Atrapados en el infierno

Des­pués de años de tra­bajo intenso, la señora Kir­ch­ner, cada vez más com­pe­ne­trada en su per­so­naje de fic­ción, tomó con­cien­cia que los reto­ques de la his­to­ria fue­ron sólo una parte de la gran farsa en la que se basó su gobierno Motivo por el cual deci­dió con­ti­nuar por, medio de la reelec­ción, una ter­cer etapa que le daría argu­mento para pos­tu­larse de aquí a la eter­ni­dad, recreado una ver­sión aún más libre de la intrin­cada his­to­ria. Con temas como el lavado de cere­bro más pro­fundo, el len­guaje, la psi­co­lo­gía y la inven­tiva enca­mi­na­dos al con­trol físico y men­tal de los indi­vi­duos, la edu­ca­ción tota­li­ta­ria de la juven­tud, y un sis­tema donde la inti­mi­dad y el libre pen­sa­miento que­den anu­la­dos. Ten­dría todo con­tro­lado para con­ti­nuar con el per­verso plan.

El meca­nismo repre­sor, en reali­dad ver­da­dero, es más que parte de una alie­nada pesa­di­lla acep­tada inte­rior­mente por la ver­dad rela­tiva, que no se puede com­pa­rar con la que el inte­lecto deduzca, o siquiera los sen­ti­dos perciban.

Recor­dando al cuasi ilu­mi­nado matri­mo­nio Kir­ch­ner que se jac­taba de haber par­ti­ci­pado como pro­ta­go­nista impor­tante en las pri­me­ras eta­pas de luchas revo­lu­cio­na­rias, y ame­na­zante se eri­gió ante la ciu­da­da­nia desde el odio y el resen­ti­miento, tra­tando de com­ba­tir la ver­da­dera his­to­ria e inter­po­ner como héroes a los ase­si­nos terro­ris­tas de ayer ali­nea­dos hoy con el régi­men tota­li­ta­rio, no cabe duda que el vamos por todo alen­tado por la viuda en la actua­li­dad forma parte de un plan con­sen­suado que con­duce direc­ta­mente la patria marxista .

El sar­casmo parece ser la base para impo­ner sus capri­chos. Una situa­ción total­mente des­equi­li­brada domina a la Argen­tina, mien­tras la Señora de negro pro­cede a la inversa de las cir­cuns­tan­cias y se mofa de los gober­na­dos escandalosamente.

No dis­puesta a tor­cer el camino, la señora Kir­ch­ner, junto con el séquito de turno está tra­tando de que­bran­tar hasta los más míni­mos dere­chos de los ciu­da­da­nos. En tanto el cuerpo social se encuen­tra ame­na­zado por la cri­mi­nal delin­cuen­cia ali­men­tada desde el Estado de terror, Cris­tina para­pe­tada detrás de una pan­ta­lla sigue con su burda men­tira, como si nada pasara.

Con fala­ces alo­cu­cio­nes, esa Señora, trata de con­mo­ver a la opi­nión pública. Colo­cán­dose a la defen­siva y tra­tando de no mos­trarse públi­ca­mente para evi­tar roces, insul­tos y pro­tes­tas in situ, de esos argen­ti­nos que se encuen­tran indig­na­dos ante tanto menos­pre­cio inte­lec­tual, al que son expues­tos por quien des­po­jada de hones­ti­dad inte­lec­tual, iró­ni­ca­mente los des­pre­cia, esos que toda­vía no ha podido domi­nar y aun­que no le guste for­man parte de la socie­dad, que quiere acallar.

No obs­tante, abo­cada a la des­truc­ción, Cris­tina, sigue inter­pre­tado su sádico papel irre­le­vante y paté­tico, secun­dada por los bru­jos par­lan­chi­nes de Kici­llof, Moreno, Bou­dou, Abal Medina y otros impre­sen­ta­bles, ocu­pa­dos como ella en ata­can por medio de infe­li­ces inter­pre­ta­cio­nes, a los que no for­mar parte de los con­di­cio­na­dos por la ven­de­dora de ilusiones.

Un tiempo colo­reado con gri­sa­llas, se opaca día a día, un país jaqueado por con­flic­tos socia­les y pro­tes­tas se desata en furias vio­len­tas, desde el ombligo mismo del poder, una mujer, que se dice acé­rrima defen­sora de los dere­chos huma­nos se entrega a las apo­lo­gías de la gue­rri­lla revo­lu­cio­na­ria, en una cam­paña sucia con pre­ten­sio­nes de impo­ner el idea­rio mar­xista como obje­tivo prio­ri­ta­rio de su pau­pé­rrima gestión.

Todo es visto a tra­vés de los ojos de los “Jove­nes Idea­lis­tas”, ocul­tando la gra­ve­dad de una cri­sis ins­ti­tu­cio­nal, mien­tras los pro­ble­mas se mul­ti­pli­can en las dife­ren­tes juris­dic­cio­nes del país, de eso no se habla. El dis­curso de la señora Kir­ch­ner se man­tiene den­tro de los odios y las revan­chas, envol­viendo con men­ti­ras la suce­sión de hechos gra­ví­si­mos que eclo­sio­nan diariamente.

En tanto los argen­ti­nos de bien atra­pa­dos en este infierno, no pare­cen encon­trar la salida, y espe­ran pacien­tes a ese que por fin arroje la pri­mera piedra.

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: