Maestros del Engaño.

 

Una cre­ciente deca­den­cia anula y com­plica la exis­ten­cia de una Argen­tina que fue per­diendo su iden­ti­dad entre los tum­bos y veri­cue­tos de la polí­tica domes­tica apli­cada a con­cre­tar un cumulo de poder a los peo­res. Como con­se­cuen­cia de una amal­gama de des­qui­cia­dos que prio­ri­za­ron la con­ve­nien­cia, tanto ideo­ló­gica como mone­ta­ria logra­ron. la desin­te­gra­ción de la nación. Des­ba­ra­tando la inte­gri­dad de las ins­ti­tu­cio­nes y que­be­ran­tando el espi­ritu de la socie­dad con fal­sos pream­bu­los de amor y paz, que en reali­dad ocul­tan la con­ti­nua­ción de la batalla .

Los kir­ch­ner y su uti­li­za­ción de los dere­chos huma­nos como caba­llito de bata­lla crea­ron un pasa­tiempo para ampliar su hori­zonte, algo que con­si­guie­ron ple­gán­dose a los corrup­tos bus­ca­do­res de ven­ganza y de poder eco­no­mico. Armando una socie­dad, con­cre­tada en el 2003 y que hasta el día de hoy sigue obte­niendo bene­fi­cios eco­nó­mico de lo ajeno, en tanto nutre su sed de ven­ganza gra­cias a una jus­ti­cia cóm­plice mane­jada por el régi­men perverso

Desde esa época tra­gica que tuvo su inicio el 25 de mayo del 2003 ‚el bien y el mal comen­za­ron a borro­nearse, ins­ta­lando en el país a par­tir del régi­men K una oscura ver­sión de la his­to­ria pro­clive a un terro­rismo ver­náculo con raí­ces cas­tro­co­mu­nis­tas. La secuen­cias guber­na­men­ta­les del kir­ch­ne­rismo, expan­di­das durante casi nueve años han sido la clave del dete­rioro de la nación a par­tir de las polí­ti­cas impulsadas;estas fue­ron las que per­mi­tie­ron el avance de un Estado de ami­gos donde con­vi­ven la corrup­ción y la ideo­lo­gía, ejer­ciendo un papel pre­pon­de­rante en la anu­la­ción del Estado de Dere­cho, con­fis­cado junto con el poder legis­la­tivo y el judi­cial deja­ron sin repú­blica a una Argen­tina, que en estos momen­tos ha que­dado con­ver­tida en un extenso terri­to­rio depen­diente de un grupo tras­no­chado de anti­guos terro­ris­tas, una clo­na­ción de argu­men­ta­dos cam­po­ris­tas con­gre­ga­dos en La Cám­pora pres­tos a impo­ner la patria mar­xista, mien­tras, como capi­ta­lis­tas del siglo XXI engor­dan su patri­mo­nio per­so­nal, subidos a un pro­yecto dis­fra­zado de nacio­nal y popu­lar mon­tado a la som­bra de una demo­cra­cia de fantasía..

Nada es casual en este país en el cual la comu­ni­ca­ción social y el ase­so­ra­miento pre­si­den­cial posee el sello de Hora­cio Ver­bitsky, la segu­ri­dad se encuen­tra en manos de Nilda Garré, quien fuera iden­ti­fi­cada como la coman­dante Teresa en las filas del Ejer­cito Mon­to­nero durante los años 70, y otras depen­den­cias ofi­cia­les tam­bién cuen­tan con ape­lli­dos mar­ca­dos por la san­gre de vic­ti­mas inocentes.

Como con­se­cuen­cia de la mani­pu­la­ción, las cár­ce­les se encuen­tran ati­bo­rra­das de pre­sos polí­ti­cos, acu­mu­la­dos allí como tro­feos de una gue­rra no reco­no­cida por el terro­rismo. Un terro­rismo que ha cam­biado su pro­ta­gó­nico papel de vic­ti­ma­rio por el de vic­tima, sola­mente a par­tir de una his­to­ria rees­crita a su con­ve­nien­cia y medida desde la ale­vo­sía del poder absoluto.

El ter­cer periodo de la era kir­ch­ne­rista a cargo de Cris­tina Kir­ch­ner se ha refor­zado el per­fil ideo­ló­gico del denos­tado modelo, colo­cán­dolo a penas a un sus­piro de la cuba­ni­za­ción, ha optado por con­fis­car todo a su paso. Envuelta por un manto de falso nacio­na­lismo, la arre­me­tida con­tra YPF, sur­tió el efecto deseado, con la ayuda de una mayo­ría de la mal lla­mada opo­si­ción, el pro­yecto del eje­cu­tivo sobre la expro­pia­ción de YPF ya cuenta con la apro­ba­ción del Senado. Con todas las car­tas en sus manos y la opo­si­ción en un puño, la Señora, ha con­se­guido lo anhe­lado invo­lu­crarla como par­ti­cipe nece­sa­rio de un plan con­fis­ca­to­rio. Qué más podía pre­ten­der la viuda de él que dejar pegada junto con ella a una la vir­tual opo­si­ción que ya ha comen­zado a for­mar parte del relato.

A mer­ced de los maes­tros del engaño.

La socie­dad ha pasado a ser presa de los idio­tas útiles (tér­mino adju­di­cado a Lenin), que cum­plen la fun­ción de des­cri­bir los logros maqui­lla­dos por el régi­men con fines pro­pa­gan­dís­ti­cos. Estos rela­to­res de la obra guber­na­men­tal, según suge­ren­cia del ter­mino, resul­ta­rían ser con­di­cio­na­dos por la igno­ran­cia y muy lejos de inter­pre­tar la lec­tura oculta de los que abu­san de su inge­nui­dad o cre­du­li­dad, ter­mi­nan siendo voce­ros de una causa adversa a sus pro­pias creen­cias y per­ju­di­cial para sus pro­pias vidas. Anu­la­dos por la falsa pro­pa­ganda y la des­in­for­ma­ción asu­men una pos­tura, que no podrían sos­te­ner si estu­vie­ran debi­da­mente infor­ma­dos, es decir serían inca­pa­ces de brin­dar apoyo a lo que hoy con­si­de­ran favorable.

