Un día vestido de odio

“Día del Vete­rano y de los Caí­dos en Mal­vi­nas. Un día, se entiende para ren­dir home­naje a los caí­dos en bata­lla y a esos héroes anó­ni­mos que vol­vie­ron de la gue­rra con el honor de la patria defen­dida.

A 30 años de la gesta de Mal­vi­nas de esa his­to­ria que escri­bie­ron los valien­tes a san­gre y fuego, el reco­no­ci­miento a los patrio­tas inte­gran­tes de las FFAA a que­dado enlo­dado por las rojas men­ti­ras mar­xis­tas. Pasa­ron tan­tos días, tan­tos meses, tan­tos años desde ese 2 de abril en que la enseña patria flameo orgu­llosa en las islas para que de un zar­pazo esa Señora que detenta el poder man­chara la memo­ria de los caí­dos en cum­pli­miento del deber. La excusa es la ven­ganza, no a ese pre­si­dente de facto del momento, el gene­ral Gal­tieri, sino a todos los uniformados.

Si bien se le pue­den acre­di­tar muchos peca­dos como la sober­bia, la tozu­dez y el ego­cen­trismo a Gal­tieri. Una deci­sión es la que puede cam­biar la his­to­ria de un indi­vi­duo de un país o del mundo. Y eso pasó en la Argen­tina de 1982.

La decla­ra­ción de gue­rra al Reino Unido reci­bió el bene­plá­cito de la ciu­da­da­nia. Como nunca, hasta los autos lucían emban­de­ra­dos, como los pechos de los argen­ti­nos que osten­ta­ban con orgu­llo los colo­res patrios. Si bien, el pue­blo argen­tino no tomo la deci­sión, en su mayo­ría se vol­ca­ron a las pla­zas de sus pue­blos y ciu­da­des, no fue sola­mente la Plaza de Mayo albergó los miles y miles de ciu­da­da­nos que pedían a gri­tos la recu­pe­ra­ción de las islas.

Para con­cre­tar una gue­rra, la deci­sión debe ser com­par­tida y así lo fue Gal­tieri y Mar­ga­ret Tha­cher se laza­ron a la aven­tura. Uno a tra­vés de una uto­pía y otra para demos­trar poder abso­luto. por medio de su inven­ci­ble flota. Así se inició la guerra.

En la encar­ni­zada lucha se per­die­ron muchas vidas y se gana­ron muchos héroes. Muchas vidas que­da­ron trun­cas. Des­pués de 30 años de la bata­lla, las madres siguen llo­rando a sus heroi­cos hijos, las viu­das guar­dan su sagrada memo­ria con orgu­llo, hijos y fami­lia­res les rin­den los hono­res merecidos.

En Argen­tina exis­ten muchos héroes vivos, mili­ta­res y civi­les, los pri­me­ros reci­ben el mal­trato del régi­men y los otros son igno­ra­dos, Sin embargo una ter­cera clase de héroes de Mal­vi­nas se encuen­tra haci­nada en pri­sio­nes, estos son los pre­sos polí­ti­cos del régi­men kir­ch­ne­rista. La boca de la Señora en el acto polí­tico de ayer en Ushuaia, reci­taba la per­versa men­tira -“No sé cuán­tos paí­ses del mundo pue­den tener el orgu­llo que tene­mos los argen­ti­nos, de que en nin­guna parte del mundo, de que en nin­gún país nin­guno de noso­tros, puede ser acu­sado de haber come­tido un cri­men de gue­rra, la vio­la­ción de un dere­cho humano, de haber inva­dido otro país. Somos desde 1983, por deci­sión sobe­rana tam­bién de nues­tro pue­blo, una Nación que emerge con demo­cra­cia, plu­ra­lismo y diver­si­dad, con mar­chas y con­tra­mar­chas, pero defi­ni­ti­va­mente en el camino de la liber­tad, de la demo­cra­cia y de la dignidad.”

El acto con­me­mo­ra­tivo se vis­tió de odio, al tiempo que giraba el mono­logo en defensa de ese terro­rismo que asolo a la Argen­tina reiteró el pedido de ver­dad, memo­ria y jus­ti­cia. mien­tras reci­bía el aplauso de la juven­tud mara­vi­llosa, los demás par­ti­ci­pan­tes del acto pare­cie­ron ignorarla.

En tanto tra­taba de jugar con los sen­ti­mien­tos de los argen­ti­nos que­daba mas expuesta su falta de huma­ni­dad, la men­tira se esca­paba por sus poros, al tiempo, que tra­taba de jus­ti­fi­car lo injus­ti­fi­ca­ble — ase­gu­raba -” ¡cómo no vamos noso­tros a res­pe­tar, no sola­mente los intere­ses de los isle­ños, sino los de todos los habi­tan­tes! No hace­mos dis­tin­cio­nes, para noso­tros lo más impor­tante es la dig­ni­dad de la con­di­ción humana, sea cuál sea su nacio­na­li­dad, su ori­gen, su reli­gión, cómo pien­sen. No nos interesa, sola­mente nos interesa que se res­pete la ley y la Cons­ti­tu­ción de nues­tro país.”

Es hora,  que la Señora  deje  de insul­tar el inte­lecto de los argen­ti­nos … mejor que bus­que otra ocu­pa­ción de menor riesgo…por que la pacien­cia está al límite.

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: