Sanción por criticar la política naval

 

Agus­tín Tou­le­monde no sólo heredó de su padre la pasión por la Armada y la vida en el mar. Tam­bién le tocó sufrir en carne pro­pia el males­tar de las auto­ri­da­des nava­les y del Minis­te­rio de Defensa, que lo san­cio­na­ron con dos días de arresto por denun­ciar la dis­cri­mi­na­ción de ofi­cia­les por “por­ta­ción de apellido”.

Con el grado de teniente de cor­beta, a los 27 años, el joven nacido en Puerto Bel­grano pidió la baja, dolido por la situa­ción que vivió su padre, el capi­tán de fra­gata Mar­celo Tou­le­monde, que en abril último fue pasado a retiro obli­ga­to­rio. Esa jubi­la­ción for­zosa llegó luego de suce­si­vas san­cio­nes deri­va­das del epi­so­dio en el que su esposa le gritó a la Pre­si­denta, en un acto ofi­cial, para reivin­di­car el papel de las Fuer­zas Arma­das en la lucha con­tra la subversión.

“Al fun­da­men­tar mi pedido de baja, expresé mi preo­cu­pa­ción por lo suce­dido con el retiro de mi padre y la exis­ten­cia de arbi­tra­rie­da­des, falta de valo­res y acti­tu­des de mis supe­rio­res y de fun­cio­na­rios del Minis­te­rio de Defensa, que des­alen­ta­ron mis expec­ta­ti­vas”, relató el hijo de Tou­le­monde a LA NACION.

“Tam­bién expli­qué por escrito mi asom­bro por los recur­sos obso­le­tos y la falta de medios con que hoy con­vi­ven los ofi­cia­les y sub­ofi­cia­les de la Armada”, contó el joven marino, que guarda un récord digno del libro Guin­ness: el año pasado cursó un año de espe­cia­li­za­ción en la Escuela de Sub­ma­ri­nos, donde his­tó­ri­ca­mente se impar­tían 180 días de nave­ga­ción y tuvo ape­nas 29 horas de inmer­sión para ope­rar en el mar, como parte del entre­na­miento profesional.

La baja le fue con­ce­dida, final­mente, a par­tir del 1° de este mes. Pero pre­via­mente fue noti­fi­cado de la san­ción de arresto por expo­ner “apre­cia­cio­nes impro­ce­den­tes” en los fun­da­men­tos de su petición.

“Molestó mucho la men­ción del caso de mi padre, pero no tanto la des­crip­ción de la falta de recur­sos”, explicó el joven ofi­cial, que en los últi­mos meses fue jefe de nave­ga­ción, con diez subor­di­na­dos en el sub­ma­rino Salta, un buque que no navegaba.

El acto de su pro­pia gra­dua­ción, en diciem­bre de 2007, le anti­cipó las tur­bu­len­cias que lle­ga­rían después.

Su madre, Mónica Libe­ra­tori, inte­rrum­pió con un grito el dis­curso de Cris­tina Kir­ch­ner en el Cole­gio Mili­tar, para reivin­di­car el nom­bre del coro­nel Argen­tino del Valle Larra­bure, secues­trado por el ERP en agosto de 1974 y muerto un año des­pués, en pleno gobierno constitucional.

“Viví el cal­va­rio de mi padre, pero no sentí un hos­ti­ga­miento per­so­nal”, admi­tió Tou­le­monde, cuyo her­mano Matías, dos años menor, tam­bién inte­gra la fuerza y reci­bió el sable de guar­dia­ma­rina, al gra­duarse, de manos de Cris­tina Kirchner.

“Sí per­cibí la atmós­fera de incer­ti­dum­bre y falta de rumbo en la ins­ti­tu­ción. La Armada dejó de par­ti­ci­par en entre­na­mien­tos inter­na­cio­na­les y nos acer­ca­mos a Vene­zuela y Angola. Sin adies­tra­mien­tos serios, no pode­mos con­du­cir a nues­tros subor­di­na­dos”, lamentó el joven oficial.

