“LAS ALTERNATIVAS GEOESTRATEGICAS DE MACRI”

Mientras los medios oficiales del gobierno de Macri festejan un supuesto triunfo de la diplomacia argentina en la cumbre celebrada en Buenos Aires, los hechos demuestran que las únicas alternativas viables para una salida medianamente soberana están en oriente

Por Charles 

 

La cumbre en Buenos Aires ha concluido y ya no quedan mandatarios de los países participes. Con cada uno de ellos se han ido también sus equipos de seguridad y servicios secretos. La seguridad en torno a la ciudad Autónoma y el Gran Buenos Aires se ha relejado y las diversas agencias y fuerzas de seguridad extranjeras que se hallaban dispersas a la espera de cualquier contingencia se han diezmado sin claro está, haber tomado nota de las características particulares del terreno, sus instalaciones y sus habitantes, como un cumulo de información extra y  valiosa para sus archivos de inteligencia.

¿Pero que ha dejado esta cumbre a la Argentina, además de estas situaciones anecdóticas? Desde una mirada positiva, el gobierno argentino ha logrado establecer muy buenos acuerdos de variada índole con varios de los países asistentes, especialmente con aquellos que el sector anglófilo del Establishment local no esperaba que se iba a lograr. Al mismo tiempo estos que esperaban acercarse aún más los interese de Washington y Londres, terminaron por encontrar que las delegaciones dichos polos de poder no estaban a la altura de las expectativas del mismo presidente Mauricio Macri y su gobierno.

En este sentido las posturas de los mandatarios  Trump y May poco o nada agregaron a los intereses argentinos en esta cumbre. Por el contrario quienes –como de costumbre-han obtenido ventajas estratégicas han sido estos dos visitantes, en especial la británica a la cual los obsecuentes medios locales calificaron de “histórica” pese a las históricas circunstancias que la rodean. 

De este modo, además de cerrar acuerdos con empresas de tecnología de comunicaciones como “Vodafone” y sugerir el interés de Londres de que su empresa de trenes se haga cargo de la concesión de los trenes de Buenos Aires que hoy por hoy explota Metrovías, Teresa May logro mantener el tema de la soberanía de Malvinas y la explotación ilegal de las aguas circundantes bajo la alfombra y acordar que haya un vuelo comercial que haciendo escala en Córdoba se dirija a las islas.

La importancia que le dio May al gobierno argentino se visualizó en su brevísima entrevista con Macri (solo 15 minutos), que similar a una charla de pasillo,  solo sirvió para demostrarle lo bien que el presidente argentino habla el inglés.

Las prometidas inversiones en comunicaciones digitales británicas no demuestran mucha inteligencia del gobierno argentino, claramente no. Es más; con semejante actitud se visualiza más como un amateurismo político que una actitud conciliadora.  Actuando una vez más como el avestruz, Macri hizo como si no pasara nada en torno a las conflictivas relaciones que perduran con Londres y que se mantienen vigentes con sus ilegitimas actividades en el Atlántico sur y la sospechada participación de la Armada Real en lo ocurrido al submarino “ARA San Juan” en noviembre de 2017, que ha venido siendo encubierta de forma escandalosa por su gobierno. Asimismo darle a empresas británicas la concesión de un área estratégica y sensible como son las comunicaciones es como poner al GCHQ y al MI-6 al frente de la telefonía argentina, una medida poco inteligente.  

Sobre las pretensiones de Teresa May de establecer relaciones directas entre Londres y el Mercosur, las mismas adolecen de dos fundamentales problemas. Primero, que Argentina mantiene una buena y larga relación con la Unión Europea (por acuerdos comerciales), ente del cual Londres pretende desprenderse mediante el llamado BREXIT y segundo que la funcionalidad del Mercosur es prácticamente nula. En resumen, como era de esperar poco o nada aportan los británicos a los intereses argentinos y como ha sido una constante en estos 37 años, la relación entre Buenos Aires y Londres ha sido de mera subalternidad.

Igualmente y como una forma de refrendar esta adhesión a la política de estado de los países del norte, los principales medios del país anfitrión no se ahorraron los elogios y ese obsecuente ensalzamiento que manifiestan algunos de sus periodistas más notables de sus staff, haciendo que muchos colegas del periodismo británico se sonrojen de vergüenza ajena.

Macron merece un comentario aparte. Otro de los mandatarios mimados por la corporación mediática local y avenido en un maestro ciruela sobre la supuesta diferencia entre el nacionalismo y el patriotismo, mientras jugaba el papel de estadista del primer mundo Francia se incendiaba en medio de virulentas revueltas populares por su espantosa política económica.    

En lo que respecta a Donald Trump, poco más se puede decir. Solo basta recordar las infantiles actitudes demostradas por el mandatario en los primeros momentos de la cumbre para dejar en claro que Washington le dará a Buenos Aires lo que le parezca conveniente y nada más. El arrojar el auricular al suelo tras el recibimiento de Macri y su bochornoso desplante para la foto lo dijo todo. Si bien se dejó entrever que habrían llegado a un acuerdo sobre el aprovisionamiento de material bélico para las famélicas FFAA argentinas lo cierto es que ello no innova en nada en la acostumbrada  provisión de chatarra inservible que no podría soportar –atento al actual teatro internacional- un día de combate.

Como no podía ser de otra manera, Trump no dejo pasar la oportunidad para hacer sus típicos y torpes comentarios, que de haber sido atendidos, en particular por la comitiva china, la cumbre pudo haber  fracasado antes de que comenzara. Por suerte Xinji Pin fue más inteligente y como dice el refrán “el Cóndor no baja a cazar moscas”.

Y sobre el asunto Khashoggi, nada de nada. Trump ni May aludieron al tema y muy lejos estuvieron de condenar la presencia de MBS en la cumbre. Un rasgo de la hipocresía a la cual occidente ya tiene acostumbrado al mundo. Y que nadie se engañe por aquel gesticular saludo entre Putin y Mohamed Bin Salman, ello no significa que Rusia respalda las políticas pro estadounidenses en el Medio Oriente ni mucho menos.

Tal vez lo único positivo para este gobierno haya sido las auspiciosas entrevistas que tuvo Macri con los homólogos de Rusia y China, mandatarios que suelen ser pasto de los maliciosos comentarios de los medios oficialistas anglofilos. El listado de acuerdos que se firmaron con estos países, marcaron sin lugar a dudas el lado positivo a la cumbre, a lo menos para la Argentina que no se haya en el mejor de sus momentos económicos y políticos.

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“EL RÍO SIN PLATA”

Décadas de inconsecuencias y corrupción política han ayudado a la actual crisis argentina. La deuda con el FMI trepa a niveles impensados y el precio por ello es inimaginable. Para peor, la sanción de la ley de presupuesto 2019 dejo en claro la farsa de la supuesta oposición ¿Tiene salida el país?

Por Javier B. Dal

Buenos Aires amaneció agitado y el aire ya estaba cargado de nerviosismo y mucha incertidumbre. Los titiriteros del caos precalentaban sus planes para lanzar sus agentes a la calle. Se notaba con solo estar allí mirando como poco a poco se iban engrosando en torno al Congreso nacional y las cuadras cercanas los grupos de manifestantes que luego coparían las calles aledañas. La convocatoria era por un tema crucial “el presupuesto 2019” y ningún sector de la vida política argentina quería perder (ni quiere perderlo) su pedacito en la repartija.

Una vez más y alegando la defensa de la democracia, los sectores opuestos al gobierno tomaron las calles de la capital para expresar su contrariedad al proyecto de ley de presupuesto, mientras adentro del recinto sus jefes políticos (especialmente Agustín Rossi y Victoria Donda) arengaban para incrementar la presión para lograr que se levantara la sesión. Nada nuevo en éste país de contrastes absurdos. Afuera los grupos de la izquierda más variada se mezclaban con los grupos de gremialistas que respondían a Moyano, los llamados kirchneristas de la “Campora” y todo tipo de lumpen políticos que a la altura de las circunstancias no saben cómo colgarse de la realidad política de un país entregado. Entre todos ellos rumiaban las reivindicaciones nacionalistas (tardías por cierto), algo raro para estos sectores que ha sido históricamente tan entreguistas como los elitistas que dicen criticar. Sus reclamaciones no va más allá de lo cotidiano y en vez de solo protestar por las alzas en los impuestos, en los combustibles y los alimentos, no han propuesto políticas alternativas propias y viables que les de validez a sus movilizaciones.

Igualmente y más allá de la actuación para la gilada, la supuesta oposición “peronista” (ex Kirchneristas) negocio tras bambalinas el voto para que la ley pudiera ser sancionada ¿Qué tiene eso de nueva política?

La crisis ha puesto en evidencia las contrariedades y las absurdidades más inverosímiles que cualquiera pudiera imaginar; y sino ¿Cómo llamaría usted a la misa con esa feligresía tan peculiar que se realizó en la basílica de Luján? La imagen era imborrable y mucho más para los católicos de buena fe que no usan la iglesia como escudo y modo de tapar sus suciedades. Una verdadera horda de corruptos y delincuentes actualmente investigados por la justicia se autoconvocaron para una eucaristía mediática (atestada de fotógrafos, cámaras de Tv y corresponsales) oficiada por el Arzobispo Agustín Radrizzani con el solo fin de lavarse la cara antes la opinión pública.

Aunque el montaje teatral haya sido muy imponente, dudo mucho que Dios absuelva a personeros corruptos como Moyano y Magario, símbolos de esa política prevendista ligada a los negocios oscuros que surten las arcas paralelas de sus organizaciones.

Es que solo mostrar la bandera argentina como forma de simbolizar un enfervorizado sentimiento nacional no bastaba para el propósito y con o sin la venia del Papa Francisco, no dudaron en recurrir al uso de lo más preciado y profundo en los sentimientos de una mayoría que hace mucho ha dejado de serlo. Con esto último quiero decir, que no son precisamente los católicos tradicionales los que manejan los estratégicos puntos del estado, las finanzas y el comercio del país. Si hacía falta algo más para dañar la poca credibilidad de la iglesia argentina lo consiguieron con esta charada.

Para peor, esto demuestra la ausencia de una renovación política que se halle a la saga para reemplazar a toda esta vieja guardia corrupta y desprestigiada que no ha hecho más que continuar con los negociados y las corruptelas que desde hace décadas se hallan instaladas en los ámbitos donde conducen. Todo lo contrario. Se ha denunciado como últimamente en algunas escuelas públicas del conourbano de la provincia de Buenos Aires algunas maestras de la primaria hacían proselitismo partidario haciéndoles cantar a los pequeños de seis y ocho años la marcha peronista. Esto es tan absurdo y anacrónico como lo sería que maestras rusas les enseñaran a sus pequeños en alguna ciudad de su país a que sus alumnos juren lealtad a Josep Stalin.

Y es que más allá de las bondades que algunos siguen argumentando de aquel perimido “Peronismo histórico”, éste hace mucho que desapareció y prueba de ello son las inconsecuencias de sus propios representantes. Aunque no es el único factor de la actual decadencia argentina, es sin lugar a dudas uno de los más importantes.

La situación en el país es francamente complicada. A la ausencia de una verdadera e inteligente oposición política y a un espectro mediático transparente e independiente que cuestione las inconsecuencias gubernamentales, no se detienen las aberraciones geopolíticas que sigue consolidando la administración de Mauricio Macri y Cía que ya ha blanqueado sin el menor de los tapujos, su decisión de entregar recursos y espacios físicos a intereses extranjeros. El control y vigilancia de la pesca en los mares australes cedidos por acuerdo a la Armada británica solo fue la formalización de una situación de hecho que ya se realizaba desde el final de la guerra en 1982. Y la instalación de una base de los EEUU en la provincia del Neuquén para “custodiar” los recursos de “Vaca muerta” consolida los objetivos estratégicos…de Washington.

Para rematar todo esto, se está viendo como el Ministerio de Defensa, además de estar impulsando la opereta de una supuesta búsqueda con el buque estadounidense “Ocean Infinity”,  bajo el argumento de que “no hay plata” reduce las actividades de las tres fuerzas armadas, achicando gastos, frenando compras y lo peor de todo, disolviendo lentamente la operatividad de unidades militares estratégicas en el sur argentino.

“EL MAR DE LAS INCERTIDUMBRES”

Cuál es el destino de Argentina ante las actuales y confusas circunstancias socio-económicas que sacuden al gobierno. Pese al nuevo acuerdo con el FMI  ¿Habrá adelantamiento de elecciones como muchos presagian?

Por Javier B. Dal

Nadie ignora que actualmente el mundo es un lugar complejo y peligroso, no apto para cándidos e improvisados. Pero pese a esta obviedad en Argentina pareciera que nadie advirtiera todo esto y sus gobernantes continúan jugando con las reglas engañosas  y de doble rasero de los polos de poder global que están hundiendo al país en una ciénaga de la cual nada podrá rescatarla.

Lo vemos con notable y espantosa claridad en su situación económico financiera que ha llevado al extremo de plantear entre una dolarización de su economía o el regreso a una –por cierto muy dudosa-  convertibilidad como la implementada por el ministro Domingo Felipe Cavallo en la década de los noventas. Tanto una como otra opción representaría para la estabilidad social del país, un terremoto con consecuencias impredecibles.

Como las señales son muy claras de ello y la tensión popular escala con cada hora que pasa, los grandes medios y periodistas alquilados del país no cejan en sus mensajes narcotizantes intentando adormecer a la opinión pública con “análisis” recortados de la realidad e insistiendo a modo de mantra, que pese a que todo está mal, ello no justifica la violencia. Al hacer eso no parecen darse cuenta que están haciendo realidad el presagio de una tragedia preanunciada que deberá manifestarse tarde o temprano.  De este modo –y como en las mejores parodias de Leslie Nielsen-  los periodistas de los canales de aire, tratan de explicar que no ocurre nada mientras detrás de sus espaldas se incendian las calles de la capital.

El problema en este meta mensaje radica en que ellos (la clase política y los medios) no tienen la capacidad moral para esgrimir estos sermones, mucho menos cuando han sido conspicuos y silentes testigos de todas las políticas de los gobiernos pasatistas que arrasaron a la nación argenta, hoy absolutamente entregada a los intereses financieros y geopolíticos foráneos. 

Esto es una realidad ineludible y no hay nadie con conciencia en este país que a la altura de las circunstancias no se haya dado cuenta que están en manos totalmente ajenas.

Si bien es cierto que esto no es auspicioso, no debe olvidarse los doce años de despilfarro a costa de las arcas del estado para mantener a cuadros de parásitos que dentro de las estructuras administrativas del estado (en Secretarías, direcciones y departamentos sin finalidades especificas)  y por fuera de él mediante el cobro de jubilaciones de invalidez, veteranía y otros beneficios ilegítimos, sirvieron como cortina de humo para cubrir el saqueo multimillonario que se ejecutaba desde las altas jefaturas del gobierno Kirchnerista. Y para peor, en ese festival estuvieron muchos de los que hoy se pasaron al bando de los llamados “peronistas razonables” (no Kirchneristas).   

Desde el llano, la población de a pie no sabe para dónde ir. Los mensajes que se irradian desde los medios corporativos, que están previamente deliberados con la clase política al servicio de los grandes intereses,  no ayudan a esclarecer o dar certidumbre en lo que realmente está sucediendo. 

Sumado a esto, estos sectores del Establishment no han podido combatir los nuevos focos alternativos de información que tienen su plataforma en el internet haciéndolos cada día más influyentes. Hay un estado de movilización general que está subiendo poco a poco a los niveles más impensados de la sociedad argentina que reedita los temores a un nuevo 2001. Se está viendo con preocupación cómo la clase media, acostumbrada a un comportamiento apático y frío comienza a ser parte de esas movilizaciones demostrando su desencanto con un gobierno que prometió cambios, sin que ello signifique avalar el regreso de la ex presidente Cristina Fernández y su troupe de ladrones.

Tratando de remontar una catastrófica situación financiera estructural, el gobierno acudió presuroso al odiado FMI y pese a ello, los problemas económicos  no cesan. Entre sonrisas y abrazos la directora Christine Lagarde allá por junio concedió al país un suculento préstamo de 50.000 millones de dólares del cual ya no quedaría nada. Como si se tratara de agua, los fondos inyectados para reactivar el sistema financiero y cortar con las corridas cambiarias, se han evaporado y para peor Buenos Aires todavía no cumple con su parte. Mientras el gobierno sigue cubriendo agujeros con parches, el FMI quiere que el dólar tenga libre flotabilidad lo que podría llegar a costar un alto precio político y social. Y como ello pone muy nerviosos a las bases del PRO y de CAMBIEMOS, las consecuencias no tardaron en salir a la luz.

Esto está causando bajas entre las filas del gobierno de Macri y la última de ellas es la salida tempestuosa del presidente del Banco Central Luís “Toto” Caputo dejando en evidencia dos cuestiones: Primero que la situación es inmanejable y segundo, han quedado confirmadas sus diferencias con el ministro de economía Nicolás Dujovne quien siempre había sido partidario de relaciones estrechas con el FMI.

El punto fundamental de estas diferencias radica en la situación del dólar, siendo éste el factor crucial para el encarrilamiento ordenado  de la situación económica del país. Con una trepada infartante el valor de la divisa estadounidense paso de valer en enero de este año  19.40 pesos a los actuales 40 pesos. Se sabe que los argentinos son recurrentes adquirentes de esta divisa con la cual hacen la diferencia para mantener la integridad en sus ahorros y ello a lo largo de los años se convirtió en una práctica consuetudinaria que ha llevado a un comportamiento de imitación en masa (de quienes tienen un aceptable  poder adquisitivo), creando las llamadas corridas cambiarias que solo desataban los grandes compradores como ser empresas y corporaciones.  

