ha dado lugar a constantes focos de tensión entre Nueva Deli que pretende controlar toda la región y Pakistán un país musulmán que ante las arbitrariedades de su vecino, ha ido en auxilio de sus hermanos oprimidos por una administración extraña.

 

La historia de este conflicto es larga y cruenta. Fue sin lugar a dudas la presencia británica hasta finales de la segunda guerra mundial lo que ayudo a crear estas fracturas étnico-religiosas que le facilitaban el dominio del subcontinente indio. Tanto en la India como en Pakistán, los académicos conocen muy bien las consecuencias de las políticas maquiabelicas del imperio británico y sus directas implicancias en la actual situación en Cachemira. Tres guerras hay en el haber de esta historia y no es nada fácil entender tratar de articular posiciones políticas que den una solución duradera. Los factores que distorsionan estas posibilidades no solo pasan por cuestiones culturales, religiosas y de nacionalismos exacerbados; hay en medio, la siempre omnipresente actuación de intereses externos que ven en el noroeste del subcontinente indio, un emplazamiento estratégico para controlar ciertos aspectos de la geopolítica regional.

El punto crucial de la disputa pasa por la llamada “línea de control” que separa a las partes. Según algunas estadísticas más de 150 millones de musulmanes se hallan bajo la jurisdicción de la India y Cachemira sería una provincia más de mayoría musulmana, algo que Islamabad no tolera ni acepta. Ello ha llevado que los servicios de inteligencia pakistaníes –aliados centrales de la CIA- infiltren armas, explosivos y guerrilleros al territorio de Cachemira causando episodios de violencia contra las autoridades indias lo que retroalimenta las inquinas entre ambas partes.  

Es en este sentido que si bien las administraciones en Nueva Deli se ven obligadas a mantener buenas relaciones con Washington y con varios de sus aliados –entre ellos Israel- sabe muy bien que sus agencias de inteligencia y militares trabajan estrechamente con Pakistán por lo cual, los auspicios venidos de EEUU por tratar de hallar soluciones al diferendo han sido tomados con bastante escepticismo. Las implicancias siniestras entre el ISI pakistaní y la CIA son tan variadas como graves. Ambas agencias se han encargado de llevar adelante una campaña de asesinatos “selectivos” y desapariciones en la provincia de Beluchistán (con 8 millones de habitantes en su mayoría pobres) donde según la CIA, operan organizaciones como “Al Qaeda”. Cuando académicos paquistaníes como la Dra. en neurociencia Afia Siddiqui comenzaron a denunciar estas atrocidades, fueron desaparecidos o misteriosamente asesinados. La Dra. Saddiqui desapareció de su casa de Karachi para más tarde ser descubierta por casualidad en una de las cárceles especiales de la CIA en Bagram, a las afueras de Kabul y tras salir a la luz pública su ubicación, fue trasladada inmediatamente a EEUU donde se halla recluida.

 


Las tensiones ya venían advirtiéndose una semana antes de que se produjeran los roces militares entre ambas naciones. A nadie en Islamabad y Nueva Deli le quedaban dudas de que era cuestión de horas para que alguien reaccionara por una mala movida.
A todo ello, tras el sorprendente y curioso ataque –tres meses después de los ataques en EEUU- del 13 de diciembre de 2001 al parlamento indio, la situación entre ambas partes se tensó aún más. Un dato a tener en cuenta sobre todo esto es que jamás se identificó la procedencia de los atacantes más allá de las alegorías de su pertenencia al “terrorismo islamista” apoyado por Pakistán (y las supuestas advertencias de EEUU), situación que se reiteraría en 2008 con aquel ataque en Bombay donde se descubrieron varias pistas que orientaban a una conexión con la CIA.

Y fue así. Tras un ataque aéreo indio llevado a cabo el martes sobre un presunto campamento de una organización armada islámica llamada “Jaysh Al Mahoma” (Ejército de Mahoma), desató la furia de los habitantes de la región que inmediatamente,  fue respaldada por el gobierno de Islamabad mediante el envío de una incursión de sus cazas, que tras un combate aéreo culminó con el derribo de dos aparatos indios. Como se ha venido viendo, la situación parece ir en una escalada paulatina lo que puede llevar a una crisis regional por una cuestión puntual: Ambas partes son potencias nucleares.

Tanto la India como Pakistán son países con importantes fuerzas armadas y con estratégicos aliados alrededor del globo e incluso en algunos casos compartiendo los mismos intereses de potencias en pugna como es el caso de EEUU y China.  Aunque si es cierto que la India mantiene una muy buena relación con EEUU no tanto con China,  al mismo tiempo ha venido consolidando una creciente influencia de Rusia con la cual mantiene acuerdos bilaterales de carácter político, económico y de defensa.

