La Frase del Día

“Una vez más Paka-Paka para todos, así podemos ver que la libertad sea libertad en serio”

Cristina Kirchner

¿Cómo Es Posible Que Aun Sigan En Funciones?

Es muy probable que mucha gente no lo sepa. No obstante todos, seguramente lo intuyen inconscientemente.

Dentro de las muchas funciones que tiene un Estado, la principal, la esencial, es el de proporcionar Seguridad a sus habitantes. Inclusive es la razón por la cual, hace muchos siglos atrás fue una de las causas de la formación de grupos y comunidades organizadas.

El relatar, cuando en los albores de la humanidad, esta salió del “Estado de la Naturaleza” como lo denominó Thomas Hobbes (ref. 1), para convertirse en comunidades organizadas, llevaría varias páginas y no es el motivo de esta corta nota.

En forma muy breve y sintetizando lo expresado en el párrafo precedente, el hombre comenzó en aquel entonces, a agruparse en clanes y pequeñas comunidades para lograr un mayor nivel de seguridad, que viviendo o estando aislados, para enfrentar a sus eventuales enemigos, animales salvajes y otros peligros.

Era simplemente el buscar dar respuesta al instinto más fuerte y poderoso de todo ser vivo: el de la propia conservación.

El sentirse seguro significaba dejar atrás el estado de temor, miedo y angustia en la cual vivía permanentemente y al encontrar un poco de paz, poder dedicarse a otras tareas que hacían a sus necesidades.

Cuando ese proceso comenzó, significó el nacimiento embrionario de lo que hoy es el Estado de un país o de una Nación.

Nos debemos preguntar: ¿cumple el Estado de nuestro país con esta obligación y responsabilidad primaria que le es propia e indelegable?

La respuesta que podemos dar sin temor a equivocarnos es rotundamente no. Las estadísticas muestran a las claras que la inseguridad ha batido todos los records históricos y que los delitos se han incrementado a niveles nunca visto anteriormente en nuestro país.

Diariamente vemos delitos de todo tipo y alevosos crímenes sin sentido. La gente siente temor en caminar por las calles

Durante casi más de siete años el gobierno lo ha negado sistemáticamente afirmando que era “una sensación de inseguridad creada por los medios”.

Ya casi al finalizar el segundo mandato de la perversa gestión de la dinastía de los Kirchner, al gobierno le resulta imposible tapar el sol con las manos, e indirectamente se ve obligado a admite la verdadera situación, al crear el flameante Ministerio de Seguridad.

Pero nuevamente la incapacidad del gobierno está presente, al nombrar titular de este importante Ministerio a la vieja dirigente y militante Montonera, la Dra. Nilda Garré.

¿Quién es Garré? Nada menos que la “comandante Teresa”, cuñada de uno de los principales dirigentes montoneros: Fernando Abal Medina. Este es el que ejecutó de un tiro en el pecho al ex presidente Pedro Eugenio Aramburu, rematándolo con otro en la cabeza, en abril de 1970.

Es muy posible que la ministra sepa como armar e instalar una bomba terrorista, asesinar a un vigilante en una esquina para robarle la pistola reglamentaria o custodiar una cárcel del pueblo.

Pero no caben dudas que no tiene la más mínima idea sobre como manejar y conducir una institución de nuestra Nación…y menos aún de una tan esencial como lo es la Policía Federal.

Desde que asumió su nuevo ministerio el delito no dejó de incrementarse vertiginosamente.

No es para menos, en vez de motivar a la institución que la República creó para combatir el delito, desde el mismo comienzo de su gestión, esta fue objeto de humillaciones y vejaciones públicas y otras acciones que la hacen ineficaz operativamente para la lucha contra el crimen y el delito.

En realidad, Garré pareciera que más que buscar soluciones a la inseguridad, dedica sus mayores esfuerzos en poner palos en la rueda y perturbar al gobierno de la Ciudad de Bs. As. El reciente retiro intempestivo e unilateral de efectivos de la Policía Federal que custodiaban edificios públicos en la Ciudad y dejó a estos a merced de la delincuencia, en un total estado de indefensión, es una muestra de ello.

La inseguridad ha llegado a tal nivel que los ciudadanos ya tienen temor de salir a la calle en cualquier hora del día y mucho menos en la noche. No hay lugar en donde se esté a salvo de acciones delictivas: desde los barrios más residenciales hasta los más alejados del conurbano, desde las calles más transitadas y concurridas hasta los más solitarias y aisladas.

