Kirchnerismo: una etapa subalterna del peronismo.

Se ha dado en afir­mar últi­ma­mente que el kir­ch­ne­rismo “es la etapa supe­ra­dora del pero­nismo” y que, como nuevo par­tido polí­tico, ten­drá una vida pro­lon­gada. Esta intré­pida afir­ma­ción pare­ciera ser más una expre­sión de deseos que una com­pro­ba­ción, bási­ca­mente fun­dada en el apoyo de una parte de la juven­tud a la ges­tión de la Pre­si­dente. Sin embargo, cuando lee­mos a las plu­mas kir­ch­ne­ris­tas más sin­ce­ras y más auda­ces, pocas son las razo­nes que se esbo­zan, ya que se trata de argu­men­tos más bien vagos, que están bas­tante lejos de demos­trar bases sóli­das de ese men­tado apoyo juve­nil y, mucho menos, que per­mi­tan pro­nos­ti­car rotun­da­mente que un nuevo par­tido ha apa­re­cido en nues­tro país “sobre las rui­nas del pero­nismo”. Tra­ta­re­mos a con­ti­nua­ción, de brin­dar nues­tro punto de vista y de diag­nós­tico, del momento político-económico que esta­mos transitando.

Afir­mar que el kir­ch­ne­rismo –o más aun, el “cris­ti­nismo”- cons­ti­tuye “un esta­dio supe­rior del pero­nismo”, es la pos­tura de algu­nos miem­bros de la inte­lec­tua­li­dad ofi­cia­lista, la que nos parece por demás pre­ten­siosa. Hasta ahora, los esti­los de gobierno de ambos cón­yu­ges no han sido otra cosa que un batido político-económico que aglu­tina algu­nos enfo­ques del vetusto pero aún vigo­roso popu­lismo lati­noa­me­ri­cano, lleno de dis­cur­sos rim­bom­ban­tes, rela­tos épicos y ten­den­cio­sos, car­ga­dos de muchí­sima dema­go­gia, con –no por último menos impor­tante– una sobrada tole­ran­cia hacia la corrup­ción “amiga” y la gene­ra­ción de “pla­tita” para la acción polí­tica. Por otro lado, el oscu­rí­simo y alam­bi­cado len­guaje de los inte­lec­tua­les de Carta Abierta, no le aporta nin­gún con­te­nido tras­cen­dente al supuesto “modelo”, que vaya más allá de sim­ples expre­sio­nes de deseos. Por arriba del solemne título –casi mono­grá­fico y esco­lar– de “sis­tema de reparto de matriz diver­si­fi­cada con inclu­sión” –o de haber actua­li­zado inapro­pia­da­mente el tér­mino “decons­ti­tu­yente”, aquél grupo carece de ideas prác­ti­cas. Del casal Laclau-Mouffet, otro agente pre­sun­ta­mente ins­pi­ra­dor del pre­ten­dido “modelo”, recién ahora sabe­mos que apoya un nuevo e iné­dito sis­tema de gobierno: la reelec­ción inde­fi­nida –en una espe­cie de monar­quía ple­beya– de la señora de Kir­ch­ner, aun­que no nos han acla­rado toda­vía, cómo resol­ve­rán el sis­tema suce­so­rio de la misma, ese fac­tor clave de la polí­tica mun­dial, vigente desde la prehis­to­ria hasta nues­tros días. Eso sí, ellos viven en un país con una monar­quía real, y en el que no pare­cen sen­tirse tan incó­mo­dos, desde el momento que el pro­fe­sor Ernesto Laclau es súb­dito bri­tá­nico. Page 2 Pers­pec­ti­vas Micro­eco­nó­mi­cas 2 Lo que es justo reco­no­cer en forma indu­da­ble es que el kir­ch­ne­rismo pro­voca entu­siasmo entre muchí­si­mos jóve­nes, aun­que toda­vía no poda­mos cuan­ti­fi­car, ni apro­xi­ma­da­mente, su inci­den­cia inte­lec­tual o social, o su per­du­ra­bi­li­dad den­tro del emer­gente movi­miento post-peronista. Ese entu­siasmo real ha lle­vado a algu­nos ana­lis­tas y comen­ta­ris­tas polí­ti­cos, a augu­rarle una larga vida a lo que con­si­de­ran un nuevo par­tido polí­tico. Pero cuando se inte­rroga a esos opi­nan­tes acerca de las moti­va­cio­nes que deri­van en ese entu­siasmo, no pue­den apar­tarse del difuso argu­mento deno­mi­nado “sis­tema de acu­mu­la­ción con inclu­sión” (aun­que, como es público y muy noto­rio, haya más pobres e indi­gen­tes que antes del 2001, pese al cre­ci­miento eco­nó­mico a “tasas chi­nas”). O, como segundo argu­mento, el apoyo del kir­ch­ne­rismo a la ins­ti­tu­ción del “matri­mo­nio igualitario”.

Son razo­nes bas­tante módi­cas, a nues­tro modo de ver, como para pro­nos­ti­car nada menos que un nuevo movi­miento polí­tico. Recor­de­mos por caso, que tam­bién Menem gozó en su momento del apoyo gene­ral de la juven­tud cuando supri­mió el ser­vi­cio mili­tar, y hoy es un paria polí­tico que no logró con­ser­var ni un ápice de lo que se llamó el “mene­mismo”. Y no toma­mos en con­si­de­ra­ción otros argu­men­tos sim­plis­tas que se adu­cen como fac­to­res de atrac­ción juve­nil, tales como la mala voca­li­za­ción o “shis­heo” del ex– pre­si­dente, o acerca del jugue­teo con el bas­tón pre­si­den­cial, durante su jura pre­si­den­cial. En pri­mer lugar, por­que cree­mos que la mayo­ría de los jóve­nes argen­ti­nos podrán estar un poco más bana­li­za­dos que los de la gene­ra­ción que los pre­ce­dió, pero de nin­guna manera pode­mos pen­sar que son tan ele­men­ta­les o pri­mi­ti­vos en sus jui­cios. Y, en segundo lugar, por­que en las elec­cio­nes del 2009, esos mis­mos argu­men­tos adu­ci­dos pasa­ron cla­ra­mente desa­per­ci­bi­dos. Si el “viento de cola” siguiera soplando con la inten­si­dad que tuvo en estos últi­mos dos años –tal como afir­man algu­nos ana­lis­tas enro­la­dos en el gobierno u otros que se opo­nen a él-, desem­bo­ca­ría­mos en un sis­tema de par­tido único tipo el PRI de México: se implan­ta­ría algo así como el “kir­ch­ne­rismo ins­ti­tu­cio­na­li­zado”. Sin embargo, la his­to­ria local y extran­jera nos demues­tra que estos par­ti­dos únicos y hege­mó­ni­cos son rela­ti­va­mente fáci­les de fun­dar, pero difí­ci­les para hacer­los perdurar.

No alcanza con dis­po­ner de fon­dos casi ili­mi­ta­dos, requiere con­te­ni­dos pro­gra­má­ti­cos com­par­ti­dos por gru­pos nume­ro­sos, lide­ra­dos por un núcleo de figu­ras con cierta inde­pen­den­cia de pen­sa­miento y muchas figu­ras cohe­sio­na­das por un espí­ritu de empren­di­miento común. Así lo logró el pri­mer Perón, y sólo el extremo ver­ti­ca­lismo regi­men­tado que él impuso, lo hizo ter­mi­nar fra­ca­sando eco­nó­mi­ca­mente y minando su casi abso­luta mayo­ría 1 . ¿En qué nos basa­mos para con­si­de­rar que el kir­ch­ne­rismo no es una etapa supe­rior –sino una etapa pre­té­rita– del pero­nismo? Por­que de los lla­ma­dos cua­tro esta­dios evo­lu­ti­vos de las socie­da­des –desde las tri­bus y las ins­ti­tu­cio­nes, hacia los mer­ca­dos y las redes– 2 , el pero­nismo del segundo Perón y el de Menem, se ubi­can cla­ra­mente en el ter­cer esta­dio –los mercados-, mien­tras que el kir­ch­ne­rismo ha sig­ni­fi­cado un regreso a un esta­dio ante­rior del pero­nismo ini­cial, en una direc­ción tri­bal y primitivista.

Reco­rra­mos algu­nos aspec­tos sobre estas eta­pas evolutivas:

1 Pre­ci­sa­mente, reco­no­cer ese fra­caso le per­mi­tió inten­tar un golpe de timón sig­ni­fi­ca­tivo, acer­cán­dose a los EE.UU. mediante la visita de Mil­ton Eisen­ho­wer (el her­mano del pre­si­dente nor­te­ame­ri­cano), pre­pa­rando el terreno para el con­trato con la empresa Cali­for­nia Argen­tina. Este acer­ca­miento, le valió la repulsa de la mayor parte del nacio­na­lismo argen­tino, lo que, junto a una inex­pli­ca­ble per­se­cu­ción y disputa con la Igle­sia Cató­lica, ace­leró su caída.

2 “Tri­bes, ins­ti­tu­tions, mar­kets, nets: A Fra­me­work about Socie­tal Evo­lu­tion”, ob.cit. Page 3 Pers­pec­ti­vas Micro­eco­nó­mi­cas 3 • Las tri­bus están for­ma­das por la fami­lia exten­dida, el clan y otros lina­jes –como los religiosos-, y se carac­te­ri­zan sobre todo por la hori­zon­ta­li­dad de sus relaciones.

• Las ins­ti­tu­cio­nes tie­nen en cam­bio una base jerár­quica (como las fuer­zas arma­das, la Igle­sia Cató­lica u otras buro­cra­cias esta­ta­les) y se carac­te­ri­zan por su verticalidad.

• Los mer­ca­dos se deter­mi­nan por el inter­cam­bio com­pe­ti­tivo de pro­duc­to­res y comer­cian­tes, que satis­fa­cen oferta y demanda, carac­te­ri­zán­dose por su concentralidad.