Es precisamente en el área de la defensa donde la india ha dado varios pasos importantes en la determinación de establecer un programa propio con la asistencia cercana de materiales militares de la Federación rusa. En este sentido las últimas noticias que llegan de Nueva Deli informan que el gobierno acordó durante la última visita de Vladimir Putin, comprar a Moscú los sistemas de defensa aérea “S-400”, algo que desató una inmediata y sorda reacción de disgusto en Washington.  Pese a ello, el gobierno de Narendra Modi hizo oídos sordos a las quejas estadounidenses demostrando que hay una nueva era en las relaciones entre la India y los EEUU.

No hacía mucho que Nueva Deli había firmado tratados bilaterales de carácter estratégico con Washington en particular en lo referente a las comunicaciones militares y de inteligencia regionales que se denomina COMCASA con claros objetivos de contener a la república Popular China.

Otro de los interesados en colaborar con la India es Israel, que ve desde hace tiempo y con mucha preocupación el desarrollo nuclear de Pakistán, objetivo preponderante después de Irán. Es en este sentido que Tel Aviv siempre ha tratado de mantener el estado de discordia entre ambos países con lo cual, no es de dudarlo, sus injerencias dentro de los asuntos que hacen a la proliferación de células terroristas y sus conexiones con el tráfico para abastecer de armas, financiamiento e información táctica, son innegables.

En el caso de Pakistán, su situación geopolítica lo ha tenido como un actor tan importante como influyente para los intereses tanto de Washington como de China y Rusia, estos últimos viendo con recelo la presencia de la OTAN en Afganistán como un agente amenazante a la estabilidad regional. Washington ha venido teniendo a Islamabad como un aliado en un tema particular como es la “lucha contra el terrorismo” y como un punto estratégico para operar sobre Afganistán y contra Irán sumando innegablemente, a los israelíes. Sin lugar a dudas que un conflicto con la India daría muchos réditos a los intereses de estos actores secundarios quienes como ya lo han hecho en otras regiones, harán valer el dicho que reza “a río revuelto ganancia de pescadores”.

“ARQUITECTURA DEL ENGAÑO”

Cómo es la infraestructura y los personajes de la intervención planificada para Venezuela ¿Sobrevivirá la revolución bolivariana al embate de una “Primavera caribeña”?

Hace ya casi 17 años tras el fallido intento de golpe de estado orquestado desde Washington contra Caracas, Hugo César Chávez profetizó que habían días aciagos por venir y que el imperio estadounidense y sus lacayos no se detendrían en su empresa por tratar de acabar con su gobierno y con el proceso revolucionario que había comenzado. Un año más tarde vendría la invasión a Iraq, tres años más tarde la intentona frustrada de Israel por ocupar el Líbano en 2006 y la bestial intervención en Libia en 2011 y los esfuerzos por reiterar la experiencia contra Siria. Sin lugar a dudas, el tiempo ha reivindicado aquellas profecías y hoy se puede ver como EEUU y sus aliados regionales, tratan de articular los mismos mecanismos de desestabilización utilizados en aquellas ocasiones pero esta vez contra Venezuela.

El libreto es prácticamente el mismo al utilizado para agitar los ánimos del norte de África en 2010, solo que hoy la opinión pública se halla mejor preparada para no caer en operaciones de intoxicación informativa como las realizadas en aquel momento –y con la inestimable cooperación de los Mass Media- por las agencias de inteligencia occidentales, llevadas a cabo con la cooperación del Mossad israelí y las Mutkhabarats de las petromonarquías del Golfo. Fue de ese modo que tanto los medios corporativos anglosajones y redes sociales como Facebook y Twitter, se convirtieron en las plataformas de ataque psicológico dirigidas a minar y manipular a la opinión pública de todos los países que estuvieron sumergidos bajo aquella falsa revolución de masas denominada como “Primavera Árabe”.

Cuando muchos advertíamos que eso vendría para Latinoamérica, los medios corporativos y sus periodistas empleados, se burlaron de esa hipótesis con lo cual, se puede decir que el tiempo ha reivindicado esas previsiones. 

Ahora en Venezuela se está viendo como desde Washington se apoya a un gobierno paralelo autoproclamado por un total desconocido para gran parte de la ciudadanía venezolana y que solo ha recibido la legitimidad de los voceros de la Casa Blanca y los informativos anglosajones a los cuales le siguen lastimosamente los de la república Argentina. Eso mismo sucedió con los personajes que usurparon los gobiernos de los países que EEUU intervino por la fuerza.

Cuando se orquesto toda la parafernalia montada por el entonces secretario de estado Collin Powell ante el Consejo de Seguridad en rededor de las supuestas armas de destrucción masiva en Iraq y las maldades del “dictador”  Saddam Hussein en 2002, Washington ya tenía el gabinete propio para implantar un gobierno que reemplazaría al existente en Bagdad. Al igual que Guaidó, en ese momento políticos arribistas iraquíes, la mayoría con prontuarios criminales como Ahmed Chalabi, Yalad Alawi y el mismo Nouri Al Maliki y que no representaban sino a sus propios intereses sectarios,  fueron designados de facto por Washington para una vez derrocado Saddam Hussein, entregarles una administración de gobierno pero no el poder.