Prácticamente de cada familia argentina, algún miembro de la misma, fue blanco de un delito.

Arrebatadores, descuidistas, punguistas, estafadores, narcotraficantes, ladrones de gatillo fácil, asesinos de sangre fría, violadores, estafadores, motochorros y así los delincuentes van perfeccionando sus tácticas impunemente y la lista de modalidades delictivas va incrementándose rápidamente, ante una ciudadanía atónita y totalmente indefensa.

Solamente en las últimas semanas, personalmente fui objeto de dos delitos de los mencionados.

Obviamente Garré no es la única responsable. Hay una cadena de responsabilidades conexas y directamente relacionadas.

Los ministros de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, los Jefes de Gabinete y la ministro de Seguridad de la gestión de Cristina Kirchner, fueron fracasos rotundos por su lamentable desempeño, la absurda e incomprensible justicia “garantista” promovida por el gobierno y fundamentalmente por la política de exclusión social (dije bien, exclusión social y no inclusión social como la presidente pretende hacernos creer (ref. 3)), hacen que entre otros muchos complejos factores, el delito y la criminalidad sea cada vez mayor.

Uno de los graves problemas de nuestro país, que como otros tantos, fueron ocultados a la opinión pública y nunca fueron reconocidos por el gobierno, y, como consecuencia lógica, nunca fueron adoptadas las medidas correctivas adecuadas.

En este estado de cosas, tan visible y evidente que no se encuentra explicación que la presidente no adopte las medidas necesarias para buscar revertir la situación que día a día se agrava aún más.

¿Será la presidente tan autista que no ve los desastrosos resultados en la Seguridad de su gestión?

Debería deshacerse rápidamente de la gente ineficiente e incapaz que empaña su gobierno

¿Es tan difícil reemplazar a un bocón sumiso, obsecuente y desaforado como Aníbal Fernández, o al Director de la Biblioteca Nacional, Horacio González, por la increíble torpeza verbal en que incurrió cuando se refirió a Vargas Llosa? ¿Es tan difícil reemplazar a la Sra. Garré por su manifiesta incompetencia?

¿O será que porque Cristina es en última instancia la principal responsable de esta caótica situación y no adopta ninguna medida para no reconocer su fracaso?

Autor: Dr. Alfredo Raúl Weinstabl

Il Divo Randazzo y La Frivolidad

Los abultados gastos de Randazzo en Etiqueta Negra


Los retos y las miradas escrutadoras que vienen de Casa Rosada parecen no alterar al hombre nacido en Chivilcoy. Subido a una ola de frivolidad inusual en él, según cuentan quienes lo conocen, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, pasó semanas atrás por un local de la afamada casa Etiqueta Negra y habría gastado alrededor de 50 mil pesos en trajes. No sólo eso, como si fuera una estrella de Hollywood, exigió una atención personalizada con el local cerrado para evitar cruzarse con otros clientes.

Según contaron a LPO fuentes del Ministerio, la charla entre Randazzo y el gerente de un local de un shopping porteño donde habitualmente el funcionario hace sus compras fue más o menos así:

R: -¿A que hora cerrás hoy?

G: -A la 22, como siempre.

R: – Bueno, hoy tenés que cerrar a las 21 porque quiero ir a ver algo por ahí y no quiero a nadie en el local.

G: -Florencio, no puedo hacer eso. A lo sumo, me quedó después de las 22 y estamos más tranquilos.

R: – Bueno, está bien así.

Con la visita acordada, Randazzo pasó finalmente por el local y se llevó varios trajes, siempre en tonos oscuros, como es su gusto. De todos modos, ése no es el único gesto de divo del Ministro. Hace ya varios meses se lo descubrió usando un reloj Vacheron Constantin valuado en 100 mil pesos. Además, contrató al RRPP Leo Matheu, ex socio de Gabriel Álvarez hasta que la tragedia y/o la desidia se cruzaron en Punta del Este con el muchacho que siempre viste de blanco.

La tarea de Matheu es simple. Darle publicidad a Randazzo en las vidrieras de las revistas Caras y Gente, donde se lo puede ver al funcionario rodeado de celebridades. Estas actitudes del chivilcoyano despertaron la ira de las primeras líneas del Gobierno que ven en Randazzo una vuelta a los más rancio de la era menemista.