A su vez todo esto deja en evidencia la falta de visión estratégica de los gobiernos que han venido pasando en los últimos 40 años ya que, la dependencia monetaria que se ve en el país es tan nefasta como una ocupación militar extranjera a la cual varios sectores nacionalistas y populistas denuncian airadamente por estas horas.

Sin caer en los discursos de estas tendencias políticas (ni mucho menos de los populistas de modé), la falta de una moneda soberana es un déficit imperdonable para una nación que se precie de ser tal ya que, no hay posibilidades reales de poder competir y menos aún negociar en igualdad de condiciones incluso con los pequeños y menos aún con los grandes actores internacionales.  Y si a ello se le suma el estado de indefensión real en el que se halla el país y que quedara en evidencia con el inédito despliegue de milicias extranjeras en 2020 para custodiar la cumbre del G-20, nadie en su sano juicio y mirando el panorama desde afuera se atrevería a asegurar que Argentina es una nación soberana.

“ARGENTINA Y LA BALCANIZACIÓN”

A medida que empeora la situación institucional económico y social del país, a modo de colchón el gobierno de Macri profundiza sus relaciones con Washington y Tel Aviv ¿Preludio del colapso?

 

Que puede usted deducir si le digo la palabra Balcanización. Tal vez lo retrotraiga a los primeros años de la década de los noventas en una región europea, extraña para su conocimiento en un país que ya no existe y que sucumbió producto de las grietas étnicas que lo surcaban. Su denominación surgió del término Balcanes que es la región donde alguna vez existió Yugoslavia y que por una guerra civil fratricida, dejó de existir en 1991.

Pero seguramente usted se estará preguntando ¿Por qué aparece Argentina asociada a este término en el titulo de este artículo? Pues bien, la respuesta es muy clara. Porque se está desarrollando un proceso similar de disgregación político-social que además de estar siendo promovido desde ciertos sectores externos a los que el gobierno de Macri considera “amigos, podría desembocar en una crisis de mayores complicaciones que implicaría el uso de las armas.

Seguramente piense que “por qué nada de esto se ha dicho o analizado” en las tribunas mediáticas de la televisión abierta y de los medios oficiales; pues la respuesta es muy simple (y como lo hemos dicho hasta el hartazgo) ellos son pagados por la corporación de medios que responde a los mismos intereses que fomentan la nueva dinámica política del país. Y no se trata de una idea conspiranoica, de una fantasía ni mucho menos, hay detrás de todo ello, vastos intereses que más que nunca necesitan de hacerse con el control de una Argentina desmantelada, absolutamente indefensa y dispuesta a ser controlada. Un buen padre adoctrina y enseña a su hijo para que crezca con una cultura de esfuerzo y de preparación para el futuro para lo cual, le provee del alimento y educación  para que tenga fortaleza física y psíquica y el sustento necesario para que salga avante ¿Qué clase de padre sería Macri con su hija “Argentina” a la cual además de mantenerla en la ignorancia con las manipulaciones mediáticas, sacarle la comida a  una amplia mayoría de la población, baja sus defensas a lo más mínimo a riesgo de dejarla desprotegida?

El primer paso ya se ha dado. Impunidad para lo que realmente sucedió con el “ARA San Juan” y el ingreso de tropas extranjeras al país para “proteger” el próximo evento del G-20 son solo el comienzo. Y para rematar, la colaboración política que Macri está dando a los esfuerzos de los mismos enemigos de la Argentina que bregan por derrocar al gobierno de Venezuela atenta sin dudas contra el respeto a la soberanía política de aquella nación.

Nadie con un poco de sentido común puede dejarse de cuestionar esta situación y mucho más cuando el país está siendo cooptado por aquellas mismas fuerzas extranjeras que traen su propio teatro de acciones para llevar adelante sus objetivos geoestratégicos dentro del cono sur. Hay en esto, una clara irresponsabilidad del actual gobierno argentino no solo con su propio pueblo sino con todos los países de la región ya que la llegada e instalación de bases militares (y de inteligencia) operativas de EEUU e Israel, pone en el escenario, la prueba acabada del obsceno desarrollo de planes foráneos a costa de los propios intereses y seguridad de los argentinos.

En ese sentido y para justificar estos movimientos, desde los medios han hecho correr rumores (archi ridículos) sobre la supuesta presencia en el país de “ISIS” y del odiado por los sionistas “Hesbola” libanes (Partido de Dios), asociándolos convenientemente al narcotráfico. Son estos los fundamentos que usa el Ministerio de seguridad para explicar la estrecha colaboración que ha establecido con estos elementos extranjeros (muchos de ellos) con nefastos antecedentes por crímenes de guerra y lesa humanidad.

La política de seguridad de la ministra Patricia Bullrich es una hoja de ruta entregada por Tel Aviv y secundada por el Pentágono y ello no podría haberse implementado sin una directiva clara del poder ejecutivo al que representa y en especial de los círculos que lo rodean. Consecuencias de ello son la reasignación de nuevas funciones a las Fuerzas Armadas para operar en el interior junto a las “Task Force” que los norteamericanos y sus colegas israelíes dirigen  en el norte (Misiones y la Quiaca) y el sur del país (Ushuaia y Neuquén). Se puede decir con seguridad a no errar de que las cúpulas de las Fuerzas Armadas y los servicios de inteligencia argentinos han sido totalmente cooptadas por estos componentes foráneos y no discutirán ningún punto de vista que aquellos pretendan aplicar. La visita que hizo el Secretario de Defensa norteamericano General James “Mad Dog” Mattis lo dejo bien claro. Como cualquier argentino consciente de estas circunstancias y de lo que ellas pueden deparar de aquí en adelante podría decir sin error a equivocarse… “estamos fritos”. Y no es una exageración; hay suficientes fundamentos de peso para concluir de esta manera.