El teniente Tou­le­monde sufrió con sus com­pa­ñe­ros los reti­ros for­za­dos de ofi­cia­les muy des­ta­ca­dos, pri­me­ros en su pro­mo­ción, por por­ta­ción de ape­llido. “El Minis­te­rio de Defensa hurga siem­pre en el pasado y pare­ciera que no le impor­ta­ran otros temas, como el insu­fi­ciente entre­na­miento por falta de recur­sos”, des­cri­bió. “Sabía que no era una carrera para hacer dinero. Pero nunca ima­giné que iba a tener que lidiar con medios tan obso­le­tos”, agregó, preo­cu­pado por el rumbo de la fuerza.

Fuente: La Nación

La Frase del Día

 

“Noso­tros vamos a estar con los depor­tis­tas del barrio y los artis­tas calle­je­ros, poniendo pro­yecto en cada barrio, por­que cuando hay pro­yecto no hay inseguridad”,

Gabriel Mariotto

Entre la discriminación y la falta de respeto

 

Si algo quedó mar­cado de la edu­ca­ción reci­bida desde la infan­cia fue la acti­tud inte­gra­dora y res­pe­tuosa que se nos inculcó, esa de tra­tar a los demás con más res­peto aún que el que pudié­ra­mos exi­gir para con noso­tros. La dife­ren­cia, o más pre­ci­sa­mente, la defe­ren­cia, que podía­mos hacer o tener con alguien resi­día en el reco­no­ci­miento de su con­ducta per­so­nal, sus logros mora­les o pro­fe­sio­na­les, su sabi­du­ría o cual­quier otra vir­tud que ador­nase a esa per­sona. Es decir que la única dife­ren­cia per­mi­tida era aque­lla que mar­caba un ejem­plo a seguir.

En idén­tica forma se nos dejó en claro que – igua­les a los ojos de Dios – no debía­mos esta­ble­cer con­tras­tes con los demás por moti­vos de ima­gen o pre­sen­cia. Que una pér­dida oun defecto físico no podían jus­ti­fi­car su men­ción en son de burla o sorna. Que no podía­mos menos­ca­bar a quie­nes los sufrían o los sopor­ta­ban a efec­tos de cues­tio­nar sus creen­cias, opi­nio­nes, con­duc­tas o con­vic­cio­nes. Nues­tra edu­ca­ción negaba tam­bién que ello se pudiera atri­buir – como solían hacerlo supers­ti­cio­nes popu­la­res – a oscu­ras mar­cas “del dedo de Dios”.

Pen­sar que alguien, por ocu­par el cargo de mayor jerar­quía – y el que más poder detenta en el país – se puede per­mi­tir decir y hacer lo que le venga en ganas es una fala­cia que afecta al sen­tido mismo de la demo­cra­cia, por­que iden­ti­fica a quien debe ser su mayor defen­sor con la inequi­dad, la dis­cri­mi­na­ción y la falta de respeto.

La pre­si­dente, Cris­tina Fer­nán­dez, en su dis­curso de días pasa­dos lo ha hecho. No es fácil de expli­car el his­trio­nismo que últi­ma­mente mues­tra en sus dis­cur­sos o en esa suerte de show mediá­tico en cadena nacio­nal con que nos fas­ti­dia. Un pre­si­dente no tiene nin­guna obli­ga­ción de ser diver­tido, menos a costa de otra gente que – como toda la gente – merece respeto.

Hablando de lo bien que esta­mos aquí y de lo mal que la pasan los espa­ño­les, para gra­fi­car su estu­por y mar­car un res­pon­sa­ble de lo que sucede en la España, mos­tró un ejem­plar del dia­rio “El País” con la foto del minis­tro de eco­no­mía espa­ñol Luis de Guin­dos, mien­tras decía: “Uste­des saben que la Unión Euro­pea ha inter­ve­nido el Banco Cen­tral. Y ahí está el pelado con el dedo seña­lando… ”.