Además, en el Gobierno también ven con malos ojos la excesiva publicidad que el ministro hizo en le verano con la Agencia Nacional de Seguridad Vial, donde, más que mostrar el trabajo del oficialismo, Randazzo prefirió ensalzar su propia figura.

Con este escenario, la puntuación del funcionario para acceder a la candidatura a vicegobernador de Daniel Scioli está en baja. Caída que festejan por partida doble el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, y el titular del AFSCA, Gabriel Mariotto.

Fuente: La Política Online

¿Hipotensión?

Una de las características más distintivas del gobierno de Néstor Kirchner fue la falta de transparencia en los actos del gobierno.

Esa característica era tan evidente y notoria que su sucesora, Cristina de Kirchner, en su campaña electoral y en el discurso que pronunció cuando asumió la primera magistratura, puso como objetivo prioritario de su acción de gobierno, el de transparentar la acción de su gobierno.

De esa manera buscaba disimular o lavar la mácula del gobierno de su esposo.

Pero como la casi gran mayoría de sus promesas y anuncios, este objetivo no solo fue incumplido, sino el tema con el paso del tiempo, se fue agravando cada vez más.

La ciudadanía cada vez tenía menor información de los actos del gobierno, o porque no tenía acceso a la información, simplemente porque le era negada el acceso a la misma o en muchos casos, porque era transmitida para el conocimiento público, en forma incompleta o maliciosamente tergiversada.

Uno de los aspectos sobre nuestra democracia que fuera frecuentemente comentado por la prensa internacional, era que, a lo largo de casi ocho años de gobierno, nunca hubo conferencias de prensa con la posibilidad que los periodistas pudieran evacuar sus inquietudes o dudas. (En realidad, hubo dos o tres, verdaderas pantomimas de conferencias de prensa, con preguntas muy limitadas y sin posibilidades de repreguntar).

Hace solamente un par de semanas atrás hablamos sobre el sinuoso comportamiento de la presidente, su psicosis maníaco depresiva (Trastorno de la personalidad y del ánimo) o trastorno bipolar (ref. 1) y sus frecuentes ausencias de varios días a sus obligaciones, generalmente en su refugio en El Calafate.

Nunca se informó claramente sobre esta patología de la presidente, pero se sabe que estos estados ciclotímicos, al alternar raptos de alegría y euforia y momentos de irritación y profunda depresión, en su nivel de gravedad en este último estado, el enfermo estaría impedido de razonar coherentemente y adoptar decisiones.

Hecha esta breve introducción, ante la información que nos brinda la Casa Rosada, sobre esta nueva indisposición o malestar de la presidente, sabiendo que seguramente oculta la verdad o es un nuevo engaño a la ciudadanía, haremos nuestra propia composición de lugar.

Es lógico pensar que no fue un cuadro de hipotensión lo que sufrió Cristina, sino uno de sus picos de profunda depresión que la volvió a dejar postrada.

Y siempre en el terreno de conjeturas, una de las causas de ello fue que el ganador, por amplio margen de las elecciones en la provincia de Salta, iba a visitarla ese día a la Casa Rosada.

¿Pero porque este hecho iba a afectar a Cristina tan profundamente?

Porque Juan Manuel Urtubey, si bien expresó repetidas veces su encolumnamiento tras el cristinismo, demostró una libertad de pensamiento y expresión desconocidos en el universo de seguidores sumisos y obedientes del oficialismo.

Urtubey con soltura y su innata claridad de expresión, comentó públicamente su opinión francamente negativa sobre el principal sostén político del gobierno. Expresó directamente, sin eufemismos, lo que todos los argentinos, incluyendo Cristina, piensan del líder de la CGT, Hugo Moyano.

Este hecho colocó a la presidente entre la espada y la pared y aumentó sus numerosas tensiones y presiones a la cual está continuamente sometida.

Estas sumatoria de tensiones seguramente la llevaron al pico negativo de su bipolaridad y probablemente también al cuadro de hipotensión.

Si bien toda persona enferma merece conmiseración, lo grave de este caso que nos ocupa, es que importantes tareas del gobierno vuelven a quedar a la deriva.

Hubo que suspender la visita de la presidente a México al frente de una delegación de cerca de doscientos empresarios argentinos que buscaban aumentar el intercambio comercial y lograr incrementat nuestras exportaciones a ese país.

La delegación, en reemplazo de Cristina, fue encabezada por el canciller Héctor Timerman, que de por si permite preanunciar por la incapacidad e ineptitud del canciller, un casi seguro fracaso y tal vez también algún escándalo diplomático.

En conclusión, la enfermedad de la presidente afecta al país. De volver a repetirse un cuadro parecido sería conveniente que Cristina se recluya, por un tiempo, en su refugio de El Calafate.

Ya llegará el momento en que tendrá todo el tiempo del mundo para curarse cuando este recluida, seguramente por muchos años, no en El Calafate, sino en una prisión estatal.

NOTAS:

(*)¿Que le pasa a Cristina? (¿Cada vez más enferma?)

Demasiada persion del entorno para que Cristina acepte ya….

Más allá del triunfalismo que exhibe en su propaganda, el Frente para la Victoria tiene problemas internos importantes. Por ejemplo, a mitad de abril todavía ignora si Cristina Fernández será o no su candidata a la reelección en octubre. La situación provoca presiones que, a su vez, hacen mella en la Presidente.

En el Frente para la Victoria conviven varios proyectos políticos simultáneos. Todos dependen de Cristina Fernández pero no todos le pertenecen, aunque todos necesitan la reelección de Cristina.

Hay una fuerte puja en el Frente para la Victoria, entonces. Por ejemplo, por el liderazgo. No todos quienes precisan de Cristina se encuentran dispuestos a aceptar su jefatura. Algunos la consideran una circunstancia, otros un soporte.

Si Cristina no es la líder del Frente para la Victoria no puede fijar el rumbo. Tampoco armar las listas de candidatos nacionales según su saber y entender.

Por ejemplo, Hugo Moyano reclama -y la exigencia comenzó en días de Néstor Kirchner vivo- porciones crecientes de poder que suponen un cogobierno.

Por ejemplo, los transversales -que tanto poder ganaron desde el ascenso de Nilda Garré a expensas de Aníbal Fernández- reclaman más autonomía electoral para Martín Sabbatella en provincia de Buenos Aires porque quieren construir un proyecto político hacia 2015, cuando creen que ya no tendrán a Cristina ni podrán disponer del peronismo.

Con estilos diferentes, cada uno reclama más espacio y esa exigencia termina cuestionando el liderazgo de Cristina. Pero todos ellos necesitan que ella acepte la candidatura a la reelección presidencial porque solamente así pueden disputarle los espacios que reclaman.

Entonces, el poder de Cristina consiste en no aceptar ya su candidatura. Dejar que el almanaque avance, meterles la presión de los días que pasan. Desesperarlos. Cada uno cumple con su receta mientras la opinión pública es entretenida con una agenda que incluye temas ficticios y también los problemas de los adversarios políticos, omitiendo los propios.

Sin embargo, la sorda puja es intensa y sin pausa. Hay discusiones casi a diario. Algunas de ellas extenúan a Cristina, otras le hacen perder la paciencia.

Y esto ocurre aún cuando el Frente para la Victoria insiste en su enfoque triunfalista del comicio 2011, imaginación que esconde fragilidades importantes

El empuje brindado a Cristina desde el 27/10/2010, cuando murió Néstor, fue para convencerla de que los 3 tercios en que se dividía el universo electoral en los días finales de Kirchner, fue modificado por el crecimiento de ella. Así, la reelección parecía no tener riesgos, apenas una formalidad, ¿por qué no aceptarla?

Sin embargo, fue una sensación transitoria, en parte porque no había contricantes. De pronto parecen regresar los 3 tercios que obligarían a una durísima 2da. vuelta electoral. Y es otro problema que afronta el Frente para la Victoria. ¿Por qué Cristina afrontaría ese riesgo si no es la líder indiscutida del Frente para la Victoria?

Su ambigüedad apunta a conseguir una respuesta satisfactoria. Nadie cree todavía que Cristina decline su candidatura pero nadie ha escuchado de ella la certeza de que sí lo será.

Es cierto que la UCR tiene sus dificultades, que el PRO padece las propias y que, en general, la oposición luce desarticulada. Pero el Frente para la Victoria no escapa a las disputas y a la fragmentación que padece la sociedad argentina. Es un amplio abanico tan heterogéneo como sus adversarios. Nadie puede reirse del prójimo en la Argentina 2011.

por EDGAR MAINHARD

La Frase del Día

“No estamos pidiendo nada más de lo que nos corresponde. La Anses es un buen activo que tiene el ahorro de los argentinos, que garantiza las jubilaciones presentes y futuras”

Diego Bossio

 

Irresponsabilidad Gubernamental, Pero Irresponsabilidad Criminal


En el gobierno nacional las decisiones desafortunadas, erróneas o simplemente torpes, se suceden día a día. Casi se podría afirmar que es una máquina de inventar o fabricar disparates reñidos con la más elemental racionalidad.

Hay tres o cuatro ministros que llevan la delantera en la sinrazón en instrumentar decisiones políticas sin el equilibrio necesario y sin un análisis profundo o reflexivo de la decisión en si y sus probables consecuencias.

La medida dispuesta por la ministro de Seguridad, Nilda Garré de retirar a la Policía Federal de la custodia der escuelas, hospitales, parques, juzgados y otros edificios públicos dependientes del gobierno de la Ciudad pareciera inscribirse dentro de las decisiones gubernamentales descriptas en el párrafo anterior.

Pero no es así. Increíblemente es un conflicto artificial provocado por el Gobierno Nacional.

No creo necesario describir en que consistió la maniobra de la ministro y sus inmediatas consecuencias negativas porque fue ampliamente detallada en todos los medios inclusive en aquellos que responden a la oposición.

Lo que no tuvo similar difusión es la enérgica condena que merece la irresponsable decisión de Garré de levantar los servicios de un día para el otro sin un preaviso razonable.

La medida unilateral de la ministro que deja sin protección policial los objetivos poniendo al gobierno de la CABA en una situación absolutamente vulnerable ya que los reducidos efectivos están asignados a diez barrios porteños. Pero además es totalmente discriminatoria ya que levanta únicamente los servicios adicionales de la Ciudad y no del resto.

Se debe tener en cuenta que la Policía Metropolitana fue creada hace poco más de dos años, ante la negativa de Kirchner de transferir la Policía Federal asignada a la Capital al gobierno de la Ciudad, tal como se había comprometido anteriormente.

Actualmente este nuevo Cuerpo cuenta solamente del orden de 2.000 efectivos y no los 12.000 que tiene fijado como objetivo final y que son los que necesita para hacerse cargo con totalidad de la seguridad de la Ciudad. Mal puede en consecuencia, asumir ahora, las funciones que abandona la Policía Federal ya que no cuenta con personal suficiente para ello.

Pero más grave que el hecho en sí son los detalles relativos a este, no hubo preaviso ni la coordinación pertinente y deja en absoluta y clara evidencia que el objetivo de esta medida es perjudicar al gobierno de Macri.

Dice un importante matutino que este tema “…obedece principalmente al claro objetivo de generarle un grave problema al jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, ” “… Lo que resulta inadmisible es que en este juego de presiones del gobierno nacional sobre el porteño, la ciudadanía quede prisionera mientras ve disminuir el ya escaso nivel de seguridad del que goza.” (ref. 1)

Finaliza el artículo de referencia expresando “… Que en lo que hace a la ola de inseguridad, jamás puede usarse este flagelo, del que son responsables las autoridades, como pretexto para poner en jaque a un dirigente de la oposición que puede significar un obstáculo para una posible reelección presidencial.”

Lo que queda claro es que Garré utiliza perversos y cuestionables procedimientos, ajenos a lo que significa el juego democrático, para complicar e inclusive desestabilizar a un adversario político.

No es la primera vez que por acción u omisión incurre en estos cuestionables y graves actos de mala fe y dudosas tramoyas de baja política. Entre los últimos recordemos su inacción ante el bloqueo de los diarios Nación y Clarín ocurrido hace un para de semanas atrás.

En la interpelación al Ministro de Seguridad de la Ciudad, Guillermo Montenegro, surge claramente de las exposiciones de los legisladores de la oposición la inconsistencia de sus argumentos, lo lamentable de sus observaciones y se muestra claramente que sus objetivos son poner palos en la rueda para dificultar la gestión del gobierno de la Ciudad.

Ante la siempre ausente Cristina ante los grandes y graves problemas, es de esperar que algún juez o fiscal federal le haga notar a la “Comandante Teresa”, esta vieja combativa militante montonera, que en democracia las reglas son totalmente diferentes a la que ella empleaba en la década del 70.

NOTAS:

“Perverso uso ilegítimo de la Seguridad” La Nación 07-04-11