Por supuesto que tanto Washington, Londres como Tel Aviv no desean la desarticulación violenta del país como si lo han propiciado en los estados árabes del Medio Oriente (y como lo intentan en Irán) ya que, es imprescindible para ellos que el territorio permanezca como el vergel del cono sur de donde obtendrán magnificas ganancias a costa de una clase política, empresarial y periodística obsecuentemente traidora a los verdaderos intereses nacionales. Para ello han estado profundizando mediante trascendidos lanzados por la CIA y el Mossad israelí de que “Hesbollah y el ISIS operan en la Triple Frontera”, un argumento a todas luces inverosímil y antinatural (por las razones que muchas veces hemos explicado), pero útil para sembrar el miedo en una sociedad acostumbradamente timorata y pusilánime.  

Con aquel argumento y esgrimiendo el miedo al “terrorismo islamista” –una farsa monumental creada por dichas agencias de inteligencia-pretenden profundizar sus actividades en la seguridad interior del país y la región, agregando como condimento extra “el peligro del régimen de Maduro”. Será mediante estos embustes como intentaran llevar a la esclavitud voluntaria de sus habitantes.

El proceso ha comenzado hace muchos años y pese al sistemático ocultamiento ejercitado por los medios y la colaboración de todos los gobiernos argentinos, hoy se sabe que soldados israelíes exploran la Patagonia argentina en misión de topografíar y documentar las mejores tierras pudiendo incluso moverse muy cómodamente, en las tierras del sionista británico Joe Lewis. Como esto se masifico, Tel Aviv por intermedio de su embajada en Buenos Aires y mediante las agrupaciones  sionistas locales (DAIA y la OSA) enmascararon estas incursiones mediante la creación de una ONG que a forma de máscara de cartón denominada “Mochileros sin fronteras”, haría más discretas y menos controversiales las exploraciones de estos soldados israelíes.

A esta de por sí anómala situación se agrega la imperante realidad en la que Macri ha sumido a su país. Gracias a su alineamiento, la 4º Flota de los EEUU y los cuerpos de “Marines” tienen su apoyatura tanto en Malvinas como en el propio continente cerrando así un importante dedal estratégico en el Atlántico sur. Y si eso no bastara, la llegada de tropas estadounidenses a la Patagonia camufladas como gendarmes argentinos, dan indicios graves de lo que se está cocinando. Sobre esto último, la imponente y muy bien situada pista de la estancia de Lewis a pocos kilómetros de Sierra Grande, sirve como puerta de entrada del equipo aerotransportado en el cual han llegado equipo y casi un centenar de norteamericanos disfrazados de oficiales argentinos.

Con todos estos elementos en danza y la inestabilidad en la que actualmente se sacude el país, muchos olfatean que algo grande puede suceder y por supuesto, nada bueno para Argentina.

“ACUERDOS ESTRATEGICOS”

Hoy más que nunca queda en evidencia el error histórico de la Argentina por no trabajar con seriedad su política exterior ¿Qué margen le queda a Macri para realizar acuerdos estratégicos?

Hoy más que nunca la Argentina requiere de una visión estratégica integral ante un mundo cerrado y mezquino especialmente propiciado por la conflictividad permanente que desde hace diecisiete años hasta esta parte lo han convertido en un lugar inestable y de iniquidades jamás vistas. Es en este escenario en el cual el gobierno de Mauricio Macri debe moverse para tratar de sacar del fango en que se halla atascada la Argentina, que tiene todo para resolver ese problema pero que aparentemente no está dispuesta a realizar grandes sacrificios para ello.

Sin duda que en todo esto, hay una gran responsabilidad del carácter colectivo argentino, históricamente autista y hasta negador de la realidad más allá de sus fronteras que como lo hemos señalado varias veces asemeja al avestruz metiendo la cabeza bajo la tierra. En este sentido desde su punto de vista cosmogónico el país es un planeta dentro del mismo plantea tierra y todo lo que pase fuera de la realidad argenta no puede llegar jamás; sin dudas hay un enfoque infantil que si o si deberán cambiar si pretenden sobrevivir como un estado soberano.

Macri no ha innovado en esta situación. Por el contrario ha profundizado la receta pro-colonialista de los gobiernos conservadores previos al nacimiento de movimientos nacionalistas como el Peronismo, llevando a la Argentina a estar bajo la más absoluta dependencia de Londres. Pero eso fue en el comienzo del siglo XX y para peor, no beneficio al estado argentino. Macri ha revivido esta política adaptada a la actual situación mundial y una prueba clara de ello se ve en la entrega de su soberanía en todos los aspectos, incluyendo la monetaria.

En el mundo actual la crisis es la abanderada y los conflictos se multiplican en forma preocupante siendo el conflicto bélico (como forma de enfrentamiento entre los estados) un factor más de esta inestabilidad global. La aislacionista administración de Trump tiene parte importante en la actual situación no solo por el peso específico geopolítico de EEUU sino por las propias políticas que impulsa éste presidente y que están enfocadas a establecer un cerramiento de la economía propia y la de todos los países causando descalabros financieros en países aliados como Turquía. Si bien sabemos que desde hace casi veinte años EEUU no para de abrir conflictos y desatar guerras alrededor del globo, hasta la llegada de Trump a la Casa Blanca ese nivel de conflictividad no iba más allá de las armas. Con su ascenso y la implementación de un proteccionismo económico a ultranza y la resucitación de la doctrina Monroe dio rienda a suelta a una nueva guerra, de carácter comercial y global.

Algo similar hizo Gran Bretaña con el “Brexit” despegándose de las políticas de bloque de la UE (en especial las comerciales y financieras) intentando revivir las viejas épocas del “Imperio Británico” que entre otras, tiene su influencia de facto en las islas Malvinas, Sandwiches y Georgias del sur.