Este tipo de cla­mo­res exa­cer­ba­dos se con­cen­tran en dis­tin­tas pro­fe­sio­nes, alen­ta­dos por la pro­pa­ganda des­leal y los pases de come­dia, drama, gro­tesco, sai­nete y ope­reta inter­pre­ta­dos por la pri­mera actriz, en el marco de embau­car a la audien­cia. Estos con­ju­ros espe­cial­mente estu­dia­dos para idio­ti­zar a la socie­dad son apo­ya­dos vehe­men­te­mente, por una cor­po­ra­ción de medios cada vez mas nutrida que ataca sin pie­dad a todo aquel que ose no reafir­mar el relato ofi­cial y emita opi­nio­nes en pos de la reali­dad que está cam­biando para mal la vida de los argen­ti­nos, esa misma que desde Bal­carce 50 se borra con­ti­nua­mente en des­me­dro de una socie­dad que ellos pien­san “seguirá tra­ba­jando para pre­pa­rar su pro­pio sui­ci­dio”, mien­tras la cuba­ni­za­ción avanza mon­tada en la ideo­lo­gía tota­li­ta­ria y la opo­si­ción se une a la batalla

¿ Qué acti­tud toma­rán los qué toda­vía se resis­ten ha ser confiscados?

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La Frase del Día

“La Argen­tina ha tomado un camino que no sola­mente no piensa aban­do­nar sino que piensa pro­fun­di­zar cada vez más.”

Cris­tina Kirchner

Repollos y Chupetines

 

“En última ins­tan­cia, la polí­tica tiende a decli­nar por­que, des­gra­cia­da­mente, no se ganan elec­cio­nes con ciu­da­da­nos sino con consumidores”.

Eduardo Fidanza

El ver­ti­gi­noso ritmo que el mara­vi­lloso apa­rato de comu­ni­ca­ción del Gobierno impone a la agenda de los argen­ti­nos, impul­sado por la nece­si­dad de ocul­tar pro­ble­mas tales como el affaire Cic­cone, el cri­men de Once y la falta de dóla­res para hacer frente a los pagos de la deuda y de las impor­ta­cio­nes de ener­gía, hace que, en gene­ral, se carezca de tiempo para la refle­xión. Cada vez que pre­tendo pen­sar en el país futuro, me encuen­tro con que ha pro­du­cido algo de tal mag­ni­tud que no se puede dejar pasar y, enton­ces, caigo nue­va­mente en comen­tar lo cotidiano.

La expro­pia­ción de las accio­nes de Rep­sol en YPF –que, más allá de la com­par­tida res­pon­sa­bi­li­dad de la empresa espa­ñola en el vacia­miento de la petro­lera, tiene nota­bles ele­men­tos incons­ti­tu­cio­na­les– ha gene­rado en la pobla­ción en gene­ral, y en la opo­si­ción en par­ti­cu­lar, un apoyo de tal tamaño que recuerda el que obtuvo la gue­rra de Mal­vi­nas o el que con­citó la decla­ra­ción del default; en este caso, recuerdo el horror que me pro­dujo con­tem­plar a la Asam­blea Legis­la­tiva casi uná­ni­me­mente en pie, aplau­diendo a rabiar una medida que nos haría caer en el precipicio.

Gal­tieri, Adolfo Rodrí­guez Saa, Menem y los Kir­ch­ner no nacie­ron de repo­llos, son “noso­tros”, como fue­ron “noso­tros” todos y cada uno de los pre­si­den­tes, gober­na­do­res y legis­la­do­res que hemos sabido con­se­guir a lo largo de nues­tra his­to­ria como país inde­pen­diente, cual­quiera fuera el par­tido, aún el mili­tar, que lo hubiera entronizado.

Como pue­blo, y vaya Dios a saber por qué razo­nes, lo cierto es que los dos­cien­tos años que hemos dejado atrás no han ser­vido, evi­den­te­mente, para con­ver­tir­nos en una “nación”. Mal que nos pese, nunca hemos dejado de ser un mero “consorcio”.

Quien vive en un depar­ta­mento segu­ra­mente com­prende a qué me refiero. Tene­mos un terri­to­rio (el edi­fi­cio), un estado (el admi­nis­tra­dor), una cons­ti­tu­ción (el regla­mento de copro­pie­dad), un poder legis­la­tivo (la asam­blea y el con­sejo de admi­nis­tra­ción) y, para man­te­ner fun­cio­nando eso, paga­mos impues­tos (las expen­sas). Pero no hemos sido, tal vez nunca, una “nación”, es decir, una uni­dad de des­tino, con polí­ti­cas de estado de largo plazo, con un rumbo deter­mi­nado y, sobre todo, con pre­vi­si­bi­li­dad en su comportamiento.

Así como nos por­ta­mos en casa, tene­mos simi­la­res con­duc­tas en la calle y, en gene­ral, en el espa­cio público. Los regla­men­tos de con­vi­ven­cia –eso es, pre­ci­sa­mente, la Cons­ti­tu­ción Nacio­nal– esta­ble­cen hora­rios pre­ci­sos para los rui­dos moles­tos, por dónde pue­den cir­cu­lar las mas­co­tas, cómo sacar la basura, en qué fecha hay que pagar las expen­sas, cómo uti­li­zar los ascen­so­res, etc.; todas esas nor­mas, por cierto bien ele­men­ta­les y con­sen­sua­das para per­mi­tir la vida en comu­ni­dad, sufren vio­la­cio­nes per­ma­nen­tes por nues­tra parte.

Idén­tica situa­ción se replica cuando sali­mos de casa. Por ello, tira­mos todo tipo de obje­tos en la calle, esta­cio­na­mos nues­tros autos donde nos da la gana, des­car­ga­mos mer­ca­de­rías a cual­quier hora, inva­di­mos sen­das pea­to­na­les, gene­ra­mos un ruido infer­nal y con­ver­ti­mos en objeto de nues­tro van­da­lismo a monu­men­tos, árbo­les, pla­zas, fuen­tes y pare­des ajenas.