• Final­mente, las redes son medios de cola­bo­ra­ción social (como las ONG o Green­peace), y su prin­ci­pal carac­te­rís­tica es la afi­ni­dad de intere­ses sobre cier­tos temas con­vo­can­tes 3 .

Cabe des­ta­car que la matriz for­ma­tiva de los mer­ca­dos y de las redes es inversa a la de las ins­ti­tu­cio­nes y, desde luego, a la de las tri­bus; pues aqué­llas se for­man desde la raíz hacia la copa y se carac­te­ri­zan tanto por su mayor simul­ta­nei­dad como por­que sue­len estar inter­ca­na­li­za­das o interconectadas.

Cada una de estas for­mas res­pon­den a un sis­tema de creen­cias acerca de cómo una socie­dad debe ser orga­ni­zada, el por qué y de qué manera. Cuando ana­li­za­mos el fenó­meno pero­nista en su ori­gen, vemos que éste se asentó en el esta­dio de las ins­ti­tu­cio­nes jerár­qui­cas, es decir, lo que Perón lla­maba la comu­ni­dad orga­ni­zada y la auto­ri­dad ver­ti­ca­lista. En todo caso, si es que exis­tió un rasgo tri­bal –mino­rías que impo­nen o, mejor dicho, sugie­ren deci­sio­nes a la asam­blea popu­lar– puede ser atri­buido a los pre­cur­so­res del pero­nismo (Arturo Jau­ret­che y Car­los Ibar­gu­ren, entre otros). Aun­que, claro está, toda­vía en su pri­mer gobierno el Estado “domi­naba” al mercado.

Luego, en su segundo turno incon­cluso, Perón forma una alianza con el mer­cado a tra­vés de la ges­tión de su minis­tro, Alfredo Gómez Mora­les, hasta que su gobierno es derro­cado. El había com­pren­dido que el arte de un buen gobierno con­siste en com­bi­nar ins­ti­tu­cio­nes y mer­ca­dos, como ocu­rriera desde Egipto hasta nues­tros días.

Cuando el pero­nismo vuelve al poder, 18 años más tarde, se pro­duce la lucha entre los par­ti­da­rios de la “patria socia­lista” y quie­nes se ali­nean tras el pen­sa­miento de capi­ta­lismo mode­rado del segundo Perón, pero su falle­ci­miento dejó una herida abierta que nunca ter­minó de cica­tri­zar. Los derro­ta­dos de enton­ces –eso sí, abur­gue­sa­dos 4 , aun­que toda­vía nos­tál­gi­cos– vis­lum­bra­ron la posi­bi­li­dad de revan­cha y se alia­ron con Nés­tor Kir­ch­ner, sin actua­li­zar sus enfo­ques eco­nó­mi­cos, pese que más de siete déca­das de mar­xismo apli­cado y de dic­ta­dura del pro­le­ta­riado caye­ron por implo­sión y se esfu­ma­ron, fruto, pre­ci­sa­mente, de los fra­ca­sos eco­nó­mi­cos acumulados.

Se da enton­ces el extraño caso de, como sos­tiene Mariano Gron­dona 5 , “la per­sis­ten­cia elec­to­ral por sis­te­mas o ideas que han fra­ca­sado una o más veces, como si hubiera un

3 Más allá de que per­dure o no, el movi­miento de “indig­na­dos” ha pasado a ser una red. 4 ¡Qué hubie­ran pen­sado en la “orga” –nom­bre de entre­casa de los Mon­to­ne­ros– de los sub­si­dios reci­bi­dos por Hora­cio Ver­bitsky de la Fun­da­ción Ford! 5 “El desa­rro­llo polí­tico”, por Mariano Gron­dona, Edi­to­rial Sud­ame­ri­cana, 2011.

Ima­gi­na­rio colec­tivo inge­nuo o enfermo, que sufre el sín­drome de la mujer siem­pre enga­ñada”. Y así lle­ga­mos al pre­sente, en que el ofi­cia­lismo se embriaga –y nos embriaga– por las noches con el “modelo de acu­mu­la­ción con inclu­sión” y se desa­yuna –desa­yu­na­mos– por las maña­nas con nue­vos pobres, que se van incor­po­rando, para­dó­ji­ca­mente, a esa sinies­tra inclu­sión. Es que el kir­ch­ne­rismo, con su manera de ges­tio­nar, “pri­vi­le­gia la igual­dad de ingreso, por sobre la igual­dad de opor­tu­ni­da­des”, y para ello nece­sita impe­rio­sa­mente toque­tear la eco­no­mía y trans­for­marla en una colo­sal fábrica de pobres.

Carta Abierta –esos inte­lec­tua­les de clase media que odian a la clase media, según los defi­niera Tomás Abraham 6 — cons­truirá cual­quier relato o novela, pero el kir­ch­ne­rismo sigue siendo una empa­nada sin carne. Por eso, los “pen­sa­do­res” no pue­den enhe­brar dos ideas jun­tas para res­pal­darlo ideo­ló­gi­ca­mente y mucho menos, para quie­nes creen que el inte­lecto se puede nutrir con algún pro­ducto far­ma­céu­tico, o pla­giando con bar­niz oscuro, algún pen­sa­miento del siglo XIX.

Es cierto, ni el PRO ni, mucho menos, el radi­ca­lismo tie­nen mucho mejor relleno, pero al menos no pre­ten­den revo­lu­cio­nar la socie­dad. El socia­lismo sí, es mucho más com­pacto, pero tan vetusto como el kir­ch­ne­rismo: algo así como “buro­cra­cia o muerte”. Con­ven­ga­mos que, en una socie­dad dele­ga­tiva –al decir de Gui­llermo ODon­nell 7 — no es un defecto fun­da­men­tal care­cer de con­te­ni­dos (total, la res­pon­sa­bi­li­dad es de los ele­gi­dos, nunca de los elec­to­res). Sí lo es, por el con­tra­rio, la pre­ten­sión inte­lec­tual de lide­rar un cam­bio revo­lu­cio­na­rio –bajo el para­guas gomoso del “pro­gre­sismo”- que, en reali­dad, no es más que una nube flática.

Una sola pauta clara tuvie­ron y sigue teniendo la gober­nanza de los Kir­ch­ner: todas las que son con­si­de­ra­das “polí­ti­cas de estado” (desde el “Fút­bol para todos” hasta las tar­je­tas SUBE), deben ser ges­tio­na­das por el gobierno –no por particulares-, cual­quiera fuere su costo eco­nó­mico o la vio­len­cia sobre los dere­chos adqui­ri­dos que deban vul­ne­rarse. Y ese enfo­que tan regre­sivo, lo acerca a una pri­mi­tiva ges­tión tri­bal, tomando la direc­ción con­tra­ria a la evo­lu­ción y a la madu­ra­ción polí­tica de las socie­da­des. La his­to­ria, está pla­gada de avan­ces y retro­ce­sos como el que ahora prac­tica el gobierno recien­te­mente ratificado.

Pero ello no obsta para que le augu­re­mos un futuro muy módico, lejos de lo que se pre­gona, pues esa regre­sión no alcanza como para trans­for­marse en un sen­ti­miento más o menos gene­ra­li­zado de que se está viviendo un mundo nuevo. Y menos alcanza aún, cuando lo único apa­ren­te­mente sólido es una figura caris­má­tica dotada del don de la pala­bra, pero que no llega a des­per­tar pasiones.

Esta­mos en manos de un gobierno com­puesto por un pequeño grupo de per­so­nas, diri­gi­dos por una mujer mega­ló­mana –que siem­pre está refe­ren­cián­dose a sí misma-, que hace del mis­te­rio un arma para enmas­ca­rar su íntima inse­gu­ri­dad. Sin con­trol par­la­men­ta­rio, con el perio­dismo diez­mado y una buena parte de los jue­ces sin com­pli­carse la vida, y ase­gu­rán­dose una razo­na­ble jubi­la­ción. Poniendo al paren­tismo, al ami­guismo y a la con­ve­nien­cia per­so­nal como “razo­nes de estado”. Todo ello, junto a una socie­dad pro­pensa a la vene­ra­ción de mitos. Sin embargo, a los mitos los crea el sen­ti­miento popu­lar, no una ofi­cina de make­ting o una bate­ría de focus groups. Por eso, el mito kir­ch­ne­rista no ha pren­dido y –cree­mos– no pren­derá, pues le falta la mate­ria prima básica: la sin­ce­ri­dad. El tiempo –juez implacable-, demos­trará si esta­mos o no equi­vo­ca­dos. ⌂ Diciem­bre, 2011

6 “Del mito a la idea”, por Tomás Abraham, La Nación, 02-09-2011, pg.21. 7 “La demo­cra­cia dele­ga­tiva”, por Gui­llermo ÓDon­nell, La Nación, 29-05-2009


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Por supuesto que no es el Espíritu Santo

De mala manera, con visi­ble estilo auto­ri­ta­rio, defen­dió al amigo de su hijo Máximo, el pre­si­dente de la empresa, y expresó esta lamen­ta­ble frase “A Recalde no lo puso el Espí­ritu Santo, lo puso esta Pre­si­denta”. La frase, más que lamen­ta­ble, es ver­da­de­ra­mente estúpida…

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La pre­si­dente Cris­tina Kir­ch­ner enca­bezó el acto de inau­gu­ra­ción del nuevo han­gar de Aero­lí­neas Argen­ti­nas (AA), en el Aero­par­que metro­po­li­tano Jorge New­bery. De esa manera fue anun­ciado el acto por la Pre­si­den­cia de la Nación.

Como es casi usual, el anun­cio refleja una men­tira. Una men­tira fla­grante y evidente.

Inme­dia­ta­mente des­pués de las pala­bras de la pre­si­denta Cris­tina Kir­ch­ner, la Aso­cia­ción del Per­so­nal Téc­nico Aero­náu­tico (APTA), que con­duce Ricardo Cirie­lli, cues­tionó ayer el han­gar inau­gu­rado en Aero­par­que con el argu­mento de que no se tra­taba de uno nuevo, sino de la sim­ple remo­de­la­ción de uno anti­guo. “Dicho han­gar no fue cons­truido por la actual ges­tión esta­tal, sino que tiene un cuarto de siglo de anti­güe­dad y es alqui­lado a Aero­puer­tos 2000, habiendo sino uti­li­zado en el pasado por las aéreas CATA, Lafsa y LAN Argen­tina”, dijo.

El estilo del dis­curso que la pre­si­dente pro­nun­ció en esa oca­sión adoptó la estruc­tura de la mayo­ría de sus últi­mos discursos.

Ves­tida de negro (“look” adop­tado des­pués del falle­ci­miento de su esposo) segu­ra­mente para estar a tono con su per­ma­nente invo­ca­ción a “El”, el per­verso y maligno fan­tasma, que por otra parte es el res­pon­sa­ble directo del caos en AA.

Apeló a los sen­ti­mien­tos, al vol­ver a rela­tar cues­tio­nes emo­ti­vas per­so­na­les que no tie­nen nada que ver con el objeto de dis­curso, hizo chis­tes, en opor­tu­ni­da­des habló como Doña Rosa dis­cu­tiendo con el ver­du­lero en una feria de barrio, defen­dió a la “Agen­cia de Colo­ca­cio­nes La Cám­pora”, estuvo nue­va­mente al borde de la ya cono­cida escena tea­tral de la con­goja y el llanto, explicó los deno­da­dos esfuer­zos y sacri­fi­cios que está rea­li­zando por el país y fus­tigó fuer­te­mente a parte del per­so­nal de AA al cual adju­dicó la res­pon­sa­bi­li­dad del actual desas­tre de esta empresa que se está devo­rando los fon­dos esta­ta­les, nues­tro dinero.

Siem­pre la culpa la tie­nen los otros. Ni un atisbo de auto­crí­tica, ni un atisbo de humil­dad. Solo bus­cando jus­ti­fi­car una de las desas­tro­sas medi­das que adoptó el fan­tasma, que segu­ra­mente andaba ron­dando den­tro del remo­zado han­gar. Solo ira y agresión.

En vez de cal­mar las aguas, echó leña al fuego. En vez de ins­tar al diá­logo, a la racio­na­li­dad y al acuerdo atacó, insultó y fus­tigó a los que no pen­sa­ban como ella.

Se la notaba irri­tada, casi his­té­rica, se evi­den­cia cla­ra­mente que está sufriendo de una nece­si­dad física o psí­quica. ¿o estaba repre­sen­tando tea­tral­mente el papel?

Cris­tina debe­ría pen­sar más y mejor. Debe­ría bajarse del pedes­tal y per­mi­tir ser ase­so­rada por pro­fe­sio­na­les en el tema.

AA no es un empresa como las demás. No está en juego solo la pro­duc­ti­vi­dad ni la ren­ta­bi­li­dad. Está en juego nues­tro pres­ti­gio inter­na­cio­nal y más impor­tante aún, la vida de las tri­pu­la­cio­nes y pasa­je­ros. Lo que se le imputó al pre­si­dente y a los diri­gen­tes de AA es prin­ci­pal­mente la falta de segu­ri­dad en los vuelos.

Pobre Cris­tina, Todo mal. Un pre­si­dente no debe hablar de esa manera. Ese dis­curso lo podría o debe­ría haber pro­nun­ciado alguien de una ins­tan­cia infe­rior y ella pre­ser­varse para ser la última posi­bi­li­dad en la reso­lu­ción de problemas.

De mala manera, con visi­ble estilo auto­ri­ta­rio, defen­dió al amigo de su hijo Máximo, el pre­si­dente de la empresa, y expresó esta lamen­ta­ble frase “A Recalde no lo puso el Espí­ritu Santo, lo puso esta Presidenta”.

La frase, más que lamen­ta­ble, es ver­da­de­ra­mente estú­pida. Evi­den­ció su sober­bia exa­cer­bada. Ella, y única­mente ella es dueña exclu­siva de la verdad.

Por otro lado el Espí­ritu Santo jamás habría come­tido seme­jante tor­peza, casi una herejía.

Si los gre­mios piden jus­ta­mente la remo­ción de Recalde por inep­ti­tud e inefi­cien­cia y por ser res­pon­sa­ble del caos exis­tente, por carác­ter tran­si­tivo, la mayor res­pon­sa­bi­li­dad cae en quien dis­puso que este per­so­naje no cali­fi­cado para tamaña res­pon­sa­bi­li­dad, cubra ese impor­tante cargo.

Lamen­ta­ble, la Reina sigue gober­nando con el estilo de su difunto esposo. Agre­diendo y ata­cando. Pero hay una dife­ren­cia con el occiso. Antes de ata­car a Moyano y por ende a la CGT, pru­den­te­mente pro­fun­dizó su alianza con los empre­sa­rios e industriales.