Actualmente el mundo se halla inmerso en una guerra de carácter comercial en la cual los EEUU trata de imponer su hegemonía mediante acuerdos trasnacionales con clausulas leoninas que tratan de destruir la competitividad en el mercado internacional, implantando condiciones extorsivas que en algunos casos son el complemento de sus conflictos políticos existentes con países como Irán, Siria o la misma Rusia. Quizá el choque más estruendoso sea el que se ha producido últimamente con China, que representa uno de los mercados más grandes de Asia y que a su vez, compite con sus productos contra las políticas de mercado de EEUU que intenta recudir la importación de otros países acudiendo a los arancelamientos abusivos y chantajes diplomáticos.

El frustrado intento de condicionar a Pekín para que comercie con quien le agrada a la Casa Blanca y no lo haga con ciertos países fue el prolegómeno del arancelamiento de más de 800 productos que ha caído en oídos sordos dejando en claro que la república Popular no se dejaran chantajear.  De esta manera Donald Trump y a su modo está diciendo “o nos compras a nuestro modo o te arancelo tus productos” en una remozada versión de la frase extorsiva del entonces presidente George W. Bush cuando tras los ataques del 11 S a las Torres Gemelas y tras las críticas por las mentiras sobre Iraq, emplazo a los gobiernos del mundo a no criticar sus métodos de combate al terrorismo.

Por su parte Brasil está sintiendo el rigor de estas políticas norteamericanas, especialmente aquellas que están vinculadas a las sanciones que se están aplicando contra la república Islámica de Irán, que no solo afectan las exportaciones de productos agrícolas sino que condicionan la actividad financiera del mismo país sudamericano que representan desde el punto de vista legislativo, una ilegalidad absoluta. Si la Casa Blanca pretende influir en la competitividad del mercado internacional a base de “Twits intimidatorios” eso no puede llamarse mejor que lisa y llanamente una simple extorsión.

No olvidemos que la UE ha rechazado doblarse ante esto y como respuesta ha encontrado las acostumbradas bravuconadas y exabruptos de un Trump que cada día gana más enemigos, incluso dentro su propio gobierno.  Pero siguiendo con la postura de la Unión Europea, ha quedado claro que si logra imponerse y resistir las presiones de Washington por condicionar la actividad mercantil y financiera a gusto de lo que quiere el proteccionismoMade in USA habrá chances de que el impacto negativo sobre la economía del Brasil sea menor a lo pronosticado en las actuales circunstancias.

Ello ha causado un impacto sumamente negativo en la economía de Sudamérica pero especialmente en la Argentina que está sometida a una escalada de suba del dólar por efecto (en parte) de una cultura de la desconfianza en su propia moneda que hace que muchos argentinos con capacidad de compra, estén invirtiendo en la compra de divisa americana volcando la economía de su país hacia la dolarización y con ello a un desastre social que no sabe aún cuál será el impacto que causara en la sociedad y cuál será el precio que pagara la clase política de ese país.

Por lo que se ha podido ver, Argentina y su gobierno vuelven a ir contra la corriente de los acontecimientos del mundo y no porque sea una pionera o elegida por algún motivo mesiánico, sino por el hecho de no haberse interesado seriamente  –a nivel de estado- de sus intereses geoestratégicos y políticos. Si el país hoy se halla a la deriva no es algo casual. Macri como sus predecesores ha relegado las alternativas de profundizar relaciones con otros actores importantes como Rusia y China y todo por una obsecuencia histórica hacia los intereses anglosajones que practica toda la clase política y que se ve cuando hacen ese “besa manos” en las embajadas de EEUU y Gran Bretaña en Buenos Aires.

A la vista de esto uno se preguntaría, es que acaso los argentinos ya olvidaron algunas de las conclusiones de algunos de sus más ilustres líderes políticos como el ex presidente Eduardo Duhalde quien en algún momento dijo por el conflicto de los “Hielos Continentales” con Chile “para que tanto problema por unos hielos si lo podemos tener de la heladera”. O a pensamientos más recientes de uno de los más conspicuos funcionarios del gobierno de Macri que dijo muy suelto de cuerpo que consideraba muy seriamente la eliminación de las FFAA ya que el país carece de hipótesis de conflicto, cuando los británicos tienen en Malvinas una base con un poderío militar amenazante.

 

Con estos ejemplos se puede entender porque Argentina no ha hallado una senda propia y menos aún, fructífera para salir del atolladero en el que se encuentra ¿Cuándo decidirá salir de la zona de confort para cambiar esta situación?    

“LENGUAJE ESTRATEGICO”

Qué puede interpretarse del viaje de Macri a Sudáfrica?

El lenguaje es la forma en que nos comunicamos. Decirlo parecer una obviedad, pero es que en el mundo de la política y máxime de la internacional, sus formas pueden decir mucho dependiendo de cómo se lo exprese. Sabemos que puede hablado, con señas, con la forma de vestir o de comportarnos en ciertos momentos se trasmiten mensajes que pueden llegar a ser confusos. El viaje realizado por Macri a la cumbre BRICS es una señal que expresa un lenguaje para sus interlocutores de este bloque pero también, para la administración aislacionista de Washington de la cual parece querer tomar distancia.

En lo que va del año se puede decir que ha ocurrido mucho en lo que hace a los asuntos geopolíticos. Los continuos cambios en las relaciones internacionales y las constantes fluctuaciones de poder que se registran entre los grandes actores han llevado a una mayor interrelación política, acercando como nunca a los supuestos bandos antagónicos. En este contexto vemos a la Argentina como el paradigma de una reconfiguración de su estructura como país que para algunos es la consecuencia de una profunda modernización de cara a relacionarse más abiertamente con los polos de poder, mientras que para otros es el prefacio de la definitiva desintegración de su soberanía.

La Argentina venía en bajada desde mucho antes de que Macri se hiciera con el gobierno en 2015, incluso desde antes de los doce años del falso progresismo nacional del gobierno del FPV. No se puede tapar el sol con el dedo y pretender explicar la actual situación sin tener una visión completa del panorama para responder a la pregunta ¿Por qué el país sudamericano llego a tan bajo?