Como copro­pie­ta­rios (y como ciu­da­da­nos), cada vez que una situa­ción nos lo per­mite abu­sa­mos del poder cir­cuns­tan­cial que nos ha sido dado para impo­ner nues­tra volun­tad, aún cuando ésta vaya a con­tra­mano del regla­mento que noso­tros mis­mos nos hemos dado. Nues­tros gober­nan­tes –o sea, “noso­tros”- hacen exac­ta­mente lo mismo en la fun­ción pública, con­fun­diendo adrede gobierno con estado, y dis­po­niendo de éste y de sus bie­nes como si fue­ran pro­pios y privados.

En los edi­fi­cios, y aún en los barrios y peque­ñas comu­ni­da­des, muchas veces tole­ra­mos usos y abu­sos por temor; quien grita más, quien dis­pone de una mayor fuerza, nos hace retro­ce­der y evi­ta­mos que­jar­nos por miedo a las repre­sa­lias. Tam­bién esa situa­ción, como vemos todos los días, se repite entre gober­nan­tes y gober­na­dos. Cierto es que mucho tiene que ver con esa tole­ran­cia y con ese falso res­peto al pode­roso nues­tra como­di­dad y la satis­fac­ción de nues­tras peque­ñas o gran­des nece­si­da­des cotidianas.

Que, en el camino, se hayan tri­tu­rado nor­mas e ins­ti­tu­cio­nes no parece ser una preo­cu­pa­ción de nues­tra ciu­da­da­nía, al menos en tanto y en cuanto no se afecte nues­tro bol­si­llo personal.

Olvi­da­mos que, cuando el gobierno de turno pri­va­tiza o esta­tiza los acti­vos públi­cos, tam­bién está tocán­do­nos nues­tros pro­pios bie­nes, ya que han sido cons­trui­dos y desa­rro­lla­dos con los impues­tos que paga­mos. Y, como lo olvi­da­mos, deja­mos hacer; si, ade­más, el tema per­mite que, de una forma total­mente idiota, nos vis­ta­mos con la ban­dera nacio­nal, mejor aún. Esa falsa manera de com­por­tar­nos nos per­mite, sub­cons­cien­te­mente, recon­ci­liar­nos con noso­tros mis­mos y enju­gar la culpa que nos genera nues­tro com­por­ta­miento coti­diano frente a la patria y a la república.

Gene­rar una gue­rra, decla­rar el default, rea­li­zar injus­ti­fi­ca­dos pagos al FMI o con­fis­car vio­len­ta­mente empre­sas nos hace sen­tir que somos más “argen­ti­nos”, más patrio­tas. Como el Gobierno lo sabe, ya que es “noso­tros”, crea una situa­ción de ese tipo para obte­ner nues­tro apoyo cada vez que éste men­gua. No tenía duda alguna, por ejem­plo, que doña Cris­tina había cre­cido ver­ti­gi­no­sa­mente en la apro­ba­ción de su ges­tión, que venía en caída libre, a par­tir del con­flicto con YPF; hoy, las más serias empre­sas de opi­nión pública, regis­tran un nivel de 70%, como el que tuvo a par­tir del 23 de octubre.

Todas esas medi­das, de corte popu­lista y, sobre todo, cor­to­pla­cista, son los ver­da­de­ros chu­pe­ti­nes que reci­bi­mos como los niños que, como ciu­da­da­nos, en reali­dad somos. Es difí­cil que un chico piense en el futuro, ya que es algo que le per­te­nece por dere­cho y en lo que no piensa, que le resulta abs­tracto; cuando quiere algo, lo exige ya mismo, aún cuando se trans­forme en per­ju­di­cial a la larga. Eso hace­mos los argen­ti­nos, y quie­nes debe­rían repre­sen­tar­nos y con­du­cir­nos uti­li­zan ese cono­ci­miento para man­te­ner­nos contentos.

Nues­tras uni­ver­si­da­des, por ejem­plo, que estu­vie­ron por muchas déca­das entre las mejo­res del mundo, hoy han des­a­pa­re­cido de todos los ran­kings mun­dia­les. Eso ha suce­dido exclu­si­va­mente por­que, cada vez, se reduce más el nivel de exi­gen­cia en sus claus­tros; no pro­tes­ta­mos por esa decli­na­ción sino que pedi­mos acen­tuarla y así, cuando las prue­bas recha­zan a un gran número de ins­crip­tos, pedi­mos modi­fi­car­las y ali­viar­las, para evi­tar que se que­den afuera.

Nues­tros gober­nan­tes han prohi­bido, absur­da­mente por cierto, que se divul­guen los resul­ta­dos aca­dé­mi­cos de los esta­ble­ci­mien­tos edu­ca­ti­vos, un ele­mento fun­da­men­tal a la hora de ele­gir­los. Lo tole­ra­mos pasi­va­mente y, mien­tras, los exá­me­nes de com­pren­sión, de mate­má­ti­cas y de cien­cias a los que son some­ti­dos nues­tros jóve­nes arro­jan nive­les de dete­rioro cada vez mayores.

Pero, tal como sin­te­tiza magis­tral­mente Eduardo Fidanza en la frase que enca­beza esta nota, mien­tras poda­mos seguir con­su­miendo lo que que­re­mos, y nos sigan entre­gando chu­pe­ti­nes nacio­na­lis­tas, no esta­re­mos dis­pues­tos a enca­rar nin­guna acción o a levan­tar nin­guna real ban­dera, aún cuando éstas sean la de la decen­cia frente a la corrup­ción ram­pante, la de la indig­na­ción frente al sojuz­ga­miento de la Jus­ti­cia, la de la liber­tad frente a los abu­sos del poder.

La Argen­tina, una vez más, se encuen­tra frente a una dra­má­tica encru­ci­jada: debe esco­ger, y hacerlo ya mismo, entre madu­rar como socie­dad, recu­pe­rar sus ins­ti­tu­cio­nes –en espe­cial, su Jus­ti­cia– y rein­ser­tarse en el mundo u optar por con­ti­nuar así, en este camino de lenta pero per­ma­nente deca­den­cia, que ter­mi­nará por hacerla des­a­pa­re­cer como enti­dad jurí­dica. Si elige mal, alguna vez, como aquel geó­logo encar­nado por el incom­pa­ra­ble Tato Bores, la huma­ni­dad entera se pre­gun­tará si alguna vez existimos.

Autor: Enrique Guillermo Avogadro 
Abogado

Burlas para todos y todas.

 

La noti­cia es escueta y por dos pode­ro­sas razo­nes prác­ti­ca­mente no llama la aten­ción: “El sena­dor Car­los Saúl Menem apo­yará la nacio­na­li­za­ción de YPF”.
Es que la aten­ción de la gran mayo­ría de los argen­ti­nos está cen­trada en los gra­ves pro­ble­mas de inse­gu­ri­dad que padece, en la recu­rrente impo­si­bi­li­dad de des­pla­za­miento a causa de los dia­rios pique­tes, en la feroz infla­ción que le corroe mes a mes su modesta super­vi­ven­cia, en los alea­to­rios paros docen­tes y de trans­porte que van desde ren­ci­llas arti­fi­cia­les entre gober­nan­tes nacio­na­les y por­te­ños hasta huel­gas de sub­tes por esguin­ces de codo, entre la duda de via­jar en tren o ir cami­nando, que más vale tarde que muerto.

En este con­texto las cabrio­las del corrupto mayor de Ani­llaco de modo alguno podrían atraer la aten­ción de alguien, salvo que la noti­cia fuere de un nuevo matri­mo­nio con mediá­tica vein­tea­ñera o su par­ti­ci­pa­ción en el Baile del Caño.
Pero tam­bién el fondo de la infor­ma­ción carece de inte­rés. ¿O acaso alguien supo­nía que su deci­sión habría de ser otra? El resul­tado de su voto pagaba dos pesos en la per­ni­ciosa y lúdica patria kir­ch­ne­rista.
Todos sabía­mos que esta pil­trafa polí­tica vota­ría lo que sus patro­nes le indi­ca­ran, se trata de una per­muta: Su voto por su liber­tad. Car­li­tos levanta la mano sin chis­tar ni alzar la vista y los Oyarbide‘s boys se encar­gan del resto; Car­li­tos no cum­ple, las cau­sas bro­tan como hon­gos por los pasi­llos de Como­doro Py. Sim­ple meca­nismo, otro logro de la era K.

Es la ver­güenza que nos acom­paña día a día. Ver­güenza que tiene picos y varian­tes, pero esta se ubica en la más alta cum­bre. Es la sín­te­sis per­fecta de nues­tra clase polí­tica, es el epí­tome de lo que repre­sen­tan los fun­cio­na­rios de los tres pode­res en la Repú­blica Argentina.

No tiene siquiera la dig­ni­dad de ausen­tarse del recinto, como es su cos­tum­bre, para no con­va­li­dar un nuevo atro­pe­llo jurí­dico inter­na­cio­nal. Seguirá cum­pliendo las órde­nes, sabe que su pre­sen­cia sólo es obli­ga­to­ria cuando se lo llama a votar. Teme al cas­tigo de una desobe­dien­cia. Tal vez como los pun­te­ros a los pique­te­ros, le tie­nen rete­nido el DNI.

Aclaro que no estoy en con­tra de la nacio­na­li­za­ción de YPF, por el con­tra­rio creo que nunca debió salir del patri­mo­nio de la Nación, tam­poco los ferro­ca­rri­les. Y digo esto admi­tiendo que ignoro cual­quier prin­ci­pio de polí­tica ener­gé­tica o de trans­por­tes, de admi­nis­tra­ción de recur­sos natu­ra­les o de orga­ni­gra­mas de empre­sas del Estado. Pero soy uno de tan­tos argen­ti­nos que no olvida que este per­so­naje, ungido del poder real que inex­pli­ca­ble­mente suele otor­gar el pue­blo libe­rando de la obli­ga­ción de ren­dir cuen­tas, ni cum­plir pro­me­sas de cam­paña, nos “con­ven­ció” sobre las ven­ta­jas que ten­dría­mos pri­va­ti­zando las empre­sas del Estado, con el argu­mento de que ya no que­da­ban en el mundo empre­sas esta­ta­les que explo­ten los recur­sos natu­ra­les…. Y que Dromi se encar­ga­ría de todo el pape­le­río y el petró­leo bro­ta­ría incan­sa­ble de las entra­ñas de nues­tra que­rida patria.

Son los mis­mos que pocos años antes, desde el Con­greso y ante el pro­yecto del Minis­tro Terragno de des­pren­derse de una parte de Aero­lí­neas Argen­ti­nas rete­niendo el Estado la mayo­ría accio­na­ria, zapa­tea­ron como can­gu­ros al grito de que nin­gún pero­nista entre­ga­ría el patri­mo­nio nacio­nal (Eduardo Menem, José Luis Man­zano, Anto­nio Cafiero, “Cafie­rito”). Son los mis­mos que pasando de opo­si­ción a ofi­cia­lismo, en poco tiempo, olvi­da­ron aque­lla con­signa y cam­bia­ron de andén logrando la pri­va­ti­za­ción fes­te­jada con pitos, matra­cas y “rega­lías”. Hoy los debe­mos sopor­tar con su nuevo cam­bio de “idea”…..

Y aque­lla puesta en escena del sai­nete “Pri­va­ti­ce­mos que no los voy a defrau­dar” tuvo sus pri­me­ras figu­ras en nues­tra realeza autóc­tona, el Sul­tán de Ani­llaco, el Maha­rajá de Santa Cruz y la Prin­cesa de Cala­fate. Todos ellos con­tri­bu­ye­ron fer­vo­ro­sa­mente al cam­bio de polí­tica ener­gé­tica. El Dr. Dromi se encargó de los nece­sa­rios meca­nis­mos contractuales.

Pasa­ron dos déca­das y los peno­sos resul­ta­dos están a la vista, sólo con ver lo que se le paga a Vene­zuela, a Boli­via, a Qua­tar por el sumi­nis­tro de ener­gía que siem­pre pro­du­cía­mos y expor­tá­ba­mos, los comen­ta­rios pue­den omitirse.

Ape­nas decir que para pagarla se les robó a los jubi­la­dos el sacri­fi­cio de toda su vida, se bas­tar­deó el Banco Cen­tral, se que­bró la orgu­llosa red ferro­via­ria que cubría nues­tro terri­to­rio dando vida a miles de pue­blos del inte­rior, hoy muer­tos. La rapiña fue siniestra.

Esta­mos tan acos­tum­bra­dos a las cabrio­las de nues­tros polí­ti­cos y fun­cio­na­rios que no sólo no nos lla­man la aten­ción, sino que pare­cen natu­ra­les. Así acep­ta­mos que la Sena­dora Kir­ch­ner, durante el mene­mato se plan­tara fir­me­mente en con­tra de la pró­rroga de la ley de emer­gen­cia eco­nó­mica, del otor­ga­miento de super­po­de­res, de la des­na­tu­ra­li­za­ción del Con­sejo de la Magis­tra­tura, todas pro­pi­cia­das por el ofi­cia­lismo. Su pos­tura mere­cía el mayor de los res­pe­tos opo­nién­dose en con­mo­ve­do­ras expo­si­cio­nes a tales atro­pe­llos. Pocos años pasa­ron, su esposo llegó a la Rosada y sus con­sig­nas no cam­bia­ron, ape­nas mudó de la firme opo­si­ción a un apoyo entu­siasta con la misma sobre­ac­tua­ción de antaño. Tal vez por ser pro­yec­tos de su esposo y por aque­llo de la fide­li­dad con­yu­gal debió mor­der sus labios y ser cons­tre­ñida al cam­bio. Tal vez en recuerdo de aque­llas injus­tas situa­cio­nes hoy la “fide­li­dad con­yu­gal” ya no es obli­ga­to­ria ni la infi­de­li­dad cau­sal de divorcio.

Hoy por la cadena nacio­nal Cris­tina nos  “con­ven­ció” sobre las ven­ta­jas que ten­dre­mos nacio­na­li­zando las empre­sas del Estado que ayer pri­va­ti­zá­ra­mos, con el argu­mento de que ya no que­da­ban en el mundo empre­sas pri­va­das que explo­ten los recur­sos natu­ra­les y si bien ayer decía­mos todo lo con­tra­rio, con nues­tra natu­ral hones­ti­dad, cohe­ren­cia y fir­meza de opi­nión, hoy tam­bién deci­mos todo lo con­tra­rio…. Y para darle más cohe­ren­cia Dromi se encar­gará de todo el pape­le­río y el petró­leo bro­tará incan­sa­ble de las entra­ñas de nues­tra que­rida patria.

Ya lo hemos oído. Lo que nunca escu­cha­mos, ni escu­cha­re­mos, es un comen­ta­rio sobre los erro­res come­ti­dos, los cam­bios de polí­tica en giros de 180º sin expli­car por­qué razón los argu­men­tos son los mis­mos para una u otra pos­tura, jamás las dis­cul­pas o el reco­no­ci­miento de algún equívoco.

Y la expli­ca­ción es muy sim­ple, la sober­bia, la corrup­ción, la falta de ver­güenza, la falta de patrio­tismo, la polí­tica de supues­tas e hipó­cri­tas izquier­das que en reali­dad apli­can el “capi­ta­lismo de ami­gos”. Ges­ti­cu­lar con la sinies­tra, embol­sar con la diestra.

Ya no hay pasado, tam­poco hay pre­sente y el futuro ven­tu­roso del que habla­ban nues­tros abue­los es una uto­pía. Hoy los polí­ti­cos y fun­cio­na­rios no tie­nen pala­bra, no cum­plen sus pro­me­sas, nos enga­ñan como niños de prees­co­lar, se enri­que­cen en dos meses, nos pre­sen­tan al mundo como pira­tas, esta­mos dis­tan­cia­dos de nues­tros her­ma­nos, las denun­cias por sus deli­tos – como en un ice­berg sólo asoma un 10% –  no los preo­cu­pan, los jue­ces fede­ra­les son ami­gos incon­di­cio­na­les y están muy ocu­pa­dos con la admi­nis­tra­ción de leno­ci­nios, el man­te­ni­miento y pro­tec­ción de pro­xe­ne­tas, tra­tan­tes, ase­so­res con pron­tua­rio y con­dena de 20 años por secues­tro de niños y haciendo cola para reci­bir sobres con direc­ti­vas y viáticos.

Jóve­nes ines­cru­pu­lo­sos sin más currí­cu­lum que amis­ta­des de ado­les­cen­tes toman las más gra­ves medi­das eco­nó­mi­cas, los minis­tros de cada área no abren la boca ni par­pa­dean en su mara­tó­nica calen­tada de sillo­nes y batir de pal­mas ante cada anun­cio de la cadena, lo com­pren­dan, lo com­par­tan o todo lo con­tra­rio. Hoy las ban­de­ras del pre­si­dente que duró 49 días y a quien Perón sacó a pata­das en el culo, son agi­ta­das por quie­nes se dicen Pero­nis­tas, aun­que de His­to­ria sólo conoz­can el Libro Gordo de Petete o las leyen­das de Felipe Pigna.

Autor: Juan Manuel Otero

Una lideresa inventada

 

Quam diu etiam furor iste tuus nos eludet?

¿Hasta cuándo esta locura tuya seguirá rién­dose de nosotros?

Cice­rón

Suje­tos, impá­vi­dos y aco­mo­da­dos en la pla­tea escu­chan sin preo­cu­parse por enten­der … muchos que se dicen ciu­da­da­nos. El aplauso fácil se repite ante el men­saje incohe­rente de la Lide­resa inven­tada, no importa lo que diga, no importa lo que haga es reci­bida como la dueña de volun­ta­des de un con­junto amorfo que piensa a tra­vés del bol­si­llo que ella se ocupa de lle­nar… para que la sir­van en ban­deja de plata.

Escla­vos de la cobar­día se suben al podio de lo que hoy lla­man momento his­tó­rico, secun­dando el cinismo y la trai­ción de una aven­tu­rera que juega todos los días con bom­bas de humo, esas, que dejan ver la fachada pero ocul­tan el infierno interior.

Con el correr de los días, la incon­ti­nen­cia ver­bal de la Señora ha des­en­ca­de­nado dis­tin­tos fren­tes de bata­lla para ocul­tar una reali­dad que no puede afron­tar con la verdad.

El régi­men des­con­tro­lado por impe­ri­cia pro­pia y actos de corrup­ción, sub­es­ti­mando el inte­lecto de los argen­ti­nos que no caye­ron en las redes de la pro­pa­ganda ofi­cial, a ini­ciado un peri­plo de des­acre­di­ta­ción como polí­tica de Estado, en esa bolsa cae­rán todos los que ensom­brez­can el pano­rama de la Señora, un pano­rama que la man­tiene atra­pada por los hechos de corrup­ción que la incri­mi­nan. Sin embargo, no dis­puesta a cejar en su intento de man­te­ner el poder aún con­tra natura a encon­trado la posi­bi­li­dad de impo­ner todo tipo de his­to­rias para cubrir su pau­pé­rrima gestión.

En el corto tiempo, los esca­pa­ra­tes se han lle­nado de alie­nan­tes rela­tos. Mal­vi­nas ocupó los titu­la­res, reple­tos con las aren­gas de la hués­ped de la Casa Rosada y las con­tra­ofen­si­vas del Pre­mier bri­tá­nico, en tanto los escán­da­los pulu­la­ban por doquier, logro por un tiempo dis­traer con el enfo­que a una parte de la socie­dad. La tra­ge­dia de Once, los 51 muer­tos y los 700 heri­dos que­da­ron en el olvido, luego se incor­poró el caso Cic­cone que invo­lu­cro al ele­gido vice­pre­si­dente Amado Bou­dou este se man­tuvo por bas­tante tiempo en el can­de­lero, hasta que la mano sal­va­dora de Cris­tina lo extrajo del pan­tano, cor­tando otras cabe­zas para lograrlo, la de Righi y ahora la de Rafe­cas ambos fun­cio­na­les a los deli­rios del poder, pero desecha­bles cuando así, lo estime ella.

Des­pués el tem­po­ral, la ola de delin­cuen­cia que arre­bata las vidas ciu­da­da­nas todos los días, pero que ella no asume en su agenda cotidiana.

La cum­bre del fra­caso en Car­ta­gena le quitó el pro­ta­go­nismo que ella pensó irra­diar e intem­pes­ti­va­mente dejó Colom­bia empu­jada por el ego per­dido. Fac­tor deter­mi­nante para una nueva argu­men­ta­ción. Sumado a esto, la caída de ima­gen, la corrup­ción, la falta de dola­res y los baches de la eco­no­mía, se puso en mar­cha el pro­yecto de expro­pia­ción de YPF/Repsol que hasta el día ante­rior nega­ban los sir­vien­tes palaciegos.

Hoy nos encon­tra­mos ante otro des­va­rió que pre­tende ser his­tó­rico como aque­lla pri­va­ti­za­ción del año 1992 que deses­pe­ra­da­mente exi­gía ella desde su banca de dipu­tada y él recla­maba desde la gober­na­ción de Santa Cruz, como la sal­va­ción de la pro­vin­cia. Reci­bi­dos en manos del gober­na­dor san­ta­cru­ceño los 500 millo­nes de dola­res adeu­da­dos en con­cepto de rega­lías mal liqui­da­das, los Kir­ch­ner festejaron.

Des­pués de 20 años y con esos dine­ros des­a­pa­re­ci­dos toda­vía, la Señora vuelve a fes­te­jar esta vez por la expro­pia­ción de la misma empresa YPF. argu­yendo la nece­si­dad de que esta vuelva a estar en manos del Estado. Curio­sa­mente los mis­mos que ava­la­ron la pri­va­ti­za­ción estre­chan lazos para rever­tirla, otra vez Menen-Kirchner se unen en la his­to­ria como en aque­lla pri­ma­vera del 92, en el otoño de 2012.
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Un otoño pla­gado de inter­fe­ren­cias, con corri­das y dis­cur­sos dis­tor­sio­na­dos que bus­can impo­ner como supe­ra­dora la deci­sión tomada, sin dejar de adju­di­carle a él, ese paso que tomo ella. Nue­va­mente las lágri­mas y la uti­li­za­ción de su difunto esposo, para con­ven­cer a la opi­nión publica. La única viuda a vuelto a las andadas.

Ella y La Cám­pora, con acti­tud domi­nante, se han pro­puesto ideo­lo­gi­zar hasta las pie­dras, las for­mas con que se ha enca­rado la expro­pia­ción de la petro­lera YPF se ajusta más a una con­fis­ca­ción. Esta meto­do­lo­gía com­pa­ra­ble con el cha­vismo ha dado seña­les de alerta inter­na­cio­nal. Agu­di­zando la des­con­fianza que ya exis­tía con res­pecto a la Argen­tina. La falta de inver­sión extran­jera debido a la caren­cia de segu­ri­dad jurí­dica, se verá total­mente anu­lada a raíz del pro­yecto del Eje­cu­tivo. Si la Argen­tina durante estos casi nueve años de kir­ch­ne­rismo había dejado de ser con­fia­ble por no res­pe­tar tra­ta­dos de expor­ta­ción y últi­ma­mente cerrar las impor­ta­cio­nes incluso a paí­ses veci­nos, esta arbi­tra­ria deci­sión indig­na­mente apo­yada por parte de la opo­si­ción no traerá bene­fi­cio alguno para el país, todo lo con­tra­rio, reci­birá la cali­fi­ca­ción como país de riesgo.

Sin embargo nin­guna de estas de posi­bles con­se­cuen­cias parece afec­tar a los sol­da­dos de Cris­tina, man­da­dos a hacer para defen­der el modelo, donde quiera que se encuen­tren, como el que dice ser minis­tro de eco­no­mía Loren­zino, durante su dis­curso ante el Comité Mone­ta­rio y Finan­ciero del Fondo Mone­ta­rio — aclaró– “la secuen­cia de nueve años con­se­cu­ti­vos de cre­ci­miento indica que los ciclos de mar­chas y con­tra­mar­chas que carac­te­ri­za­ron la his­to­ria eco­nó­mica de la Argen­tina lle­ga­ron a su fin”.

