Simulación y Autoritarismo

Vestida con disfraz de democracia la Argentina violenta se mimetiza con la versión intolerante de los Kirchner. Un incontrolable devenir de furia oficialista domina el espectro cotidiano. La feria del libro fue uno de los escenarios dispuestos para generar violencia. La presentación del libro de la Dra Hilda Molina se vio alterada por un grupo de salvajes que con consignas castristas obligaron de forma intimidatoria a suspender el evento.

Sin embargo está no fue la única presentación que sufriera los embates de las patotas El libro del periodista Gustavo Noriega, también fue motivo de la violenta incursión de barras bravas que entre gritos insultantes y sillazos pretendieron coartar la presentación. La investigación referida al Indec que sustenta el libro en cuestión, no pareció ser del agrado del régimen que busca a toda costa imponer el pensamiento único, cueste lo que cueste y caiga quien caiga.

Como si aquí no hubiera pasado nada el gobierno permaneció en silencio ante las agresiones, salvo la poco feliz intervención de secretario de Cultura de la Nación, Jorge Coscia, que justificó los escraches en la Feria del Libro como actos de “confrontación” necesarios en la democracia. Es evidente que la cultura instaurada por la administración Kirchner responde al intercambio de insultos, golpes y sillazos, como forma de ajustar las expresiones y, ó escritos no favorables a la gestión prepotente y desaforada del matrimonio perverso.

El nivel virulento y la descalificación quedaron plasmados en los discursos de la pareja demagoga. La intensidad intimidatoria de los argumentos expuestos por los presidentes condenó todo tipo de opinión contraria a ese viciado modelo, terrorífico y corrupto que ostentan.

La incitación a la violencia propalada por el diputado virtual y presidente del PJ. Néstor Kirchner cerró la connivencia con la ficticia CGT, cuyo secretario general Hugo Moyano en plena complicidad con el régimen reivindico los métodos opresores, poniéndose a servicio del tiránico matrimonio y en contra de los trabajadores que representa, al tiempo que Kirchner desde la maquiavélica obsesión que lo caracteriza al igual que Chávez incursionó en terrenos peligrosos, que desafían desde la libertad de expresión hasta la desobediencia a los fallos de la justicia, los que cuestionó y condenó a los jueces que se animaron a suspender una ley de medios contraria a los intereses de la ciudadanía. Una Ley totalmente desquiciada que impone el monopolio del estado kirchnerista algo que ni el propio Mandatario caribeño Chávez se animó a implantar en Venezuela.

El desequilibrio de este personaje dispuesto a amedrentar a todo quien no respete ni una coma del discurso oficial, esta llevando cobardemente al enfrentamiento a un cuerpo social, harto de que se burlen sus derechos.

Mientras el repudio de la sociedad se intensifica, el matrimonio Kirchner aplica sus sentencias después de casi siete años de poder concentrado, febril y corrupto no cesan de relegar culpas a los que estuvieron, a los que están y a los que estarán, en tanto buscan cubrir todos sus pecados interponiendo los de los demás, mientras destruyen el país e imponen a la opinión publica la voz de la revolucionaria Hebe de Bonafini como promotora de un odio, quien se ha convertido en la ejecutora oficial de la guerra de los Kirchner contra los medios y cualquier vecino de a pie que no rinda pleitesía a los designios violentos de la pareja siniestra.

En tanto el circulo se cierra dejando expuestos a los usurpadores de la democracia en sus propias degradaciones, los Kirchner parecen no hacerse cargo de sus continuas violaciones constitucionales, así como de los antecedentes que los involucran en actos de corrupción especialmente con su socio Hugo Chávez, hoy nuevamente reflotados en medio de una crisis política e institucional creada por el mismo matrimonio en su afán de mantener el poder por tiempo indefinido, aunque para lograrlo se deba traspasar la legalidad e imponer la parálisis del parlamento.