Visto desde la superficie todo esto ocurre por una cuestión de choque de intereses en una Argentina fuertemente corporativa que se acostumbro durante décadas a sacarle algo al estado. Recordemos sino lo que significo para la corporación de abogados los juicios de millones de pesos contra Ferrocarriles Argentinos (empresa del estado) allá por la década de los ochentas, las precauciones legislativas para que reformas al código civil no invirtieran la carga de la prueba en los casos de mala praxis médica; los maestros y sus chantajes para aumentar sus salarios; el gremio piquetero como fuerza de choque alquilable para protestas sociales  y así podríamos seguir horas.    

El descalabro interior del país radica en su progresiva anomia política social y económica, puesta a rodar por la misma clase política que se enquista y aún subsiste en las viejas y anquilosadas estructuras partidarias que defintivamente carecen de ideologías y no representan a nadie. Esta situación se traslada y refleja en sus relaciones con otros estados. Tras décadas de una desintegración progresiva de la vida política doméstica, Argentina no pudo articular mejores esfuerzos para llevar adelante políticas regionales de bloque como ser el caso del MERCOSUR, que hoy por hoy es una entelequia que ha quedado más bien en los deseos de buena voluntad que en algún grado de operatividad real.

En las épocas de Menem pedir mayores retos o ideas imaginativas para insertar al país en el concierto mundial más allá de lo permitido por Washington y Londres, habría sido motivo de risas y nada más. La prostibularia relación carnal establecida con Washington además de humillante resulto ser nada lucrativa para el país. Por aquel entonces la sola idea de establecer puentes diplomáticos para trabajar una cooperación comercial, político y cultural con Asia habría encontrado reparos surgidos de argumentos rancios devenidos de una idiosincrasia europeísta y sajona que infectaba (y aun se mantiene) a los círculos de funcionarios de carrera de aquel entonces.  Mucho menos se le ocurriera a alguien plantear un acercamiento a China y a Rusia si no quería ser vilipendiado y tildado de “comunista”.

 

Ni hablemos de establecer relaciones fluidas y de intercambio con el mundo árabe islámico, al cual siempre se lo mantuvo como un actor sospechoso y hasta peligroso gracias a las influencias que embajadas y sectores políticos de comunidades locales que han ayudado a establecer con la cooperación de los medios, una imagen negativa. Como se puede ver la estupidez y la obsecuencia han regido por mucho tiempo en las cabezas de quienes deberían haber conducido al país a objetivos beneficiosos.

La corrupción llevó a la ineficacia y todo ello termino agrietando las bases y puntos estratégicos del estado para que allí se enquistaran mafias fuera de la ley que solo responden al dinero sin importar la bandera de donde provenga.  Lejos de hacer algo, la partidocracia miro para otro lado. El fruto de ello puede verse trágicamente en las más catastróficas situaciones que sufrió el país producto de esta improvisación y obsecuencia manifiesta. Desde el golpe de 1976 instigado por Washington y bendecido por la clase política argentina, pasando por el alineamiento automático de Menem con EEUU en 1990 (Guerra del Golfo), los irresueltos atentados en Buenos Aires, el atentado de Río Tercero en 1995, la corrupción inmanente que se multiplico durante doce años K en todos los estamentos del estado, no son buenos precedentes que indiquen una buena salud republicana.

Llegado el nuevo milenio, los cambios fueron más bien cosméticos y los gobiernos que se sucedieron en solo tres años, poco o nada demostraron su voluntad por establecer cambios profundos en la visión del mundo, en las políticas de estado dentro del revulsionado contexto regional e internacional que estaba dando comienzo. El gobierno de Néstor Kirchner no paso del panfleto y la arenga populista que se desteñía inmediatamente cuando seguía oficialmente, cada punto y señalamiento de Washington y Londres. Cuando su esposa Cristina Fernández llego al poder el circo continuó solo que mayor color y más estridencia, pero nada más. Pese a que pretendía a jugar de “revolucionaria” no hizo ningún cambio de ese carácter cuando pudo bien haber gestionado acercamientos inteligentes con Rusia y China llevando a que Argentina –entre algunos de tantas áreas-ingresara al BRICS. Igual que su anterior jefe político Carlos Menem y su marido, se mantuvo caminando derecho y sin salirse de la línea que se trazaba desde Washington.

 

Con todo esto, pedirle a Macri no reincidir en semejantes errores es pedirle peras al olmo, mucho más cuando a éste gobierno le fascina interrelacionarse con EEUU en algunas de sus políticas, aunque las mismas hundan al país en una ciénaga sin fondo[1]. Igualmente hay que rescatar ciertos aspectos de su política que últimamente  parecen haberse reconducido y alejándose del modelo neoliberal obsecuente de Menem y Cia de los noventas, pareciera demostrar un pragmatismo más inteligente al momento de evaluar los continuos cambios en las relaciones internacionales. El viaje a Sudáfrica del presidente argentino para reunirse con los miembros del BRICS, en especial con Vladimir Putin, Xi Jinping y Narenda Modi pareciera dar muestra de ello ¿Cómo será interpretada esta señal por los miembros del grupo?

“(IN) SEGURIDAD INTERIOR”

Quién planifico el plan de seguridad de Macri y para qué?

Por Pepe Beru

El plato para el desastre está servido, diría alguien que mira de cerca los acontecimientos que se vienen dando en Argentina. Mientras la mayor parte de la gente solo se preocupa por la situación de su moneda y la inflación que les resta el valor de sus ingresos, al mismo tiempo otros acontecimientos se desarrollan a sus espaldas los cuales  tienen objetivos mucho más sensibles y peligrosos que una crisis económico financiera.  Igualmente hay que señalar que dicha crisis es funcional a lo que se planifica y se halla acorde con lo que se está instalando en la región.

Para ponernos en contexto, solo hagamos algunos señalamientos muy sugestivos. Desde hace una semana, se han estado escuchando rumores de que pronto comenzaran acciones de desestabilización contra Bolivia tal como sucede hoy en Nicaragua y Venezuela.  Ello no llama la atención si consideramos la coherente y frontal política exterior que ha venido llevando Evo Morales contra el imperialismo estadounidense y el sionismo, motores detrás de aquellos eventos.

En aquel sentido, las supuestas manifestaciones espontaneas que se comenzaron a generar desde 2016 en Venezuela y las que se comenzaron a producir en abril de este año en Nicaragua (propiciadas por una injustificable corrupción gubernamental), llevan ínsita la dinámica y la metodología de aquella Primavera Árabe que azoto el norte de África entre 2010 y 2011 y que resulto ser un verdadero embuste tejido entre la corporación de medios occidentales y las agencias de inteligencia de la OTAN y de los reinos petroleros del Golfo. El resultado de aquello fue el actual caos en los países intervenidos y la miseria de sus pueblos.

La presente situación geopolítica en Latinoamérica demuestra casualmente que aquellos gobiernos que habían desafiado a Washington, están bajo una fuerte presión política, económica y comercial que ha comenzado a escalar a situaciones insurreccionales con la generación de caos social. 

Nada de ello es una casualidad y en todo esto hay que vincular el desembarco de la OTAN en el continente.  El acuerdo firmado por fines de mayo entre Colombia (quien pasa a ser Socio Global) y Bruselas pone a la región en el caliente escenario de la geopolítica de las superpotencias.   Y aunque algunos expertos colombianos como el profesor Rafael Piñeros de la Universidad Externado de Bogotá afirmen que ello no significara la participación de Colombia en operaciones militares de la OTAN, ello no es creíble.

Casualmente, a la par de este desembarco, la agitación insurreccional y la violencia disfrazada de revueltas populares se han multiplicado y con ello –a la par-, los negocios de seguridad y contratos para equipar, asesorar y proveer de instrucción a las fuerzas policiales de la región. ¿Y quiénes son los principales proveedores gubernamentales de esto? EEUU e Israel.

Argentina también se ha convertido en parte de esta participación externa (tras la firma de los Convenios entre el Ministerio de Seguridad y Tel Aviv) y con los últimos anuncios del gobierno, el país ha entrado en la misma fase. La repentina medida de redespliegue de las FFAA para tareas de seguridad interior ha desatado una catarata de críticas pero en su mayoría, completamente inexactas en cuanto a los argumentos que se sindican como relevantes. Por medio del Decreto 683/18, el poder ejecutivo argentino reformo levemente la ley de Defensa Nacional para una posible intervención de las FFAA en la custodia de los objetivos estratégicos ante amenazas externas estatales y no estatales. La mayoría de los críticos solo se basan en sus observaciones parciales claramente intoxicadas por sus posiciones políticas e ideológicas Demode y que no tienen nada que ver con las amenazas que actualmente se ciernen sobre el país y toda la región.

En ese sentido las arengas de la izquierda y los llamados “kirchneristas” de que se usaran para la represión interior solo son argumentos esquizofrénicos que carecen de total realidad. Incluso muchos creen que algunos de sus más importantes dirigentes están al tanto de quiénes y de dónde proviene este redespliegue de las Fuerzas Armadas. El verdadero peligro para estos cambios radica en que ellos denotan objetivos ajenos a las hipótesis del país, que han sido diseñadas por cerebros y manos foráneas que son quienes realmente conducen la seguridad interior argentina. A tono con esto, vemos como la inseguridad urbana va creciendo de la mano de un lobbies periodístico catastrofista que sesgadamente alienta a la profundización de las relaciones militares y de inteligencia con el Pentágono y Tel Aviv.

Hilado con esto último hay un fenómeno que no tiene nada de fenomenológico y ese es el terrorismo, que los medios deliberadamente lo pintan como “islámico” pero que en realidad es un mote discriminatorio con el fin de justificar algo que ya se sabe que es una farsa: La lucha contra el terrorismo. Precisamente tras haberse desalojado a “ISIS” (un activo de la CIA) de la mayor parte de Siria y de Iraq, pudo comprobarse que dicha organización –además del ingente apoyo con armas y equipos occidentales- las evidencias halladas sobre el terreno dan cuenta que poco tenía de árabe y mucho menos de islámica. Ese espantajo elaborado sobre la base de un discurso basado en el “Choque de civilizaciones” de Huntington,  sirvió convenientemente para argumentar la necesidad de EEUU para intervenir en la región, algo que se vio entorpecido por la inesperada intervención rusa en noviembre de 2015.

Sin “ISIS”, ya no hubo necesidad de asesores, equipos y armas vendidas por EEUU y todo ello gracias a la eficacia de la aviación rusa.  Muy sugestivamente tan solo hace unos días, han comenzado a ocurrir hechos muy sospechosos tanto en Siria como en Iraq, con la perpetración sangrientos atentados en serie y secuestros masivos semejantes a los ejecutados por ésta franquicia de la inteligencia estadounidense.

Estos datos sirven para comprender, a dónde apuntan las versiones que últimamente han estado corriendo por los medios argentinos referidos a la posibilidad de que “ISIS” actué en el país. Aunque ello suene muy exótico lo que sí hay en la Patagonia es una situación conflictiva con una agrupación seudo indígena manejada por la organización “Resistencia Ancestral Mapuche” R.A.M. que con su base de operaciones en Chile, tiene sus oficinas de propaganda y difusión en Bristol, Gran Bretaña, algo que huele desde lejos como un programa del “MI-6” británico que sin lugar a dudas cuenta con el apoyo de otras agencias de inteligencia.

Al parecer el gobierno argentino ha sido compelido a entregarse al juego siniestro de la “lucha contra el terrorismo”, que no es más que una estrategia de “guerra hibrida” ajena a los intereses nacionales y lo peor de todo es que, seguramente (Macri, Bullrich y su gabinete) no tienen la menor idea de cómo evolucionara ¿Cuál será el modo de activarlo y cuánto le costara al país jugarlo?