Pantallazos de la realidad

Durante uno de esos días ele­gi­dos, des­pués de tomar aliento y nutrirme de esa cuota de coraje indis­pen­sa­ble para rea­li­zar esos trá­mi­tes pen­dien­tes que uno siem­pre trata de apla­zar para otro día. Y que por lo visto,casi una mul­ti­tud tam­bién había coin­cido en darse cita en lugar, que debía rea­li­zar la gestión.

No fue difí­cil de com­pro­bar que el humor de los ciu­da­da­nos ha cam­biado nota­ble­mente. Si bien en otras opor­tu­ni­da­des se hacían sen­tir algu­nas voces de des­con­tento refe­ri­das al régi­men de turno, tam­bién se podían escu­char otras que repli­ca­ban a las ante­rio­res en menor medida.

Curio­sa­mente en esta opor­tu­ni­dad la indig­na­ción se había gene­ra­li­zado, gri­tos e insul­tos irre­pro­du­ci­bles diri­gi­dos a la viuda y a los corrup­tos inte­gran­tes del elenco ofi­cial se encon­tra­ban ins­ta­la­dos como causa común del impa­ciente público.

La espera, como un dis­pa­ra­dor aumen­taba el tono de la pro­testa y el tenor de la crí­tica se elevó hasta el sin­ce­ri­ci­dio de la memo­ria, como prueba osten­si­ble de la reali­dad, la catar­sis delató las con­duc­tas inde­cen­tes de los fun­cio­na­rios, los casos de corrup­ción, Hebe y Car­lotto inclui­das, Bou­dou y sus ami­gos, las vali­jas vola­do­ras de Anto­nini Wil­son, la inse­gu­ri­dad, el robo de los fon­dos de las AFJP., el enri­que­ci­miento ilí­cito de los Kir­ch­ner, el foto­mon­taje judi­cial de Oyar­bide, el pasado terro­rista de los tra­ves­ti­dos de jóve­nes idea­lis­tas para ocul­tar sus cul­pas, los más de 1000 pre­sos polí­tico pri­sio­ne­ros de un régi­men maqui­llado de demo­crá­tico y envuelto con las ban­de­ras fal­sas de retor­ci­dos dere­chos huma­nos, la ven­ganza mór­bida de Cris­tina Kir­ch­ner, sus men­ti­ro­sas actua­cio­nes, sus lujo­sos dis­fra­ces de viuda, Moreno, cul­pa­ble de las ver­go­zo­sas fal­se­da­des del INDEC, de la falta de medi­ca­men­tos y de insu­mos sani­ta­rios, la infla­ción, la tra­ge­dia ferro­via­ria de Once, el cepo incons­ti­tu­cio­nal al dolar, la falta de liber­ta­des, per­se­cu­ción ideo­ló­gica, la caren­cia de segu­ri­dad jurí­dica, el veto del 82% a las jubi­la­cio­nes apro­bado por el Con­greso, la pobreza encu­bierta, las bur­las a la patria, los ata­ques a la igle­sias, los desa­fíos a la decen­cia por impo­si­ción de leyes como el matri­mo­nio igua­li­ta­rio, el cam­bio de genero y miles de cosas más, con­di­men­ta­das con muchí­si­mos recuer­dos para los pro­ge­ni­to­res de los antes nom­bra­dos y de otros que sería muy extenso citar, com­po­nían la espon­tá­nea explo­sión de los que van per­diendo la paciencia

En tanto, el ambiente se tor­naba cada vez más exal­tado, los lati­gui­llos ¡ yo no la voté … ! ¡ y que se vayan todos…! se escu­cha­ban tan fuerte como los gri­tos de la hin­chada en un esta­dio. El poli­cía encar­gado de cus­to­diar el lugar, miraba de reojo sin nin­guna inten­ción de aca­llar a esos hom­bres y muje­res har­tos muy har­tos de sopor­tar tanto.

Los emplea­dos gene­ral­mente quis­qui­llo­sos de la admi­nis­tra­ción esta­tal, guar­da­ron silen­cio de radio, ante el des­borde del publico que espe­raba su turno para ser atendido

Sin embargo no exis­tió la vio­len­cia, sólo fue una mues­tra de una socie­dad al borde del ata­que de nervios.

La Frase del Día

 

“Vayan hacién­dose la idea de que la Argen­tina tiene que pen­sar en pesos”

Anibal Fer­nán­dez

La Perla De Angola

El “gran cua­drazo polí­tico” que es Cris­tina, al decir de Aníbal Fer­nán­dez, Ran­dazzo y demás exe­ge­tas de la media­nía, ha caído en un plan­chazo que por el peli­gro que encie­rra, para el relato kir­ch­ne­rista, con­viene pasarlo por alto rápi­da­mente,  y  olvidar.

Olvi­dar y ¡cuanto antes mejor!

Así, supongo, deben cole­gir  las prin­ci­pa­les espa­das de este espa­cio, en el supuesto que con­ti­núen escu­chando o leyendo los dis­cur­sos de la Señora. A esta altura  cuesta seguirle el tranco.

Es que Cris­tina de tanto expo­nerse a sus pala­bras (lo hace dia­ria­mente) se emba­ru­lla e ingresa en     viz­ca­che­ra­les inte­lec­tua­les, donde los más exper­tos jine­tes caen con sus cabal­ga­du­ras de bru­ces sobre el barro… de la filo­so­fía, sin alcan­zar a la ama­zona que vuela a baja altura. La raleada troupe de inte­lec­tua­les ya no saben de que dis­fra­zarse para expli­car lo impo­si­ble.  La pru­den­cia revo­lu­cio­na­ria, si la hay, se con­voca a silencio.

Cier­ta­mente me encuen­tro entre los que, ya, no leen a la Señora. Si bien no tengo un segundo de kir­ch­ne­rismo, lo que me hace inmune a sus sue­ños, tiempo atrás abor­daba con curio­si­dad epi­de­mio­ló­gica sus razo­na­mien­tos. Ya no. He dejado de hacerlo por pres­crip­ción médica.

Pero como uno tiene ami­gos que con volun­tad  vesá­nica con­ti­núan la lec­tura, uno de ellos, me advir­tió acerca de las ideas que la Señora des­plegó  en su   dis­curso, en la reunión bila­te­ral con el Pre­si­dente Dos San­tos, en Luanda.

Ingresé por lo tanto al sitio ofi­cial y allí me encon­tré con la perla de Angola.

Cris­tina dijo:

“El siglo XX encu­brió gue­rras civi­les a tra­vés de dic­ta­du­ras mili­ta­res con pros­crip­cio­nes al movi­miento polí­tico al que yo per­te­nezco, con lo cual me siento abso­lu­ta­mente iden­ti­fi­cada con la his­to­ria de este país… (Angola)

A par­tir del año 2003, cuando asu­mió la pre­si­den­cia el doc­tor Nés­tor Kir­ch­ner, nos empe­ña­mos en rein­dus­tria­li­zar una Argen­tina que tam­bién había sido arra­sada, no por una gue­rra civil en los tér­mi­nos en que se desa­rro­lló en Angola, pero sí por nume­ro­sas dic­ta­du­ras mili­ta­res donde en defi­ni­tiva ciu­da­da­nos uni­for­ma­dos se enfren­ta­ban con la otra civi­li­dad que no era uni­for­mada, por lo cual hablo tam­bién de gue­rras civi­les encu­bier­tas. Uste­des fue­ron esce­na­rio en esas gue­rras de libe­ra­ción y en esas gue­rras tam­bién pos­te­rior­mente a gue­rras civi­les de los últi­mos ves­ti­gios de la gue­rra fría. Y noso­tros tam­bién, en la Repú­blica Argen­tina y en toda la región, con las dic­ta­du­ras mili­ta­res sufría­mos los ves­ti­gios de esa gue­rra encu­bierta que las gran­des poten­cias desa­rro­lla­ban en nues­tro terri­to­rio y que cuando se reti­ra­ban deja­ban todo como tie­rra arra­sada” (Sic.)

A los kir­ch­ne­ris­tas de pala­dar negro le va a resul­tar difi­cul­toso expla­yarse y expli­car las pala­bras de la Señora. A noso­tros, no. De modo que vaya­mos a las cosas, como nos ha pro­puesto ella.

Pri­mero: Las dic­ta­du­ras mili­ta­res que des­pla­za­ron al pero­nismo encu­bren una gue­rra civil. Si esto es así, a la dic­ta­dura de 1976 le cabe esta aser­ción. Es una nove­dad, fun­da­men­tal­mente por  pro­ve­nir  del pro­gre­sismo, que siem­pre ha negado  que se tra­tara de una gue­rra, sino más bien de un safari.

La jus­ti­cia y el par­la­mento  debie­ran  aten­der a estas pala­bras,   pues hasta ahora solo se ha escu­chado y repa­rado a un solo bando.

Y si ha sido una gue­rra civil, como nos anoti­cia Cris­tina y los muer­tos están en ambos lados, el Estado nacio­nal debiera asu­mir su res­pon­sa­bi­li­dad exten­dién­dola a ambos contendientes.

¿Vol­ve­mos a la teo­ría de los dos demonios?

El otro punto inquie­tante de su ver­bo­rra­gia incon­tro­lada es cuando afirma  que nues­tro país tam­bién fue  esce­na­rio de la gue­rra fría, donde se enfren­ta­ron las gran­des poten­cias. Esto es, que si de un lado estaba el Ejér­cito nacio­nal que expre­saba los intere­ses geo­po­lí­ti­cos del capi­ta­lismo nor­te­ame­ri­cano, como siem­pre lo mani­festó el pro­gre­sismo y la izquierda. ¿Del otro lado. De la izquierda insu­rrec­cio­nal y los Mon­to­ne­ros quien estaba?

Al botón de la boto­nera el que sale o el…

¿Adi­vina el lector?

Claro. ¡La Unión Sovié­tica! Con lo cual nos viene a con­tar Cris­tina que sus ami­gos, los heroi­cos jóve­nes idea­lis­tas, vul­gar­mente cono­ci­dos como  gue­rri­lle­ros, tam­bién fue­ron agen­tes extran­je­ros infil­tra­dos en nues­tro terri­to­rio. ¡Lo que sos­te­nía el General!

¿Habrá que­rido decir­nos esto Cris­tina? ¿O se enredó en sus palabras.

La Perla De Angola

El “gran cua­drazo polí­tico” que es Cris­tina, al decir de Aníbal Fer­nán­dez, Ran­dazzo y demás exe­ge­tas de la media­nía, ha caído en un plan­chazo que por el peli­gro que encie­rra, para el relato kir­ch­ne­rista, con­viene pasarlo por alto rápi­da­mente,  y  olvidar.

Olvi­dar y ¡cuanto antes mejor!

Así, supongo, deben cole­gir  las prin­ci­pa­les espa­das de este espa­cio, en el supuesto que con­ti­núen escu­chando o leyendo los dis­cur­sos de la Señora. A esta altura  cuesta seguirle el tranco.

Es que Cris­tina de tanto expo­nerse a sus pala­bras (lo hace dia­ria­mente) se emba­ru­lla e ingresa en     viz­ca­che­ra­les inte­lec­tua­les, donde los más exper­tos jine­tes caen con sus cabal­ga­du­ras de bru­ces sobre el barro… de la filo­so­fía, sin alcan­zar a la ama­zona que vuela a baja altura. La raleada troupe de inte­lec­tua­les ya no saben de que dis­fra­zarse para expli­car lo impo­si­ble.  La pru­den­cia revo­lu­cio­na­ria, si la hay, se con­voca a silencio.

Cier­ta­mente me encuen­tro entre los que, ya, no leen a la Señora. Si bien no tengo un segundo de kir­ch­ne­rismo, lo que me hace inmune a sus sue­ños, tiempo atrás abor­daba con curio­si­dad epi­de­mio­ló­gica sus razo­na­mien­tos. Ya no. He dejado de hacerlo por pres­crip­ción médica.

Pero como uno tiene ami­gos que con volun­tad  vesá­nica con­ti­núan la lec­tura, uno de ellos, me advir­tió acerca de las ideas que la Señora des­plegó  en su   dis­curso, en la reunión bila­te­ral con el Pre­si­dente Dos San­tos, en Luanda.

Ingresé por lo tanto al sitio ofi­cial y allí me encon­tré con la perla de Angola.

Cris­tina dijo:

“El siglo XX encu­brió gue­rras civi­les a tra­vés de dic­ta­du­ras mili­ta­res con pros­crip­cio­nes al movi­miento polí­tico al que yo per­te­nezco, con lo cual me siento abso­lu­ta­mente iden­ti­fi­cada con la his­to­ria de este país… (Angola)

A par­tir del año 2003, cuando asu­mió la pre­si­den­cia el doc­tor Nés­tor Kir­ch­ner, nos empe­ña­mos en rein­dus­tria­li­zar una Argen­tina que tam­bién había sido arra­sada, no por una gue­rra civil en los tér­mi­nos en que se desa­rro­lló en Angola, pero sí por nume­ro­sas dic­ta­du­ras mili­ta­res donde en defi­ni­tiva ciu­da­da­nos uni­for­ma­dos se enfren­ta­ban con la otra civi­li­dad que no era uni­for­mada, por lo cual hablo tam­bién de gue­rras civi­les encu­bier­tas. Uste­des fue­ron esce­na­rio en esas gue­rras de libe­ra­ción y en esas gue­rras tam­bién pos­te­rior­mente a gue­rras civi­les de los últi­mos ves­ti­gios de la gue­rra fría. Y noso­tros tam­bién, en la Repú­blica Argen­tina y en toda la región, con las dic­ta­du­ras mili­ta­res sufría­mos los ves­ti­gios de esa gue­rra encu­bierta que las gran­des poten­cias desa­rro­lla­ban en nues­tro terri­to­rio y que cuando se reti­ra­ban deja­ban todo como tie­rra arra­sada” (Sic.)

A los kir­ch­ne­ris­tas de pala­dar negro le va a resul­tar difi­cul­toso expla­yarse y expli­car las pala­bras de la Señora. A noso­tros, no. De modo que vaya­mos a las cosas, como nos ha pro­puesto ella.

Pri­mero: Las dic­ta­du­ras mili­ta­res que des­pla­za­ron al pero­nismo encu­bren una gue­rra civil. Si esto es así, a la dic­ta­dura de 1976 le cabe esta aser­ción. Es una nove­dad, fun­da­men­tal­mente por  pro­ve­nir  del pro­gre­sismo, que siem­pre ha negado  que se tra­tara de una gue­rra, sino más bien de un safari.

La jus­ti­cia y el par­la­mento  debie­ran  aten­der a estas pala­bras,   pues hasta ahora solo se ha escu­chado y repa­rado a un solo bando.

Y si ha sido una gue­rra civil, como nos anoti­cia Cris­tina y los muer­tos están en ambos lados, el Estado nacio­nal debiera asu­mir su res­pon­sa­bi­li­dad exten­dién­dola a ambos contendientes.

¿Vol­ve­mos a la teo­ría de los dos demonios?

El otro punto inquie­tante de su ver­bo­rra­gia incon­tro­lada es cuando afirma  que nues­tro país tam­bién fue  esce­na­rio de la gue­rra fría, donde se enfren­ta­ron las gran­des poten­cias. Esto es, que si de un lado estaba el Ejér­cito nacio­nal que expre­saba los intere­ses geo­po­lí­ti­cos del capi­ta­lismo nor­te­ame­ri­cano, como siem­pre lo mani­festó el pro­gre­sismo y la izquierda. ¿Del otro lado. De la izquierda insu­rrec­cio­nal y los Mon­to­ne­ros quien estaba?

Al botón de la boto­nera el que sale o el…

¿Adi­vina el lector?

Claro. ¡La Unión Sovié­tica! Con lo cual nos viene a con­tar Cris­tina que sus ami­gos, los heroi­cos jóve­nes idea­lis­tas, vul­gar­mente cono­ci­dos como  gue­rri­lle­ros, tam­bién fue­ron agen­tes extran­je­ros infil­tra­dos en nues­tro terri­to­rio. ¡Lo que sos­te­nía el General!

¿Habrá que­rido decir­nos esto Cris­tina? ¿O se enredó en sus palabras.

Sordos ruidos

 

Las socie­da­des con­for­man sus diri­gen­tes a ima­gen y seme­janza. Idea­li­zán­do­los por idea­li­zarse. No son extra­ños. Detrás de las accio­nes polí­ti­cas de quie­nes, en nues­tro nom­bre deli­be­ran y gobier­nan, hay com­por­ta­mien­tos socia­les muy pro­fun­dos que moti­van a los dele­ga­dos del poder popu­lar a deci­sio­nes pro­pias, sin reclamo por parte de los man­dan­tes. Ese “ida y vuelta” sufre alte­ra­cio­nes. Mirar a los gober­nan­tes es mirar­nos. En la sin­ra­zón de su com­por­ta­miento debe­re­mos encon­trar­nos. Las defi­ni­cio­nes abso­lu­tas (es el mejor, no habrá nin­guno igual, nunca el país estuvo como ahora) se corres­pon­den con nues­tras mas pro­fun­das pre­ten­sio­nes. Mejor. Nin­guna. Nunca. No debe­mos poner­las fuera. Su exis­ten­cia depende de nues­tro mejor volu­men, el incons­ciente colec­tivo. Col­ga­mos el diploma en el Acon­ca­gua. Toquen tim­bre. Allí vivimos.

Des­con­cierta el apoyo de los que serán per­ju­di­ca­dos por deci­sio­nes incon­sul­tas, equí­vo­cas o direc­ta­mente malin­ten­cio­na­das. Los gober­nan­tes que se com­por­tan de tal modo son abu­sa­do­res ple­nos. Sus gober­na­dos acep­tan la men­tira, el engaño y la tor­tura coti­diana: el abuso. El fenó­meno se entiende como parte de un per­verso equi­li­brio entre quie­nes mien­ten para obte­ner el voto y luego negar obli­ga­cio­nes y com­pro­mi­sos y los que entre­gan el voto cerrando los ojos. El voto a cie­gas y la impla­ca­ble sober­bia de los admi­nis­tra­do­res de la cosa pública no puede lle­var a solu­cio­nes placenteras.

La edu­ca­ción, la ins­truc­ción sis­te­má­tica, en caída libre hace déca­das, es uno de los crí­me­nes socia­les más fáci­les de reco­no­cer como difí­cil de juz­gar y con­de­nar. Sobre el idiota del mañana y la imbe­ci­li­dad e igno­ran­cia del muti­lado de hoy se erige la ciu­da­dela polí­tica del siglo XXI. Una tras otra se pier­den las bata­llas del cono­ci­miento. Un día, des­cui­da­dos, habre­mos per­dido la gue­rra sin saberlo, ya sin posi­bi­li­da­des de saberlo.

La socie­dad y sus acto­res direc­tos no con­cu­rren al mismo con­trato social, ni siquiera al mismo idioma ges­tual. En este nudo se pier­den las cien­cias polí­ti­cas y los poli­tó­lo­gos. Cómo expli­car en un semi­na­rio, en una cáte­dra, las dife­ren­tes deci­sio­nes según un mismo texto cons­ti­tu­cio­nal, una letra fija, pac­tada como ley de leyes. Cómo expli­car la trai­ción polí­tica desde la teo­ría polí­tica, que cali­fica uní­vo­ca­mente. En Argen­tina la Cien­cia Polí­tica es fácil de carac­te­ri­zar: muy blanda.

Hay núme­ros que no se pue­den esqui­var mediante el sofisma esta­dís­tico, están en la mitad del camino de la socie­dad. Cómo sub­sa­nar ese pequeño incon­ve­niente visi­ble en las calles, los pue­blos, las carre­te­ras. La pobreza es el mal. Con mayús­cu­las: el MAL. Los nie­tos de abue­los pobres y sin tra­bajo, que fue­ron cria­dos por padres re pobres y sin tra­bajo y que son la base de una pirá­mide social des­guar­ne­cida. Olvi­dada. Segu­ra­mente inex­pli­ca­ble. De qué modo expli­car que no son el eje de todos los des­ve­los socia­les. ¿Un plan men­sual? Hoy los dere­chos huma­nos están en con­flicto con la con­cien­cia social, con el ejer­ci­cio del pleno dere­cho a res­pi­rar, cre­cer, comer, y ser futuro. Futuro. Je. El tema argen­tino es el mañana largo. Toda madre que piense en sus hijos debe­ría atarse un pañuelo y salir a cami­nar. Ya.

Los téc­ni­cos dejan el camino expe­dito. No son cul­pa­bles. Se enco­gen de hom­bros, dicen que la socie­dad es atí­pica, con­tra natura. Algu­nos ni siquiera acep­tan la con­tra­dic­ción. El plano teó­rico per­mite vivir sin ensu­ciarse de coti­dia­nei­dad. En otros casos el enun­ciado teó­rico libera cul­pas. Muchos res­pi­ran hondo y acla­ran: “yo ya lo dije en mi opúsculo 32″. Argu­men­tan desde el cos­tado del camino. De nada sirve.

Hay un relato ofi­cial. Men­ti­roso. Cruel. Es un relato. Los cul­to­res del anti­re­lato ofi­cial sue­len per­derse en el follaje. No hay una anti­no­vela que oferte un mañana dife­rente a par­tir de una lec­tura dis­tinta de estos hechos y una inter­pre­ta­ción opuesta del ayer. Cui­dar el futuro es más difí­cil que sólo opo­nerse (en rigor se opo­nen cada vez menos) En muchos casos los adver­sa­rios polí­ti­cos miran encues­tas antes de opi­nar y la opi­nión, en reali­dad, debe ser siem­pre en opo­si­ción por­que, si se dirá lo mismo que dice el relato ofi­cial ¿para qué hablar? Hay opo­si­to­res que pare­cen los obje­to­res de con­cien­cia dando con­fe­ren­cias sobre el aborto con el pibe en brazos.

El com­por­ta­miento de la socie­dad des­nuda el punto en el que esta­mos de la evo­lu­ción como eso, como socie­dad. El poder es CFK. Sen­tada sobre la mitad mas uno de los votos del país su actua­ción es sober­bia. De qué modo inver­tir el cua­dro, de qué forma reba­jar la poten­cia. Con menos votos. La merma ope­ra­ría como un antí­doto. No es sen­ci­llo de resol­ver. Ni siquiera como ejer­ci­cio teó­rico es válido. La señora es el gobierno que nos mere­ce­mos. Su opo­si­ción es la que Argen­tina cons­truyó. El más ele­men­tal ejer­ci­cio de sin­ce­ri­dad lleva a con­fe­sarlo. Si CFK es aque­llo que la mayo­ría deci­dió con­fe­se­mos: la ato­mi­za­ción de la mino­ría tam­bién es una deci­sión popu­lar. Podrá cul­parse a la expan­sión del pen­sa­miento pero­nista estos extre­mos. No se sabe. El hecho está: un pero­nismo siem­pre dife­rente manda abier­ta­mente en un país sin pen­sa­miento alterno.

El pero­nismo, el gran ele­mento del siglo XX y la mate­ria prima de los pri­me­ros 20 años del siglo XXI, está en extin­ción. Por indi­fe­ren­cia. Por anore­xia. Por dise­mi­na­ción uni­ver­sal. Hoy duda entre fago­ci­tarse o no. Ya no encuen­tra dife­ren­cias, enemi­gos. Cre­ció como excre­cen­cia del con­ser­va­du­rismo y el par­tido mili­tar, denun­ciando la injus­ti­cia social. Se declaró gen­darme con­tra el peli­gro del Comu­nismo y el sucio trapo rojo. Ni yan­kis ni mar­xis­tas. Buscó en el Par­tido Mili­tar sus pri­me­ros hom­bres y el proto pero­nismo se alzó con­tra el par­tido popu­lar: radi­ca­lismo. Allí se man­tiene una lucha cau­di­llesca, territorial.

Hoy recons­truyó el pasado, que­brado en el 1973. Ya no existe el Par­tido Mili­tar, hasta su bio­gra­fía alteró. Des­tripó al radi­ca­lismo, el otro gran par­tido de masas, que venía del siglo XIX. El radi­ca­lismo es un cuento de nos­tál­gi­cos. No es alter­na­tiva. El pero­nismo uni­ver­sal navega en soli­ta­rio. Empre­sas perio­dís­ti­cas, empre­sa­rios que bus­can el rédito eco­nó­mico como usu­fructo del poder (de ahí el enfren­ta­miento) se recor­tan en el hori­zonte. El pero­nismo siglo XXI los cons­truye como enemi­gos por la nece­si­dad de la con­fron­ta­ción. Un ple­bis­cito arra­sa­ría con cual­quiera. Una con­ven­ción de pique­tes los exter­mi­na­ría. Si hubiese car­na­dura habría faci­li­da­des para reci­clarse en la lucha. Sus últi­mos enemi­gos son fan­tas­ma­les. Le queda ata­car per­so­nas. Sím­bo­los no hay más. El pero­nismo ya no sabe con quien pelear para sobre­vi­vir sin des­nu­dar su ver­da­dera cata­dura. Enfrenta su man­dato. Cobar­día, inep­ti­tud, impe­ri­cia o bru­tal men­tira. Debe hacer lo que anun­cia o se con­ver­tirá en un cuerpo extraño.

El pero­nismo no se decide a lo que viene. Asu­mirse como par­tido único, cam­biar las reglas de juego de la socie­dad y ejer­cer de patrón de la vereda. Luchó para eso (tam­bién con­tra eso) desde su crea­ción. No sabe qué hacer con la cabeza del enemigo. El que sea. Jiba­rizó el diá­logo, la con­vi­ven­cia. Está solo. Debe crear un nuevo orden. Debe crearlo por­que de las rui­nas salen que­jas. Sor­dos ruidos.

Si bien el esce…

Si bien el esce­na­rio de peleas y de con­fron­ta­cio­nes es el que pro­mueve siem­pre el mismo kir­ch­ne­rismo, se advier­ten en estos momen­tos sig­nos de desbordes

Un momento de la pre­sen­ta­ción de la Pre­si­dente en Angola, asis­tida his­trió­ni­ca­mente por Gui­llermo Moreno …

Ver a la Pre­si­dente en el ya famoso video que cir­cula por Inter­net, actuando en un modes­tí­simo esce­na­rio –en Angola-, impro­pio para lo que ella misma exige en sus pre­sen­ta­cio­nes, asis­tida por GUI­LLERMO MORENO apun­tán­dole todo lo que tenía que decir, fue la situa­ción más grá­fica y paté­tica de la deca­den­cia de su Gobierno, el que desde inclu­sive antes de la reelec­ción, mos­tró sig­nos de gran dete­rioro, situa­ción que CRIS­TINA KIR­CH­NER supo rever­tir para poder repe­tir su ges­tión en Octu­bre último, pero a tra­vés de un desan­gre de dine­ros del Estado mane­ja­dos dis­cre­cio­nal­mente con esa fina­li­dad polí­tica, de lo que hoy el país todo está pagando las consecuencias.

La super­vi­ven­cia del kir­ch­ne­rismo en el poder, se mani­fiesta a tra­vés de ese tipo de acti­tu­des, vio­la­to­rias de cual­quier norma seria y legal de per­ma­nen­cia en el poder. No hay razo­nes genui­nas en el sen­tido de una ges­tión, com­puesta de medi­das eco­nó­mi­cas y socia­les ade­cua­das, y de sen­sa­tas reso­lu­cio­nes que tien­dan al mejo­ra­miento del país en todo sen­tido, y en espe­cial a la pro­tec­ción actual y a futuro de sus ciudadanos.

Y ese com­por­ta­miento ofi­cial inade­cuado, enfren­tado a la moral y a las leyes, a la larga mues­tra sus con­se­cuen­cias, pese al estu­diado y acei­tado con­trol de, pre­ci­sa­mente, los medios esta­ta­les de con­trol del fun­cio­na­miento de la demo­cra­cia que hábil­mente ha orga­ni­zado el kir­ch­ne­rismo desde su arribo al poder cen­tral. Los ciu­da­da­nos han de estar har­tos de escu­char que su Gobierno tiene en un puño a los Legis­la­do­res en el Con­greso, a buena parte de los Medios de Comu­ni­ca­ción –a tra­vés de medi­das direc­tas o indi­rec­tas– y, como ha que­dado en claro muchí­si­mas veces, tam­bién a los Jue­ces que entre sus facul­ta­des tie­nen las de actuar en cau­sas de corrup­ción en las que apa­re­cen impu­tadas figu­ras del Gobierno.

En este último caso, durante los nueve años que se man­tu­vie­ron en la Casa Rosada, tanto NÉS­TOR como CRIS­TINA KIR­CH­NER, los escán­da­los han sobre­pa­sado cual­quier apti­tud para el asom­bro que pudiera que­darle a los argentinos.

Por men­cio­nar sólo lo actual, lo de los últi­mos meses, van que­dando al des­nudo hechos que, por más que vinie­ron denun­cián­dose repe­ti­da­mente en los últi­mos años, siguie­ron mani­fes­tán­dose al amparo de la impu­ni­dad ofi­cial. Lo de hoy es lo del Vice­pre­si­dente BOU­DOU, un escán­dalo tan grande y tan burdo, como pocos; pero con él tran­si­tan de la mano la tra­ge­dia ferro­via­ria de Once –otro pro­ducto de la corrupción-, y los cien­tos de casos más que siguen con­fir­mando que al Gobierno lo único que le interesa es acre­cen­tar su poder, y a sus inte­gran­tes sus fortunas …

Y, a pesar de que hasta ahora los kir­ch­ne­ris­tas han sabido salir ade­lante pese a denun­cias, prue­bas, enjui­cia­mien­tos y demás, todo tiene un final en la vida, y gra­cias a Dios, ni los malos momen­tos esca­pan a esta predicción …

En las últi­mas sema­nas, los escán­da­los nom­bra­dos, más los que se arras­tran de sema­nas ante­rio­res –por­que esa pare­ciera ser la fre­cuen­cia de la apa­ri­ción de los mismos-, comien­zan a pegar algo más fuerte que de cos­tum­bre. El Vice­pre­si­dente AMADO BOU­DOU dice tener un as en la manga, cuando, entre sus rela­cio­nes, habría men­cio­nado que guarda celo­sa­mente toda la infor­ma­ción con­cer­niente a los dine­ros del Estado que tuvo que librar –se supone que ile­gal­mente– para cubrir nece­si­da­des fami­lia­res de los KIR­CH­NER, en ante­rio­res fun­cio­nes oficiales.

Otro que ten­dría simi­la­res ele­men­tos en ese mismo sen­tido, sería HUGO MOYANO, quien asi­mismo habría dejado entre­ver el lan­za­miento a la publi­ci­dad, de otros docu­men­tos com­pro­me­te­do­res de nego­cios inde­bi­dos con el Gobierno. Está claro que en ambos casos se tra­ta­ría, ade­más, de auto-imputaciones sobre hechos ile­ga­les, pero hay que acep­tar que son defen­sas extre­mas que usa­rían dos de los ex socios del Gobierno, entre otros muchos heri­dos que han venido que­dando por el camino …

Y, los nom­bra­dos, son sólo dos hechos de los muchos que están pen­dien­tes de reso­lu­ción. No habrá que olvi­dar uno de los más pesa­dos como lo es el de las esta­fas pro­du­ci­das por la Fun­da­ción Madres de Plaza de Mayo, desde donde dine­ros tam­bién esta­ta­les habrían ido a parar a bol­si­llos par­ti­cu­la­res. O los casos de RICARDO JAIME o de los her­ma­nos CIRI­GLIANO, a quie­nes se les atri­buye la con­di­ción de efi­cien­tes por­ta­do­res de vali­jas car­ga­das de “retor­nos”. En fin, son ver­sio­nes, pero tam­bién denun­cias ya en trá­mite en la Jus­ti­cia, y no todos los Jue­ces podrán o que­rrán pro­ce­der como acos­tum­bra a hacerlo NOR­BERTO OYAR­BIDE, el Juez que acaba de que­jarse por­que le habrían puesto un “gato ence­rrado”, según sus pro­pias pala­bras, en el caso del explo­sivo hallado en el Tea­tro “Gran Rex”, en oca­sión de la con­fe­ren­cia pre­sen­tada por el ex Pre­si­dente de Colom­bia, ÁLVARO URIBE. Otra situa­ción que mueve a risa en el exte­rior del país.

Y de esa misma pro­ce­den­cia, la externa, lle­ga­ron las recien­tes que­jas ante la Orga­ni­za­ción Mun­dial del Comer­cio, por las tra­bas a las impor­ta­cio­nes, que se suman a las de los pro­pios paí­ses limí­tro­fes, los más per­ju­di­ca­dos por las medi­das argen­ti­nas; y ade­más el con­sa­bido informe del Depar­ta­mento de Estado de los Esta­dos Uni­dos, remar­cando con­duc­tas no ami­ga­bles y extra­li­mi­ta­das de la Argen­tina, en dis­tin­tas mate­rias. ¡¡¡ Cuándo no … !!!

La enu­me­ra­ción de tan­tos hechos que está reco­giendo de su mala siem­bra el Gobierno, puede lle­gar a tur­bar al lec­tor más equi­li­brado emo­cio­nal­mente, de modo que debe limi­tarse la men­ción de su listado.

El Gobierno irre­me­dia­ble­mente ten­drá que tomar nota de lo que está suce­diendo, pese al nega­cio­nismo que lo caracteriza.

Ya se ha lle­gado al punto en el que no se pue­den seguir haciendo tan­tas estu­pi­de­ces y mucho menos todas jun­tas, por­que si hasta ahora demos­trar for­ta­leza impo­niendo medi­das auda­ces y anti­pá­ti­cas, le ha resul­tado bien al Gobierno, al menos ante algu­nos timo­ra­tos, u otros con ante­ce­den­tes no dema­siado lim­pios, aún ante esos mis­mos, y mucho más ante ciu­da­da­nos decen­tes y valien­tes, cuando mucho se aprieta y se pasa de la raya, alguna reac­ción en con­tra­rio, es esperable …

Si hasta alguien del pro­pio riñón kir­ch­ne­rista ya advierte la debi­li­dad del Gobierno, por­que si así no fuera, ALBERTO FER­NÁN­DEZ no se juga­ría como lo está haciendo en estos momen­tos, de lo cual se trata en otra nota de esta misma Edi­ción. O la acti­tud cada vez más abier­ta­mente crí­tica de Mon­se­ñor JORGE BER­GO­GLIO, quien siem­pre se midió dema­siado en los comen­ta­rios sobre las acti­tu­des oficiales.

Por­que lo que no puede sos­la­yarse es que la suce­sión de situa­cio­nes como las des­crip­tas en la pre­sente nota, van dejando a la vista que en el Gobierno lo que se suma, es la debi­li­dad. Cual­quier lec­tor atento podrá com­pro­bar que se mani­fiesta una degra­da­ción cons­tante, aun­que lenta, pero sin des­canso, por situa­cio­nes — pro­ba­ble­mente muchos coin­ci­dan con esta apre­cia­ción, — pro­vo­ca­das por el mismo Gobierno, que han con­sis­tido siem­pre en pre­vi­si­bles reac­cio­nes o res­pues­tas nega­ti­vas, a insen­sa­tas medi­das oficiales.

Son muchos los conflictos que enfrenta el Gobierno esta vez, y pareciera que pierde el control

Si bien el esce­na­rio de peleas y de con­fron­ta­cio­nes es el que pro­mueve siem­pre el mismo kir­ch­ne­rismo, se advier­ten en estos momen­tos sig­nos de desbordes

Un momento de la pre­sen­ta­ción de la Pre­si­dente en Angola, asis­tida his­trió­ni­ca­mente por Gui­llermo Moreno …

Ver a la Pre­si­dente en el ya famoso video que cir­cula por Inter­net, actuando en un modes­tí­simo esce­na­rio –en Angola-, impro­pio para lo que ella misma exige en sus pre­sen­ta­cio­nes, asis­tida por GUI­LLERMO MORENO apun­tán­dole todo lo que tenía que decir, fue la situa­ción más grá­fica y paté­tica de la deca­den­cia de su Gobierno, el que desde inclu­sive antes de la reelec­ción, mos­tró sig­nos de gran dete­rioro, situa­ción que CRIS­TINA KIR­CH­NER supo rever­tir para poder repe­tir su ges­tión en Octu­bre último, pero a tra­vés de un desan­gre de dine­ros del Estado mane­ja­dos dis­cre­cio­nal­mente con esa fina­li­dad polí­tica, de lo que hoy el país todo está pagando las consecuencias.

La super­vi­ven­cia del kir­ch­ne­rismo en el poder, se mani­fiesta a tra­vés de ese tipo de acti­tu­des, vio­la­to­rias de cual­quier norma seria y legal de per­ma­nen­cia en el poder. No hay razo­nes genui­nas en el sen­tido de una ges­tión, com­puesta de medi­das eco­nó­mi­cas y socia­les ade­cua­das, y de sen­sa­tas reso­lu­cio­nes que tien­dan al mejo­ra­miento del país en todo sen­tido, y en espe­cial a la pro­tec­ción actual y a futuro de sus ciudadanos.

Y ese com­por­ta­miento ofi­cial inade­cuado, enfren­tado a la moral y a las leyes, a la larga mues­tra sus con­se­cuen­cias, pese al estu­diado y acei­tado con­trol de, pre­ci­sa­mente, los medios esta­ta­les de con­trol del fun­cio­na­miento de la demo­cra­cia que hábil­mente ha orga­ni­zado el kir­ch­ne­rismo desde su arribo al poder cen­tral. Los ciu­da­da­nos han de estar har­tos de escu­char que su Gobierno tiene en un puño a los Legis­la­do­res en el Con­greso, a buena parte de los Medios de Comu­ni­ca­ción –a tra­vés de medi­das direc­tas o indi­rec­tas– y, como ha que­dado en claro muchí­si­mas veces, tam­bién a los Jue­ces que entre sus facul­ta­des tie­nen las de actuar en cau­sas de corrup­ción en las que apa­re­cen impu­tadas figu­ras del Gobierno.

En este último caso, durante los nueve años que se man­tu­vie­ron en la Casa Rosada, tanto NÉS­TOR como CRIS­TINA KIR­CH­NER, los escán­da­los han sobre­pa­sado cual­quier apti­tud para el asom­bro que pudiera que­darle a los argentinos.

Por men­cio­nar sólo lo actual, lo de los últi­mos meses, van que­dando al des­nudo hechos que, por más que vinie­ron denun­cián­dose repe­ti­da­mente en los últi­mos años, siguie­ron mani­fes­tán­dose al amparo de la impu­ni­dad ofi­cial. Lo de hoy es lo del Vice­pre­si­dente BOU­DOU, un escán­dalo tan grande y tan burdo, como pocos; pero con él tran­si­tan de la mano la tra­ge­dia ferro­via­ria de Once –otro pro­ducto de la corrupción-, y los cien­tos de casos más que siguen con­fir­mando que al Gobierno lo único que le interesa es acre­cen­tar su poder, y a sus inte­gran­tes sus fortunas …

Y, a pesar de que hasta ahora los kir­ch­ne­ris­tas han sabido salir ade­lante pese a denun­cias, prue­bas, enjui­cia­mien­tos y demás, todo tiene un final en la vida, y gra­cias a Dios, ni los malos momen­tos esca­pan a esta predicción …

En las últi­mas sema­nas, los escán­da­los nom­bra­dos, más los que se arras­tran de sema­nas ante­rio­res –por­que esa pare­ciera ser la fre­cuen­cia de la apa­ri­ción de los mismos-, comien­zan a pegar algo más fuerte que de cos­tum­bre. El Vice­pre­si­dente AMADO BOU­DOU dice tener un as en la manga, cuando, entre sus rela­cio­nes, habría men­cio­nado que guarda celo­sa­mente toda la infor­ma­ción con­cer­niente a los dine­ros del Estado que tuvo que librar –se supone que ile­gal­mente– para cubrir nece­si­da­des fami­lia­res de los KIR­CH­NER, en ante­rio­res fun­cio­nes oficiales.