Amado Bou­dou, en la Feria del Libro, acom­pa­ñado por 300 per­so­nas en la inau­gu­ra­ción del stands de la Pre­si­den­cia de la Nación, recitó su monó­logo en defensa la expro­pia­ción de YPF y –ase­veró — “Las deci­sio­nes de la Repú­blica se toman en la Casa Rosada y son para el con­junto de los argen­ti­nos”, dejando bien claro que el Con­greso solo fun­ciona como sucur­sal de La Rosada, y que su papel como pre­si­dente del Senado es mero for­mu­lismo, siguió delei­tando a la con­cu­rren­cia con hala­gos para ella, aún antes de apro­bada la ley –afirmó–“La pre­si­denta nos devol­vió una empresa ener­gé­tica: YPF, una pala­bra argentina”

No con­forme con que sus gri­ti­tos aflau­ta­dos reso­na­rán con la con­fir­ma­ción de que el poder abso­luto se ha adue­ñado de la Argen­tina, se atre­vió a mani­fes­tar, “No tene­mos miedo, no vamos a dejar que nos callen”, si embargo per­ma­ne­ció callado al no res­pon­der las pre­gun­tas de los perio­dis­tas pre­sen­tes en otra con­fe­ren­cia de prensa que no fue.

El cere­bro de la expro­pia­ción Axel Kici­llof, no pierde la oca­sión de mos­trarse como el pre­fe­rido de la Señora. El ascenso meteó­rico de esta nueva figu­rita incor­po­rada a La Cám­pora segu­ra­mente sera motivo de frac­tu­ras den­tro del viejo kir­ch­ne­rismo que quedó vapu­leado des­pués del arra­sa­dor dis­curso de Kici­llof en el Senado, que junto con la empresa Rep­sol invo­lu­cró a Julio De Vido como par­ti­cipe nece­sa­rio de la des­in­ver­sión. Claro que nada se hace sin el con­sen­ti­miento de ella.

La estre­lla ful­gu­rante del Mar­xismo a des­ple­gado sus alas y ella no parece tener la mínima inten­sión de cór­ta­se­las. De su habi­li­dad depende que levante vuelo, Bou­dou había con­tado con el apoyo incon­di­cio­nal de doña Cris­tina, pero se estre­lló en el aire.

En estos momen­tos parece ser que el éxito polí­tico de la Señora depende de La Cám­pora y del pro­greso del soviet, como lo había vati­ci­nado Roberto Feletti en aque­lla entre­vista publi­cada en la Revista Debate en mayo de 2011, en la que Feletti expo­nía entre otros, este con­cepto que explica cla­ra­mente las polí­ti­cas que se busca impo­ner hoy “ El popu­lismo –al que muchos critican-debería radi­ca­li­zarse. Uno de los pro­ble­mas del popu­lismo era que no era sus­ten­ta­ble, ya que no podía apro­piarse de fac­to­res de renta impor­tan­tes. Esto es lo que cam­bió. Un pro­ceso de estas carac­te­rís­ti­cas debe­ría pro­fun­di­zarse. Ganada la bata­lla cul­tu­ral con­tra los medios, y con un posi­ble triunfo elec­to­ral en cier­nes, no tenés límites”.

Si toda­vía a alguien le que­dan dudas de lo que ven­drá, será por que está leyendo alguno de los tan­tos dia­rios oficialistas.

“El buen ciu­da­dano es aquel que no puede tole­rar en su patria un poder que pre­tenda hacerse supe­rior a las leyes.”

Cice­rón

La Frase del Día

 

“Dicen que me la creo, cómo no me la voy a creer con todas las cosas que me dicen desde algu­nos medios que me ayudan”,

“Por eso yo digo, Argen­tina espe­raba que alguien la des­cu­briera, que viniera a remo­ver toda esa riqueza que tenían, en recur­sos huma­nos, en recur­sos naturales ”

Cris­tina Kirchner

Historia para todos.

 

En la edi­ción de hoy de Página 12 se des­ta­can las pala­bras de Cris­tina Kir­ch­ner al afir­mar que “los argen­ti­nos esta­mos cam­biando la his­to­ria” y tam­bién su recuerdo al hecho de que en el año 2003, antes de ser electo como pre­si­dente, Nés­tor Kir­ch­ner sos­te­nía que la cri­sis ener­gé­tica del país había comen­zado con la des­na­cio­na­li­za­ción de YPF.

Y la ver­dad es que razón no les falta a nues­tra líder ni a su difunto esposo.

Por todo ello, la hora del cam­bio ha llegado.

Y más rápido que ligero los argen­ti­nos esta­mos cam­biando la historia.

Es por todos cono­cida la posi­ción adop­tada en 1993 por el ante­rior gobierno pero­nista cuando anun­ciaba a los cua­tro vien­tos la nueva cos­mo­vi­sión ener­gé­tica uni­ver­sal, pana­cea de todos los males, con­sis­tente en la pri­va­ti­za­ción de las empre­sas en manos del Estado. Esta nueva posi­ción recla­maba, para nues­tra incor­po­ra­ción a las poten­cias del mundo, la nece­sa­ria e indis­pen­sa­ble pri­va­ti­za­ción de YPF y el aban­de­rado de tal ideo­lo­gía era el Pre­si­dente Menem, los escol­tas ban­dera el Gober­na­dor Kir­ch­ner y la Sena­dora Cris­tina Fer­nán­dez de Kir­ch­ner. Al punto que el ilus­tre rio­jano y las rega­lías petro­le­ras fue­ron reci­bi­dos en Santa Cruz con pompa real y el ilus­tre hués­ped decla­rado como el “mejor Pre­si­dente de la His­to­ria Argen­tina”. (Esta parte de la his­to­ria tam­bién fue cambiada).

El héroe de Ani­llaco regresó orondo a la Casa Rosada, las rega­lías, en cam­bio, par­tie­ron en un vuelo “no stop one way” Santa Cruz-Zürich.

Y hablando de cam­biar la His­to­ria, según la pro­pia Cris­tina, ya al poco tiempo de la pri­va­ti­za­ción, el Dr. Kir­ch­ner, tal vez com­pren­diendo su ante­rior equí­voco, con­fe­saba que la cri­sis ener­gé­tica había comen­zado con la “des­na­cio­na­li­za­ción de YPF… que tanto pro­pi­cié”. Otra mudanza de la historia.

Y en nues­tros días es Cris­tina quien, arre­bo­lada de patrió­tico entu­siasmo, nos anun­cia a los cua­tro vien­tos la nueva cos­mo­vi­sión ener­gé­tica uni­ver­sal, pana­cea de todos los males, con­sis­tente en la nacio­na­li­za­ción de las empre­sas en manos de particulares.