Simulación y autoritarismo son las reglas del juego, cada vez más exacerbadas por un caudillo que se pensó omnipotente mientras se burlaba del intelecto del pueblo, un pueblo al que todavía estima seguir llevando de las narices con su patoterismo de barricada, en tanto el debilitamiento evidente del poder acusa grietas irreparables la violencia y la intolerancia serán las armas utilizadas para la venganza en lo que resta de esta insoportable y caótica gestión .

La provocación se encuentra a la orden del día, así como el saqueo generalizado y la destrucción moral de la identidad nacional ultrajada por un pequeño circulo de amorales infames traidores a la patria que tomaron el territorio argentino como su propiedad.

Realmente es lamentable que un patético personaje no ilustrado cuya profesión es la usura digite detrás de las faldas de su mujer a los elegidos para informar a la opinión publica, detenga las sesiones legislativas a su gusto y piacere. Compre con los dineros de los argentinos puestas en escena de seudo periodistas para embaucar a una parte de la sociedad que desgraciadamente consume la fabula kirchnerista sin entender de que se trata, utilizando la televisión pública como propaganda política del régimen ultrajante, que incita a la violencia sobre los que no estén de acuerdo con el pensamiento único impuesto por el dúo gobernante.

Y en tanto los escándalos se suceden, y la ambición por el poder no tiene límite, los ciudadanos como parias deambulan entre la ruleta rusa del delito y la anarquía que puebla las calles y rutas de un territorio nacional abierto a todo tipo de desmanes, mientras el régimen que se dice progresista, se ocupa de la defensa de terroristas o de encarcelar a los que defendieron a la patria, mientras mete las manos en las arcas de los ahorros de los argentinos, los ignora como ciudadanos.

Autor: Susana Sechi

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La Frase del Dia

“Creo mucho en Dios, muchísimo, y muchísimo en las señales, en las convicciones y en las creencias. Yo digo que las cosas no pasan por pasar, siempre tienen un símbolo y un contenido.”

Cristina Kirchner

Si, mi Comandante

En su reciente viaje a Caracas y mientras porfiaba que algunos países americanos están experimentando la “segunda independencia” (en un obvio disparo contra Estados Unidos, adonde estuvo hace unas semanas mendigando una foto con el presidente Obama), Cristina Fernández, en público discurso, se refirió a Hugo Chávez Frías como “comandante”, aunque el presidente de Venezuela nunca despegó del grado de teniente coronel.

La izquierda -que siente un desprecio visceral por lo militar- insiste en llamar “comandantes” a sus líderes, desde el abogado Fidel Castro hasta el político Daniel Ortega, pasando por nuestro ex compatriota y dudoso médico, Ernesto “Che” Guevara de la Serna y el depuesto presidente hondureño Mel Zelaya -entre otros-, y terminando en el hombre del altiplano que combatió al imperio romano y que desalienta el consumo de pollo por el riesgo de volverse homosexual.

Para la izquierda progre existe también el grado de “subcomandante”. Tal es el caso de Raúl Castro (mientras viva su hermano, su inmediato superior en este virtual escalafón miliar), o bien del “subcomandante Marcos”, identificado por el gobierno mexicano como Rafael Guillén Vicente, un ex estudiante de filosofía y, luego de graduado, profesor en la Universidad Autónoma de México, que opera militarmente desde principios de los noventa en la sierra Lacandona en el sureño estado de Chiapas, liderando el autodenominado Ejército Zapatista de Liberación Nacional, que aboga por los derechos civiles de los indígenas de la región. Lo curioso es que este encapuchado que se muestra fuertemente armado, fuma en pipa mientras pasa revista a caballo a su tropa y escribe libros de poesía. Y nadie sabe quién es su “comandante”.

Sorprende también que estos seudo militares sean los grandes enemigos de las fuerzas armadas de sus respectivos países y quienes persiguen con saña a los legalmente uniformados con la excusa de los derechos humanos y los crímenes de lesa humanidad, ya que se pasan la vida hablando en términos militares y evocando situaciones propias del manejo de tropa, y tienen -en contraste- una visible debilidad por disfrazarse con uniformes militares.

Por otra parte, resulta igualmente curioso que algunos militares hayan sido más exitosos en el manejo de políticas económicas que muchos civiles, como sucedió en Argentina durante la “dictadura” de Juan Carlos Onganía, cuando el país llegó a ser acreedor del FMI (Clarín, 26 de enero de 2002) o bien Augusto Pinochet en Chile, que diseñó la estrategia económica que sacó a su país de la postración y lo catapultó al siglo XXI.

Los pseudo militares y todo el progresismo de izquierda que odia los uniformes, en cambio, han fracasado muchas veces en la conducción de las economías nacionales, llegando a desabastecer a sus respectivos países de los artículos de los cuales son prominentes productores mundiales. Así vemos hoy que el “comandante” Castro ha conseguido que Cuba tenga que importar azúcar, el “comandante” Chávez ha logrado desabastecer a Venezuela en materia energética y los “comandantes K” en Argentina han destruido la gallina de los huevos de oro nacional: el campo, tanto en lo ganadero (carne y leche), como en lo agrícola (no se ha salvado ni el “yuyo” sojero).

-Por favor… ¡Un psicólogo por allí!
– Sí, mi comandante.

Fuente: La Argentina que yo quiero

Autor: Raquel E. Consigli

La Amenaza No Alcanza Sosiego

Un país crispado, en el que las crisis sucesivas han alcanzado niveles insoportables, y un gobierno continuo, culpable de todos los males que niega y reniega la veracidad de esta, con métodos inadecuados que van desde la extorsión al patoterismo, exclusivamente para preservar el modelo de sometimiento que permita tener al pueblo de rodillas, algo que ya no parece tan fácil de lograr, con una ciudadanía harta de la mentira y la burda amenaza que ya demostró el repudio a ese vil autoritarismo impartido por la pareja presidencial y su entorno inescrupuloso.

La avidez por el dinero a puesto de manifiesto la condición más bergante de un matrimonio, capaz de cualquier cosa, con tal de no apartarse de sus objetivos. La perversidad, el resentimiento y la enfermedad del poder, han llevado, a la Argentina a la decadencia, convirtiéndola en dependiente de un régimen que anuló el federalismo y dispuso la forma unitaria dependiente de los caprichos de un hombre que dirige a sus esclavos desde el maltrato… Néstor, decide a quien se cortaran las remesas, no se realizan obras, utilizando como premios y castigos los dineros que legítimamente le corresponden a las provincias en las que sus gobernadores son los cartas marcadas para el juego del amo. La prepotencia y el terror para silenciar a todo aquel que no comparta las formas y los estilos furibundos, a sido hasta hace poco tiempo la llave del poder un poder que se esta resquebrajando y resulta más difícil de mantener.

Han ido demasiado lejos con sus mentires para tapar otras mentiras, que con descaro utilizaron para burlar a la sociedad, despertado la inquietud y el descontento de millones de argentinos a quienes ya no se los puede seguir engañando.

Levantando banderas de extraños DH. DH. que únicamente a tutelan delincuentes y terroristas, mientras a los ciudadanos de bien, se los ha despojado del Estado de Derecho. Anulando la República, sobornado a los representantes del soberano, a la justicia y violando los principios constitucionales se detenta el poder desde la hegemonía.

En estos días que el pueblo a demostrado su hartazgo. ante los manejos oficialistas en el Congreso. Las embestidas de la tropa oficialista contra la oposición, subestiman a la ciudadania. A dos años de la crisis con el campo. la presidente sigue aplicando sus condenas, bajar los decibeles fue su última advertencia, en tanto superados por el odio y la rabia tanto ella como su marido ya no ocultan su frente de batalla. Cultores de su propio fracaso han levantado las armas de la traición para guarecer el poder usurario que está llenando sus bolsillos y los de sus más acérrimos defensores.

La lucha se ha tornado virulenta, la descalificación se encuentra a la orden del día y la amenaza no alcanza sosiego, al tiempo que los voceros presidenciales injurian y despotrican encendiendo la mecha de la crispación social, justificándose para hacerlo en el respaldo constitucional ese que permanentemente han violado y en otros casos ignorado sistemáticamente.

El nerviosismo de la tropa es evidente, el terror de perder privilegios económicos y esa parte de poder entregada por los Kirchner por el sólo hecho de mantener su desvencijado liderazgo les da bríos para prestarse a cumplir con los mandados que les ordena el amo La defensa de la inconstitucionalidad bandera política de una Presidente que burla los principios republicanos apelando a la inmoralidad de los DNU, para echar mano a los ahorros de los argentinos no es precisamente un gesto democrático, más, si se amenaza que de ser derogado procederá al veto presidencial, lo mismo que sucederá con la coparticipación del impuesto al cheque si este se logra aprobar en Diputados, pese a la trapisonda generada por el kirchnerismo.

Las bravuconas del Ejecutivo no parecen tener límite.  Las intimidaciones hacia el vicepresidente tampoco, sin embargo después que el Jefe de Gabinete elevará su canto de guerra y abriera su pedido al juicio político instando a la ciudadanía a presentarse ante la justicia, dos fueron las presentaciones un par de abogados y la putativa madre de los Kirchner Hebe de Bonafini, quien después de haber violado todos los estamentos constitucionales, hoy se muestra guardiana de la Constitución Nacional.

Con la consigna”Cristina no puede echarlo, nosotros si, ” la revolucionaria Bonafini organiza una marcha pidiendo la renuncia de Cobos y condena para periodistas y medios críticos a la gestión de matrimonio Kirchner.

Peligrosas divisiones que incitan al enfrentamiento, señalando a los que no comparten eso que los Kirchner, llaman modelo, y que define únicamente si se está con ellos o se pasa a integrar las listas negras del régimen absolutista como enemigos, golpistas, desestabilizadores y neoliberales, términos preferidos para marcar a esa mayoría que cansada de soportar los manoseos, los engaños y las mentiras de matrimonio perverso esa que está comenzando a reaccionar, mientras van saliendo a la luz los negocios espurios del matrimonio Kirchner y de su socio Hugo Chávez.

Autor: Susana Sechi

La Frase del Dia

“Para justificar este proyecto, muchos diputados decían que lo peligroso no es la navaja, sino el mono, refiriéndose al instrumento -el DNU- y a quien lo ejecuta -el Poder Ejecutivo-Aunque yo pienso que el problema no es el mono con navaja; lo más peligroso son los gorilas con navaja”

Agustín Rossi

Ex Embajador argentino en Venezuela involucró al gobierno de Kirchner en casos de coimas

Eduardo Sadous, que fue embajador argentino en Caracas, declaró bajo juramento, ante la Justicia, que los empresarios que querían hacer negocios con Venezuela en el inicio del kirchnerismo debían pagar entre un 15 y un 20% de coimas a funcionarios del Ministerio de Planificación.

Mencionó, además, que miembros del Gobierno se habrían beneficiado con testaferros en esos negocios de exportación y que la relación comercial con el país caribeño la manejaba, en forma paralela a la Cancillería, el entonces director del Organo de Control de Concesiones Viales (Occovi), Claudio Uberti.

Sadous, que declaró ante el juez federal Julián Ercolini y el fiscal federal Gerardo Pollicita, fue embajador en Caracas entre 2002 y 2005.

La declaración preocupó al Gobierno: el ministro de Planificación, Julio De Vido, desmintió terminantemente la denuncia.

Sadous testificó el martes pasado delante de los funcionarios judiciales y del abogado de Uberti, Diego Pirota. En uno de los tramos más fuertes de su declaración, ante las preguntas del fiscal, aseguró que empresarios le comentaban que les pedían el 15 o 20 por ciento de retorno.

Cuando Pollicita insistió en que dijera quiénes le decían esto, el embajador señaló que se lo comentaron “[el agregado comercial] Alberto Alvarez Tufillo, los empresarios y gente de la embajada”. Mencionó en particular que hubo empresarios argentinos que vendían maquinaria agrícola “que no fueron beneficiados por no haber pagado lo acordado en calidad de retornos”. El ex funcionario al que más mencionó en su declaración fue Uberti, que perdió su cargo en 2007, cuando estalló el escándalo de la valija de los 800.000 dólares; fue él quien estaba a cargo del avión en el que llegó al país el venezolano Alejandro Antonini Wilson.

Al hablar de las coimas, amplió: “Hay un organismo que se llama CASA, Corporación de Alimentos SA, que pertenece al gobierno venezolano. Yo me iba a reunir con el presidente y vicepresidente de CASA; negociábamos la venta de carnes, alimentos envasados. Venían los empresarios argentinos y los derivábamos a CASA y luego los comentarios eran que les pedían el 15 o 20% de retorno”.

Entre los que le hablaron del pago de coimas, mencionó a Eduardo Cabana, un empresario ganadero que quiso exportar vaquillonas a Venezuela, y al titular de la firma de ascensores Servas, José Aizpun.

Cuando le preguntaron a quién le pagaban las coimas, contestó: “Eran del lado argentino; hablaban del Ministerio de Planificación. Una vez autorizado por el ministerio, supongo que se efectuaba a través de una transferencia a las empresas o cheques”. Pero dijo que no conoce con certeza el procedimiento.

Sadous recordó una conversación que mantuvo con Alvarez Tufillo. “La gente de Servas preguntó con quién tenía que arreglar, ante lo cual le dijo que con él seguro que no, pero que arreglara con quien tenía que arreglar. Esta conversación sucedió en la embajada de Venezuela”.

La Nacion se contactó con Ascensores Servas, pero Aizpun no se encontraba en el país.
Sadous recordó algunos negocios, como la compra de maquinaria agrícola por 50 millones de dólares o una venta de mil vaquillonas. En este caso, complicó al ex secretario de Agricultura Javier de Urquiza. “Eduardo Cabana tenía un grupo para vender mil vaquillonas a Venezuela en agosto de 2004, cuando lo llamó y le comentó que Urquiza había formado un grupo alternativo para ese fin, desplazándolo por aquél, por lo que el dicente le pidió si podía elevar una nota de protesta pero no quiso hacerlo”, afirmó Sadous.

Según él, Cabana le dijo que lo habían amenazado para que no hiciera la denuncia. Y él mismo tampoco la hizo porque -según sostuvo- no tenía otra prueba más que el relato del empresario. Ante una pregunta del fiscal, se cubrió y dijo que no le constaba la comisión de delitos.

Urquiza ayer negó todo. Dijo a La Nacion que no conocía a Cabana y que Agricultura no seleccionaba a los oferentes de vaquillonas. Cabana dijo que nunca habló con Sadous; negó haber tenido relación con Urquiza, pero confirmó que la venta que intentó hacer se había frustrado.

Consultado por La Nacion ante estas expresiones, Sadous ratificó anoche su testimonio y dijo que está dispuesto a participar de un careo.

Sadous se fue de la embajada tras denunciar en un cable diplomático la desaparición de 90 millones de dólares de un fideicomiso constituido para hacer negocios con Venezuela. El dinero reapareció, pero se habría usado para comprar dólares en el mercado marginal venezolano y lograr una diferencia de 13 millones. En su reemplazo asumió Nilda Garré.

La denuncia del faltante del dinero en el fideicomiso causó conmoción en Buenos Aires. Según el testimonio, Alvarez Tufillo llamó a Sadous para decirle que Uberti le había dejado un mensaje para él: “Decile al embajador que se deje de joder, que eso lo manejamos nosotros”.

Sadous recordó que el Ministerio de Planificación se encargaba de los negocios del fideicomiso. Dijo desconocer la existencia de algún acto administrativo por el que se hubiera autorizado el viaje de los funcionarios dedicados a los negocios. Los desplazamientos, según dijo, se hacían mediante aviones del Estado, en algunos casos, y en otros, en aviones de Pdvsa. El fiscal investiga si esos traslados se hicieron en aviones pagados por los empresarios que se iban a beneficiar con las exportaciones.

Fuente: Diario La Nación

“Las nuevas bataclanas” Fernández, Boudou y el éxtasis de la pantalla chica

Como si no tuviesen nada qué hacer, Aníbal que es Fernández y Amado que es Boudou, van a la televisión para participar de programas más bien humorísticos.

Seguramente, porque se han dado cuenta que la comicidad gubernamental que integran, tiene más que ver con Pettinato y Tognetti que con Mariano Grondona y Roberto García.

Porque verlo al Jefe de Gabinete presenciar una “pelea”, en un rin improvisado, entre un “pingüino” y el logo de Clarín, es asistir a la decadencia de la clase política argentina que después se queja o lamenta por ser caricaturizada en la ficticia Casa de Gran Cuñado que supo crear Marcelo que es Tinelli.

O escuchar a Boudou explicar que su actual mujer es su compañera y no su novia, no es más que la politización berreta de una relación, premeditadamente exhibida.

Ambos, Fernández y Boudou, interpretaron un papel lamentable. No por concurrir a “Un mundo perfecto” y a “Duro de domar” sino por querer forzar una llegada a la gente que no tienen. Por lo menos, no en el contexto de dichos programas que tienden, conforme a las demandas del televidente, a banalizar y juguetear la triste realidad.

Ellos, a esa barca, no deberían subirse. Y cuando lo hacen, pierden aún más la poca credibilidad que tienen.

Es que así es nuestra sagrada televisión. Para amargarse con veracidad, ya están los periódicos y noticieros en sus respectivos ámbitos. Está la cotidianeidad de la que somos testigos al observar, simplemente, nuestro brutal alrededor.

El espectador quiere ver a los políticos en el lugar que les corresponde. Que no es precisamente la TV en su formato cómico, morboso, bizarro y laberíntico. En realidad, a este tipo de programas, tampoco les conviene llevarlos, ya que como dicen en la cancha, “estos muchachos no garpan”. Es decir, no dan el rating esperado. Ni siquiera se los consume por curiosidad.

Sucede, que para el televidente agudo, es más relevante lo que piensa Jacabo Winograd sobre la sexualidad de Ricardo Fort, que las cuestiones románticas de Amado.

(Aunque sobre inclinaciones sexuales le podemos preguntar a Evo. El Presidente de Bolivia que ahora dice que la homosexualidad es un problema de pollos. Con lo cual, podría reunirse con Cristina para ver qué receta sale con el pollo de la homosexualidad y el cerdo de la lívido.)

Sí importa la cruce de Aníbal y Amalia.

Una “nena de utilería” que logró trascender el rótulo cuando se puso la camiseta del pueblo y enfrentó a Fernández en una crisis de representación que ciertamente se extiende.

La novedad no es la reacción de Fernández, puesto que todos sabemos que la palabra NO es la primera en su lista. De profesión, negador.

En la Argentina de Hamlet todo es al revés. No es como en las crisis conyugales del “No sos vos, soy yo”. Aquí es: “Son ustedes, no nosotros”.

Así y todo, de toda esta historia que nos ocupa, lo que merece una celebración, es que Granata tiene conceptos en su cabeza que van más allá del Ogro “soy fiestero” Fabbiani.

En cambio, lo que merece un replanteo y que se lo debemos a la televisión criticada por el séquito acartonado de intelectuales, es que los políticos replegados en su ocio, ahora son las nuevas “bataclanas” del show argentino.

Fuente: Socidad y Medios