Otro que ten­dría simi­la­res ele­men­tos en ese mismo sen­tido, sería HUGO MOYANO, quien asi­mismo habría dejado entre­ver el lan­za­miento a la publi­ci­dad, de otros docu­men­tos com­pro­me­te­do­res de nego­cios inde­bi­dos con el Gobierno. Está claro que en ambos casos se tra­ta­ría, ade­más, de auto-imputaciones sobre hechos ile­ga­les, pero hay que acep­tar que son defen­sas extre­mas que usa­rían dos de los ex socios del Gobierno, entre otros muchos heri­dos que han venido que­dando por el camino …

Y, los nom­bra­dos, son sólo dos hechos de los muchos que están pen­dien­tes de reso­lu­ción. No habrá que olvi­dar uno de los más pesa­dos como lo es el de las esta­fas pro­du­ci­das por la Fun­da­ción Madres de Plaza de Mayo, desde donde dine­ros tam­bién esta­ta­les habrían ido a parar a bol­si­llos par­ti­cu­la­res. O los casos de RICARDO JAIME o de los her­ma­nos CIRI­GLIANO, a quie­nes se les atri­buye la con­di­ción de efi­cien­tes por­ta­do­res de vali­jas car­ga­das de “retor­nos”. En fin, son ver­sio­nes, pero tam­bién denun­cias ya en trá­mite en la Jus­ti­cia, y no todos los Jue­ces podrán o que­rrán pro­ce­der como acos­tum­bra a hacerlo NOR­BERTO OYAR­BIDE, el Juez que acaba de que­jarse por­que le habrían puesto un “gato ence­rrado”, según sus pro­pias pala­bras, en el caso del explo­sivo hallado en el Tea­tro “Gran Rex”, en oca­sión de la con­fe­ren­cia pre­sen­tada por el ex Pre­si­dente de Colom­bia, ÁLVARO URIBE. Otra situa­ción que mueve a risa en el exte­rior del país.

Y de esa misma pro­ce­den­cia, la externa, lle­ga­ron las recien­tes que­jas ante la Orga­ni­za­ción Mun­dial del Comer­cio, por las tra­bas a las impor­ta­cio­nes, que se suman a las de los pro­pios paí­ses limí­tro­fes, los más per­ju­di­ca­dos por las medi­das argen­ti­nas; y ade­más el con­sa­bido informe del Depar­ta­mento de Estado de los Esta­dos Uni­dos, remar­cando con­duc­tas no ami­ga­bles y extra­li­mi­ta­das de la Argen­tina, en dis­tin­tas mate­rias. ¡¡¡ Cuándo no … !!!

La enu­me­ra­ción de tan­tos hechos que está reco­giendo de su mala siem­bra el Gobierno, puede lle­gar a tur­bar al lec­tor más equi­li­brado emo­cio­nal­mente, de modo que debe limi­tarse la men­ción de su listado.

El Gobierno irre­me­dia­ble­mente ten­drá que tomar nota de lo que está suce­diendo, pese al nega­cio­nismo que lo caracteriza.

Ya se ha lle­gado al punto en el que no se pue­den seguir haciendo tan­tas estu­pi­de­ces y mucho menos todas jun­tas, por­que si hasta ahora demos­trar for­ta­leza impo­niendo medi­das auda­ces y anti­pá­ti­cas, le ha resul­tado bien al Gobierno, al menos ante algu­nos timo­ra­tos, u otros con ante­ce­den­tes no dema­siado lim­pios, aún ante esos mis­mos, y mucho más ante ciu­da­da­nos decen­tes y valien­tes, cuando mucho se aprieta y se pasa de la raya, alguna reac­ción en con­tra­rio, es esperable …

Si hasta alguien del pro­pio riñón kir­ch­ne­rista ya advierte la debi­li­dad del Gobierno, por­que si así no fuera, ALBERTO FER­NÁN­DEZ no se juga­ría como lo está haciendo en estos momen­tos, de lo cual se trata en otra nota de esta misma Edi­ción. O la acti­tud cada vez más abier­ta­mente crí­tica de Mon­se­ñor JORGE BER­GO­GLIO, quien siem­pre se midió dema­siado en los comen­ta­rios sobre las acti­tu­des oficiales.

Por­que lo que no puede sos­la­yarse es que la suce­sión de situa­cio­nes como las des­crip­tas en la pre­sente nota, van dejando a la vista que en el Gobierno lo que se suma, es la debi­li­dad. Cual­quier lec­tor atento podrá com­pro­bar que se mani­fiesta una degra­da­ción cons­tante, aun­que lenta, pero sin des­canso, por situa­cio­nes — pro­ba­ble­mente muchos coin­ci­dan con esta apre­cia­ción, — pro­vo­ca­das por el mismo Gobierno, que han con­sis­tido siem­pre en pre­vi­si­bles reac­cio­nes o res­pues­tas nega­ti­vas, a insen­sa­tas medi­das oficiales.