“Divi­dir para reinar”… pero malo para el país.

Autor: Dr. Alfredo Raúl Weinstabl

La Frase del Día

“Yo quiero decir­les que muchas veces siento que no me da el cuerpo, muchas veo a mis hijos mal, y sin embargo, tengo que salir y poner la mejor son­risa y dar espe­ran­zas e ilu­sio­nes y expec­ta­ti­vas a todos los argentinos”

Cris­tina Kirchner

Los motivos del malhumor presidencial

La depen­den­cia de De Vido y la falta de figu­ras de pri­mer nivel en su asun­ción serían dos de los motivos.

El her­me­tismo habi­tual de Oli­vos dio paso en las últi­mas horas a varias ver­sio­nes que dan cuenta de un cre­ciente mal­hu­mor y ner­vio­sismo por parte de CFK. Algu­nos “cris­ti­nó­lo­gos” seña­lan así que, des­pués de varios meses de man­te­ner una línea mode­rada y con­ci­lia­dora en sus dis­cur­sos –cam­paña elec­to­ral mediante-, la arenga pre­si­den­cial del jue­ves pasado en la inau­gu­ra­ción del han­gar de Aero­lí­neas en Aero­par­que marca un punto de infle­xión hacia la agre­si­vi­dad retó­rica y la con­fron­ta­ción. “Se acabó la per­sua­sión de Gramsci y vol­vi­mos a la dia­léc­tica de Laclau”, defi­nió con iro­nía un con­sul­tor político.

Los moti­vos de la irri­ta­ción pre­si­den­cial serían múl­ti­ples. Para empe­zar, que se sen­ti­ría obli­gada a tener que poner la cara para tapar con su ima­gen posi­tiva los des­ca­la­bros de algu­nos de sus fun­cio­na­rios más cer­ca­nos, como es el caso de Mariano Recalde en Aero­lí­neas Argen­ti­nas. En segundo lugar –y más importante-, es que las cir­cuns­tan­cias de la cri­sis eco­nó­mica la obli­ga­ron a con­ver­tir a Julio De Vido en el prin­ci­pal vocero del gobierno, cuando ella misma lo había mar­gi­nado de su círculo íntimo horas des­pués del falle­ci­miento de su marido. La reali­dad es que ahora el único fun­cio­na­rio con agenda empre­sa­ria y sin­di­cal de pri­mer nivel es el Minis­tro de Pla­ni­fi­ca­ción, que suma, ade­más, otro punto a su favor: es creí­ble para sus inter­lo­cu­to­res. En la prác­tica, Cris­tina habría que­dado mal parada, por­que su espada más con­fia­ble, Gui­llermo Moreno, es jus­ta­mente el más repu­diado por los empre­sa­rios, mien­tras que, a la inversa, De Vido es apo­yado por las cen­tra­les empre­sa­rias y sin­di­ca­les, pero no goza­ría de su plena con­fianza. Todo esto mien­tras dos pro­duc­tos genui­nos de su ges­tión, Mer­ce­des Marcó del Pont y Amado Bou­dou, están que­dando muy por debajo de lo que exi­gen las circunstancias.

Así las cosas, tras­cen­dió que CFK podría inten­tar una jugada sor­presa nego­ciando con algu­nos sec­to­res empre­sa­rios la desig­na­ción de un minis­tro de eco­no­mía salido de esas filas y ajeno al kir­ch­ne­rismo. Los memo­rio­sos recuer­dan la simi­li­tud de esta idea con la desig­na­ción en 1990 por Car­los Menem de Nés­tor Rapa­ne­lli, un eje­cu­tivo de Bunge y Born, que durante varios meses sir­vió para dar la ima­gen de que el prin­ci­pal grupo expor­ta­dor del país estaba com­pro­me­tido con la polí­tica eco­nó­mica de la Casa Rosada. Ahora hasta se comenta la posi­bi­li­dad de un acuerdo con Techint, grupo emble­má­tico no sólo por ser el más impor­tante del país, sino por su his­tó­rica vin­cu­la­ción con Eduardo Duhalde y Roberto Lavagna.

Sólo los vecinos

Aparte de la evi­dente ten­sión de su frente interno, la pre­si­dente ten­dría otro motivo impor­tante para estar irri­tada. Ella pre­tende darle a la cere­mo­nia de su reasun­ción del mando un bri­llo espe­cial. Y así es que el can­ci­ller Héc­tor Timer­man esta­ría dedi­cado a che­quear la lista de invi­ta­dos del exte­rior. La pre­sen­cia de casi todos los pre­si­den­tes de la UNA­SUR está con­fir­mada. Pero el punto es si via­ja­rán a Bue­nos Aires figu­ras de pri­mer nivel de Europa y los EEUU. Cuando CFK asu­mió en el 2007, George Bush –obvia­mente molesto por los desai­res sufri­dos un año antes en la cum­bre de las Amé­ri­cas rea­li­zada en Mar del Plata– ape­nas envió a una fun­cio­na­ria de ter­cera línea, la Secre­ta­ria de Tra­bajo Eliane Chao.

Ahora la pre­ten­sión local es que se haga pre­sente el vice de Barack Obama, Joe Biden, lo que según algu­nas fuen­tes sería bas­tante impro­ba­ble. Timer­man se adju­di­ca­ría, en cam­bio, el éxito de la supuesta pre­sen­cia del nuevo pri­mer minis­tro de Japón, Yos­hihiko Noda. Pero, en cam­bio, la agenda euro­pea segui­ría muy débil, aparte de la pre­sen­cia, que se des­cuenta, de un miem­bro de la casa real de España. El viejo res­que­mor de los bonis­tas ita­lia­nos en con­flicto con el Estado argen­tino haría que la repre­sen­ta­ción penin­su­lar sea de bajo per­fil y algo pare­cido ocu­rri­ría en Fran­cia y Ale­ma­nia. Como van las cosas, el empeño pre­si­den­cial para que su reasun­ción no se con­vierta sólo en una reunión domés­tica de la UNA­SUR parece tener una suerte dudosa.

Fuente: Informador Público

La Frase del Día

 

 

“Afor­tu­na­da­mente esta­mos muy ale­ja­dos de lo que pasa en otros paí­ses del mundo”

Cris­tina Kirchner

 

Cristina Vs Boudou

En el Gobierno hubo repro­ches mien­tras se ana­li­zan más medi­das

 

Reina un clima de ner­vio­sismo en la Casa Rosada; la Pre­si­denta se molestó con acti­tu­des de Bou­dou

La última acti­vi­dad sema­nal de Cris­tina Kir­ch­ner fue reunirse con Amado Bou­dou en su des­pa­cho de la Casa Rosada. Suce­dió ante­ayer por la mañana, tras lo cual la Pre­si­denta viajó a El Cala­fate. El minis­tro de Eco­no­mía y vice­pre­si­dente electo le llevó car­pe­tas, infor­mes y diver­sas pro­pues­tas alter­na­ti­vas con posi­bles medi­das para fre­nar la ola de reti­ros de depó­si­tos en dóla­res del sis­tema finan­ciero . La pri­mera man­da­ta­ria se los llevó al Sur.

“Ella ana­li­zará todo durante el fin de semana en El Cala­fate. Es un pro­blema que genera mucha preo­cu­pa­ción”, con­firmó ayer a La Nacion un fun­cio­na­rio del equipo presidencial.

“No se sabe qué. Pero podría haber más medi­das la semana que viene: no con gran­des anun­cios, sino con dis­po­si­cio­nes que salen en el Bole­tín Ofi­cial”, agregó.

Esas deci­sio­nes pro­cu­ra­rían que se vaya licuando con los días el ner­vio­sismo en el mer­cado cam­bia­rio y en los aho­rris­tas. Pero no se dará mar­cha atrás en los fuer­tes con­tro­les cam­bia­rios oficiales.

La cri­sis de con­fianza que se desató tras las res­tric­cio­nes de la AFIP y del Banco Cen­tral para la com­pra de dóla­res y el dólar para­lelo a 5 pesos empujó a los aho­rris­tas a reti­rar sus depó­si­tos en esa moneda por unos 1300 a 1500 millo­nes de dóla­res en las últi­mas dos sema­nas, según esti­man en los bancos.

En medio del ner­vio­sismo, en esa misma reunión, la Pre­si­denta le ordenó a Bou­dou que se hiciera cargo de la ope­ra­ción para cal­mar a los aho­rris­tas. La misión no fue nece­sa­ria­mente un halago para su minis­tro. Se pro­dujo en medio de ten­sio­nes y repro­ches.
Enojo presidencial

Según con­fia­ron a La Nacion fuen­tes ofi­cia­les, la Pre­si­denta le recri­minó a Bou­dou toda la semana lo que muchos kir­ch­ne­ris­tas le atri­bu­yen al minis­tro: haber hecho tras­cen­der a la prensa que él siem­pre rechazó los con­tro­les cam­bia­rios de la AFIP y del Central.

Bou­dou defen­dió públi­ca­mente esas medi­das por­que fue obli­gado. Pero tomó dis­tan­cia de ellas entre los ban­que­ros, eco­no­mis­tas y algún sec­tor de la prensa.

Tam­bién le recri­mi­na­ron otras supues­tas infi­den­cias, como el pre­sunto enojo de la jefa del Estado con la pre­si­denta del Banco Cen­tral, Mer­ce­des Marcó Del Pont. Esos tras­cen­di­dos perio­dís­ti­cos enfu­re­cie­ron a Cris­tina Kirchner.

Tam­bién le atri­bu­ye­ron a Bou­dou en la Casa Rosada haber ven­ti­lado una hipo­té­tica ben­di­ción de Cris­tina Kir­ch­ner hacia él mismo como el del­fín para 2015. En medio de estas ten­sio­nes, Cris­tina Kir­ch­ner le enco­mendó ante­ayer a su minis­tro que coor­di­nara con Marcó Del Pont dos deci­sio­nes racio­na­les diri­gi­das a des­com­pri­mir el mercado.

La pri­mera fue difun­dir que el retiro de depó­si­tos en dóla­res de los ban­cos en la semana del 31 de octu­bre al 4 de noviem­bre fue de 652 millo­nes de dóla­res. La segunda fue una reso­lu­ción del BCRA para poner a dis­po­si­ción de los ban­cos 5000 millo­nes de dóla­res de las reser­vas, lo cual garan­ti­zará dóla­res al que los requiera.

Si los aho­rris­tas per­ci­ben que están los dóla­res, un paso pos­te­rior podría ser con­ti­nuar lo que ocu­rrió en la semana: la depre­cia­ción admi­nis­trada y pau­la­tina del tipo de cam­bio ofi­cial, hoy a 4,29 pesos por dólar, para enca­re­cer un pro­ducto hoy barato y des­alen­tar así la demanda de esa moneda.

El males­tar ofi­cial había lle­gado a un pico el jue­ves pasado, cuando Cris­tina Kir­ch­ner con­vocó a Oli­vos a Bou­dou, Marcó Del Pont; al titu­lar de la AFIP, Ricardo Eche­ga­ray , y al secre­ta­rio de Comer­cio, Gui­llermo Moreno. La Pre­si­denta les expresó allí moles­tias por las “des­pro­li­ji­da­des” de Moreno y de Eche­ga­ray al ins­tru­men­tar medi­das, cuyo espí­ritu todos los kir­ch­ne­ris­tas les atri­bu­yen a esos dos funcionarios.

“Fue una reunión de muchos repro­ches cru­za­dos”, se dijo.

Ese mal clima demoró por ahora el recorte de sub­si­dios anun­ciado hace diez días y con­geló el diseño de un diá­logo reser­vado entre el Gobierno, los empre­sa­rios y los sin­di­ca­tos para acor­dar el año pró­ximo la mode­ra­ción de pre­cios y salarios.

Fuente: La Nación

Por Decreto Cristina transfirió a la Fuerza Aérea el control de la aeronavegación

El Gobierno trans­fi­rió las fun­cio­nes de con­trol de los ser­vi­cios de nave­ga­ción aérea a la Fuerza Aérea Argen­tina, en medio del con­flicto con el gre­mio de téc­ni­cos aero­náu­ti­cos, al que varios fun­cio­na­rios acu­sa­ron de hacer un “paro extor­sivo” en Aero­lí­neas Argentinas.

Por medio del decreto 1840/2011, la pre­si­denta Cris­tina Fer­nán­dez de Kir­ch­ner ordenó crear la Direc­ción Gene­ral de Con­trol de Trán­sito Aéreo en el ámbito de la Fuerza Aérea, para con­cen­trar allí las tareas de con­trol aéreo que depen­dían hasta ahora de la Admi­nis­tra­ción Nacio­nal de Avia­ción Civil (ANAC). La medida alcanza a doce ex mili­ta­res que cum­plían tareas de con­tro­la­do­res aéreos en Ezeiza.

Según fuen­tes del sec­tor, estas per­so­nas habían pasado en su momento de la Fuerza Aérea a la ANAC, por lo que ahora regre­san a la repar­ti­ción mili­tar. Los con­tro­la­do­res cum­plie­ron en las últi­mas horas un “paro extor­sivo”, ase­veró el minis­tro de Pla­ni­fi­ca­ción Fede­ral, Julio de Vido.

El fun­cio­na­rio, ade­más, había ade­lan­tado que la Pre­si­denta lo ins­truyó “a tomar todas las medi­das admi­nis­tra­ti­vas y recu­rrir a la Jus­ti­cia para que los ser­vi­cios sean pres­ta­dos con todas las garan­tías”. La Pre­si­denta “cree que es un paro encu­bierto, abso­lu­ta­mente injusto y sin nin­gún motivo”, agregó De Vido. Ayer, los usua­rios hicie­ron escu­char sus quejas.

Por su parte, el secre­ta­rio gene­ral de la Aso­cia­ción de Per­so­nal Téc­nico Aero­náu­tico (APTA), Ricardo Cirie­lli, cali­ficó esta mañana la medida tomada por CFK como una “inca­pa­ci­dad para resol­ver los problemas”.

“Sería un retro­ceso darle a los mili­ta­res el con­trol de la avia­ción civil. Uno de los logros de Nés­tor Kir­ch­ner (cuando gobernó) es haber uni­fi­cado toda la avia­ción en un solo orga­nismo y que depen­diera de civi­les”, remarcó Cirie­lli, en decla­ra­cio­nes por Radio Mitre.

El sin­di­ca­lista tam­bién cri­ticó la deci­sión de Aero­lí­neas Argen­ti­nas de sus­pen­der el sába­dos los vue­los inter­na­cio­na­les, al sos­te­ner que “nos acusa de algo que no hici­mos, no esta­mos de paro” y lo adju­dicó al males­tar del direc­to­rio de la com­pa­ñía por­que el gre­mio reclamó que “haga la inver­sión comprometida”.

Autor: Perfil.com