Las consecuencias de aquello quedo bien reflejadas por  ocho años de sangrienta ocupación que en un sentido, jamás terminó ya que aún existen bases estadounidenses en Iraq para garantizar que Bagdad siga bajo las directivas de Washington y aún subsiste el ánimo de resistencia a dicha presencia.

Lo mismo sucedió en la trágica intervención militar de la OTAN sobre Libia en 2011.  Una intervención que fue polémicamente refrendada por Naciones Unidas y que ha sido la causal de un continuo goteo de inmigración y tráfico de personas hacía Europa. Allí y mucho antes de que se comenzaran a desplegar los mercenarios en el terreno, la entonces secretario de estado Hillary Clinton ya venía trabajando con varios sectores de la oposición libia entre ellos, los jefes de “Al Qaeda” en Libia y otros extremistas quienes jugarían un papel trascendente en las operaciones terrestres. A la vez que se desarrollaban las acciones militares en las ciudades libias, Clinton y sus asesores  coordinaban las acciones políticas del Consejo Nacional Libio de Transición (CNLT), un ente artificial –no consensuado por la participación popular- compuesto por políticos opositores al gobierno de la “Jamairiyah Verde” que tras desalojar a Mohammar Gadafy aspiraban a gobernar Libia.

Dicho ente político pudo perdurar en el tiempo, gracias al apoyo de la Unión Europea canalizada por el Consejo Europeo y por el aporte de ayuda financiera para sostener dicha empresa bélica proveniente de las monarquías del Golfo. El apoyo político europeo consistió en reconocer a dicha entidad como el único interlocutor legitimo en Libia, ignorando y desconociendo la autoridad del gobierno legítimo en Trípoli.

No olvidemos que Francia y Gran Bretaña tuvieron el papel estelar en las operaciones militares para intervenir en Libia causando entre la población civil miles de muertos, heridos, arrestados, torturados y una situación de miseria y sojuzgamiento a cargo de los grupos mercenarios entre los cuales estaba “Al Qaeda” y células remanentes del “Estado Islámico de Iraq” que luego crecerían asombrosamente para aparecer por arte de magia en Siria y después sobre Iraq. Las atrocidades que se cometieron contra ciudadanos libios fueron deliberadamente ocultadas por la prensa aunque, hubieron medios alternativos que por un breve lapso de tiempo, pudieron denunciar con asombrosos testimonios gráficos, algunos de esos crímenes masivos como fue el fusilamiento de cientos de soldados libios a los cuales para no dejar rastro de su existencia fueron enterrados en gigantescas fosas comunes.

Derrocado Gadafy, Washington y sus socios británicos y franceses ya tenían preparado un nuevo golpe pero esta vez, contra Siria donde se confiaron que Bashar Al Assad correría la misma suerte que el líder libio. Pero, pese a los esfuerzos por tratar de crear situaciones violentas para que las autoridades sirias reaccionaran desmedidamente  e incluso, sembrando el terror con la infiltración de miles de mercenarios pagados por los emiratos del Golfo en plan de fomentar el clima insurreccional para un golpe de estado mientras al mismo tiempo, se buscaba cooptar a parte de la oficialidad del ejército para hiciera el trabajo. Así nació el Ejército Libre Sirio.

La misma mecánica vemos hoy con el impulso político y mediático de Juan Guaidó en Venezuela, quien hasta no hace mucho, era un perfecto desconocido en la política del país caribeño. Dos intentos de copamiento contra unidades militares en el Fuerte Tiuna de la Capital, revelan las intenciones de Guaidó y su gente. Con apenas treinta y seis años de edad fue elegido como el vocero de los sectores más reaccionarios y decididamente partidarios del intervencionismo militar estadounidense. El mismo es lanzado al estrellato gracias al aparato mediático que maneja la Corporación mediática anglosajona que si lugar dudas hace tiempo se halla coordinada con las políticas exteriores de Washington. Todos los ingredientes de aquella receta intervencionista, se repiten nuevamente con la intensión de constituir un gobierno paralelo al legítimo que se asienta en Caracas. Vinculado a ello, vemos como artífices de siniestras operaciones en el pasado regresan a la Casa Blanca con el propósito de poner sus conocimientos al servicio de estas intenciones. De prosperar estos planes es muy posible que se recreen aquellas nefastas situaciones en nuestro continente algo que debería alarmar a los organismos regionales como la OEA y la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Al igual que en los casos anteriores, existe en Venezuela un importante botín que motiva una aventura intervencionista y ella se centra en los recursos petrolíferos a cargo de la empresa estatal PDVSA y sus reservas de oro que son sin lugar a dudas, la clave para resistir los embates financieros que han lanzado desde Washington con la finalidad de debilitar a la economía nacional.

Por lo que se puede ver de las posiciones de Guaidó, él y sus seguidores estarían expectantes por la posible intervención militar norteamericana como sucedió en la isla de Granada de 1982 y en Panamá en 1989, donde EEUU acudió a tapar sus asuntos sucios en momentos que la política doméstica pasaba por una muy mala situación ¿Volveremos a ver esta misma situación?