Y a su con­se­cuen­cia nos encon­tra­mos con el hecho con­su­mado de la recu­pe­ra­ción de nues­tros dere­chos sobre los hidro­car­bu­ros. Hoy YPF es nue­va­mente ARGENTINA!!!!

Y si desde su fun­da­ción a prin­ci­pios del siglo XX hasta la deci­sión menemista-kirchnerista de “des­na­cio­na­li­zarla” en 1990/93, tuvi­mos auto­abas­te­ci­miento de petró­leo se debió fun­da­men­tal­mente a tres cau­sas: a una honesta y efi­ciente ges­tión de sus suce­si­vos direc­to­rios inte­gra­dos por exper­tos en el área de hidro­car­bu­ros, a una fis­ca­li­za­ción lle­vada a cabo por rígi­dos con­tro­les y a las inva­ria­bles y cla­ras polí­ti­cas de Estado.

Pero una vez pri­va­ti­zada comen­za­ron nues­tras penu­rias que fácil­mente se demues­tran con den­sas y crue­les esta­dís­ti­cas que todos cono­ce­mos y no impor­tan al obje­tivo de esta nota cuyo tema es el cam­bio de la his­to­ria. La his­tó­rica y gallarda vigen­cia de nues­tra petro­lera y sus resul­ta­dos anua­les jus­ti­fi­can el cam­bio de pos­tura del Dr. Kir­ch­ner en el sen­tido de que no era nece­sa­rio pri­va­ti­zarla. Tal vez él mismo con la visión que lo carac­te­ri­zaba, habrá sos­pe­chado que se trató de algún tur­bio negocio.

“Y pen­sar que lo tildé como el mejor de la His­to­ria” dicen que mal­de­cía el bueno de Nés­tor. Incluso más de una vez pensó en devol­ver las rega­lías y exi­gir la re-nacionalización en un vano intento de cam­biar la historia.

Es que la his­to­ria de por sí es cam­biante, y que lo diga Pacho O‘Donnell.

Decía­mos que la inal­te­ra­ble y posi­tiva ges­tión de YPF bajo la celeste y blanca se debía a tres fac­to­res: La honesta y efi­ciente ges­tión de sus direc­to­res, la rígida fis­ca­li­za­ción que les res­pi­raba en la nuca a todos sus fun­cio­na­rios, y la clara polí­tica de Estado res­pecto al auto­abas­te­ci­miento y la expor­ta­ción de los cupos exce­den­tes.
Y este es el bro­che de oro del cam­bio de la historia.

No se vol­ve­rán a repe­tir los erro­res del pasado.

Nada de Direc­to­res hones­tos y efi­cien­tes, nada de rígi­dos con­tro­les a sus fun­cio­na­rios, nada de cla­ras polí­ti­cas de estado. Remem­ber: Esta­mos cam­biando la his­to­ria.
Veamos:

El fla­mante Direc­to­rio está enca­be­zado por el Sr. De Vido. Es el fun­cio­na­rio con más denun­cias y sos­pe­chas de corrup­ción de la his­to­ria argen­tina. Es quien tuvo bajo su férrea mano la polí­tica ener­gé­tica en la última década con los resul­ta­dos peno­sos que sufri­mos los argen­ti­nos, hechos que en cual­quier país del mundo habrían dado motivo para su inme­diata remo­ción y puesta a dis­po­si­ción de la jus­ti­cia. Pero como esta­mos cam­biando la his­to­ria ha sido desig­nado para el cargo de Director.

El Minis­tro De Vido tiene a su cargo, entre otras, a la Secre­ta­ría de Ener­gía, y de su página web nos ente­ra­mos que algu­nas de sus fun­cio­nes son:

· Efec­tuar la pro­puesta y con­trol de la eje­cu­ción de la polí­tica nacio­nal de hidro­car­bu­ros y otros com­bus­ti­bles, en lo que hace a la pro­mo­ción y regu­la­ción de sus eta­pas de explo­ra­ción, explo­ta­ción, trans­porte y dis­tri­bu­ción, en coor­di­na­ción con las demás áreas competentes.

· Estu­diar y ana­li­zar el com­por­ta­miento del mer­cado des­re­gu­lado de hidro­car­bu­ros, pro­mo­viendo polí­ti­cas de com­pe­ten­cia y de efi­cien­cia en la asig­na­ción de recursos.

· Pro­mo­ver y super­vi­sar la explo­ta­ción racio­nal de los recur­sos hidro­car­bu­rí­fe­ros y la pre­ser­va­ción del ambiente en todas las eta­pas de la indus­tria petrolera.

Huel­gan los comen­ta­rios sobre la efi­cien­cia de su ges­tión. Real­mente se merece diri­gir la nueva YPF.

El otro direc­tor, Axel Kici­llof, es el último “fuego arti­fi­cial” del gobierno. Encen­dida su mecha se encuen­tra en plena tre­pada, casi lle­gando a su apo­geo. En momen­tos en que nues­tro Vice­pre­si­dente ha ini­ciado su raudo des­censo, este fun­cio­na­rio ocupa tem­po­ra­ria­mente su lugar. Las apues­tas sobre la dura­ción de su pará­bola y fecha de ate­rri­zaje ya se coti­zan en Las Vegas y Hamburgo.

Es el mismo direc­tor de finan­zas que llevó a Aero­lí­neas Argen­ti­nas a per­der dos millo­nes de dóla­res dia­rios. Tam­bién merece el puesto.

Res­pecto a los rígi­dos con­tro­les de los fun­cio­na­rios públi­cos y las cla­ras polí­ti­cas de Estado, hare­mos un pia­doso silen­cio. Es una his­to­ria que tam­bién se ha cam­biado hace años.
Y si de cam­bios de his­to­ria esta­mos hablando no quiero ter­mi­nar sin ima­gi­nar la futura crea­ción del “Ins­ti­tuto Nacio­nal de Revi­sio­nismo His­tó­rico Argen­tino e Ibe­roa­me­ri­cano Gene­ral Mos­coni”, cuyo obje­tivo sería el estu­dio, la pon­de­ra­ción y la ense­ñanza de la vida y obra de las per­so­na­li­da­des de nues­tra empresa nacio­nal de hidro­car­bu­ros. Sería una ver­da­dera repa­ra­ción histórica.

Autor: Juan Manuel Otero