A de Guin­dos se lo puede cues­tio­nar por muchas cosas o no, lo que no se puede es mon­tarse en su cal­vi­cie para tra­tarlo de pelado. De ser así el Frente para la Vic­to­ria debe­ría tener un car­tel que advir­tiera: “pela­dos abs­te­nerse”.

De haberlo dicho un polí­tico de la opo­si­ción esta­ría siendo que­re­llado por el INADI en vir­tud de expre­sio­nes discriminatorias.

Nadie es más o menos capaz por la can­ti­dad de pelos que tenga. A Luis de Guin­dos se lo podrá que­rer, odiar u olvi­dar, lle­gado el caso, pero no se lo puede cues­tio­nar por aque­llo que el viento le llevó, eso no es defecto, que defecto son otras cosas, en este caso la arro­gan­cia, la pre­po­ten­cia y el des­pre­cio hacia los demás.

Si Luis de Guin­dos en vez de pelado hubiese sido bizco. ¿Qué se le habría ocu­rrido para lograr aplausos?

Violadora Serial

 

VIO­LA­CIÓN 1.

Decla­ra­ción Uni­ver­sal de los Dere­chos Huma­nos.
Artículo 1. Todos los seres huma­nos nacen libres e igua­les en dig­ni­dad y dere­chos y, dota­dos como están de razón y con­cien­cia, deben com­por­tarse fra­ter­nal­mente los unos con los otros.
Artículo 2. Toda per­sona tiene todos los dere­chos y liber­ta­des pro­cla­ma­dos en esta Decla­ra­ción, sin dis­tin­ción alguna de raza, color, sexo, idioma, reli­gión, opi­nión polí­tica o de cual­quier otra índole, ori­gen nacio­nal o social, posi­ción eco­nó­mica, naci­miento o cual­quier otra con­di­ción.
Artículo 12. Nadie será objeto de inje­ren­cias arbi­tra­rias en su vida pri­vada, su fami­lia, su domi­ci­lio o su corres­pon­den­cia, ni de ata­ques a su honra o a su repu­tación. Toda per­sona tiene dere­cho a la pro­tec­ción de la ley con­tra tales inje­ren­cias o ataques.

VIO­LA­CIÓN 2.

Cons­ti­tu­ción Nacio­nal.
Artículo 14: Todos los habi­tan­tes de la Nación gozan de los siguien­tes dere­chos con­forme a las leyes que regla­men­ten su ejer­ci­cio, a saber… publi­car sus ideas por la prensa sin cen­sura previa….

VIO­LA­CIÓN 3.

Ley 11863 – Pro­ce­di­miento Tri­bu­ta­rio
Secreto Fis­cal – Artículo 101 – Las decla­ra­cio­nes jura­das, mani­fes­ta­cio­nes e infor­mes que los res­pon­sa­bles o ter­ce­ros pre­sen­tan a la Admi­nis­tra­ción Fede­ral de Ingre­sos Públi­cos, y los jui­cios de demanda con­ten­ciosa en cuanto con­sig­nen aque­llas infor­ma­cio­nes, son secre­tos. Los magis­tra­dos, fun­cio­na­rios, emplea­dos judi­cia­les o depen­dien­tes de la Admi­nis­tra­ción Fede­ral de Ingre­sos Públi­cos, están obli­ga­dos a man­te­ner el más abso­luto secreto de todo lo que lle­gue a su cono­ci­miento en el desem­peño de sus fun­cio­nes sin poder comu­ni­carlo a per­sona alguna.

VIO­LA­CIÓN 4.

Dis­po­si­ción 98 AFIP. (27/02/2009)

EL ADMI­NIS­TRA­DOR FEDE­RAL
DE LA ADMI­NIS­TRA­CION FEDE­RAL DE INGRE­SOS PUBLI­COS
DIS­PONE:

Artículo 1º — Aprué­banse las pau­tas de ges­tión apli­ca­bles en mate­ria de secreto fis­cal con­te­ni­das en el Anexo que forma parte de la pre­sente.
Art. 2º — Las pau­tas alu­di­das en el artículo pre­ce­dente resul­tan de apli­ca­ción obli­ga­to­ria a los fines del tra­ta­miento de toda soli­ci­tud de infor­ma­ción pro­te­gida por el ins­ti­tuto del secreto fis­cal y alcan­zan a todas las áreas de esta Admi­nis­tra­ción Fede­ral, que reci­ban, tra­mi­ten o con­tes­ten dichas soli­ci­tu­des. En los casos que no pue­dan resol­verse con arre­glo a las mis­mas y/o se sus­ci­ten dudas sobre la pro­ce­den­cia de brin­dar la infor­ma­ción reque­rida, se soli­ci­tará dic­ta­men del ser­vi­cio jurí­dico que corres­ponda al área com­pe­tente, en forma pre­via a resol­ver la soli­ci­tud de que se trate.
Art. 3º — Regís­trese, comu­ní­quese, publí­quese, dese a la Direc­ción Nacio­nal de Regis­tro
Ofi­cial y archí­vese. —
Ricardo Eche­ga­ray.

El anexo a que alude el art. 1º enun­cia la norma gene­ral del secreto fis­cal y las excep­cio­nes basa­das en casos pun­tua­les y enu­mera taxa­ti­va­mente quie­nes pue­den soli­ci­tar la infor­ma­ción. Todas requie­ren un pre­vio trá­mite judi­cial y/o admi­nis­tra­tivo, en nin­gún caso se faculta al Pre­si­dente de la Nación a tal soli­ci­tud y fina­liza con el artículo 5º del siguiente tenor: “Exten­sión del deber de con­fi­den­cia­li­dad al soli­ci­tante. En todos los casos en que se resuelva favo­ra­ble­mente un reque­ri­miento de infor­ma­ción ampa­rada por el secreto fis­cal, se dejará cons­tan­cia que el sujeto, órgano o auto­ri­dad recep­tora de la misma debe cum­plir el deber de con­fi­den­cia­li­dad pre­visto en el segundo párrafo del Artículo 101 de la Ley de Pro­ce­di­miento Tributario.

Estas cla­ras y obli­ga­to­rias dis­po­si­cio­nes for­man parte de la Decla­ra­ción Uni­ver­sal de los Dere­chos Huma­nos, de la Cons­ti­tu­ción Nacio­nal, de la Ley Nacio­nal 11863 y de una dis­po­si­ción interna de la AFIP. Ellas nos ase­gu­ran la liber­tad, la igual­dad, la dig­ni­dad de todos los indi­vi­duos, la posi­bi­li­dad de expre­sar opi­nión sin cen­sura pre­via, dere­chos todos que deben ser res­pe­ta­dos sin dis­tin­ción de opi­nión polí­tica o de cual­quier otra índole. Ase­gu­ran tam­bién la ins­ti­tu­ción del secreto fis­cal impi­diendo a todo fun­cio­na­rio la divul­ga­ción de infor­mes que tie­nen la cali­dad de secre­tos per­sis­tiendo esta exi­gen­cia de con­fi­den­cia­li­dad aún en los casos excep­cio­na­les en que por cau­sas espe­cia­les tal secreto se haya levan­tado por reso­lu­ción fun­dada ema­nada de auto­ri­dad com­pe­tente. Final­mente toda per­sona tiene dere­cho a la pro­tec­ción de la ley con­tra tales inje­ren­cias o ataques.

Sin embargo, en la ex Repú­blica Argen­tina parece ser que estos cla­ros dere­chos no tie­nen apli­ca­ción ni reco­no­ci­miento, tam­poco, lamen­ta­ble­mente, los lími­tes que ellos fijan a los funcionarios.

Las recien­tes decla­ra­cio­nes de un bro­ker inmo­bi­lia­rio, opi­nando sobre el estado actual de la acti­vi­dad que desde hace déca­das desa­rro­lla y la impor­tante deca­den­cia gene­rada a par­tir de las medi­das ofi­cia­les que prohí­ben la libre com­pra venta de divi­sas, parece que irri­ta­ron a la Pre­si­dente de la Nación, quien en un acto trans­mi­tido en cadena al país y al exte­rior, en lugar de inten­tar demos­trar que tales con­cep­tos eran erra­dos o de jus­ti­fi­car las medi­das cri­ti­ca­das, se dedicó a infor­mar­nos que había pedido a la AFIP los ante­ce­den­tes del titu­lar de la empresa (¿?) com­pro­bando que la misma no había pre­sen­tado sus decla­ra­cio­nes anua­les y a par­tir de esa omi­sión for­mal se dedicó a estig­ma­ti­zar a quien se había per­mi­tido opi­nar supo­niendo que en este país los ciu­da­da­nos tenía­mos el inalie­na­ble dere­cho de “publi­car sus ideas por la prensa sin cen­sura previa”

Es decir que en este estado abso­lu­tista ya no llama la aten­ción que nues­tros monar­cas recu­rran a infor­mes que debe­rían ser secre­tos y para agra­var su pro­pia falta los ven­ti­len en público, supo­niendo que de esa forma la opi­nión que no les sim­pa­tiza ha que­dado desautorizada.

Tan ile­gí­tima resulta la divul­ga­ción hecha por la Pre­si­dente como la infor­ma­ción dada por el pro­pio Eche­ga­ray vio­lando una dis­po­si­ción que lleva su firma.

Nada dijo la Pre­si­dente res­pecto a la para­li­za­ción total de la acti­vi­dad inmo­bi­lia­ria y de la cons­truc­ción que todos los argen­ti­nos esta­mos sufriendo. Nada dijo acerca de las con­se­cuen­cias de la prohi­bi­ción de adqui­rir divi­sas, tam­poco intentó jus­ti­fi­car la medida con algún fun­da­mento serio. Sólo se dedicó a humi­llar a quien sólo había vol­cado su opi­nión y que estaba impe­dido de defen­derse por no con­tar con los mis­mos masi­vos medios que ella uti­liza hasta el hartazgo.

El men­saje es muy claro: Quien se atreva a con­tra­de­cir al modelo, tenga o no fun­da­mento, sufrirá las con­se­cuen­cias del escar­nio público y la ven­ganza real.

¿Donde que­dan las lacri­mó­ge­nas ape­la­cio­nes a la uni­dad, a la fra­ter­ni­dad, a la inser­ción en paz de todos los argentinos?

Estas arro­gan­tes y dic­ta­to­ria­les acti­tu­des pare­cen demos­trar que se trata de sim­ples y hue­cos enun­cia­dos que repi­tién­do­los ad infi­ni­tum supo­nen tras­mu­tar en ver­da­des reve­la­das.

Pero en reali­dad no pasan de men­ti­ras evidentes.

Una difícil, pero posible tarea

 

Enra­re­cido clima envuelve a la Argentina.

Una vez sober­bia, admi­rada y deseada por muchos hom­bres que enal­te­cie­ron sus vani­da­des y su orgu­llosa pres­tan­cia, quie­nes con deno­da­das fuer­zas lucha­ron, inter­po­niendo sus capa­ci­da­des para con­quis­tarla, y con sus logros lle­ga­ron a ubi­carla en un pedes­tal, para la admi­ra­ción del mundo.

Hoy defe­nes­trada, por otros inde­cen­tes, que no demues­tran su mas­cu­li­ni­dad con sus actos bár­ba­ros y vio­len­tos, fue ultra­jada, ape­dreada, des­po­jada de sus rique­zas, man­ci­llado su orgu­llo y man­chado su honor.

Tras­ta­bi­lla, sus emo­cio­nes se alte­ran, por la preo­cu­pa­ción y la duda, con su apa­rien­cia des­lu­cida, es un des­pojo de su ante­rior belleza.

Su vida pende de un hilo y en su ago­nía por medio de un grito, clama con deses­pe­ra­ción exi­giendo jus­ti­cia, deman­dando la pre­sen­cia de hom­bres y muje­res capa­ces de lograr su salvación.

Sin embargo, la socie­dad actual inmersa en un sordo deli­rio de peli­groso con­for­mismo que no per­mite con­ci­liar sus ambi­cio­nes y ansias de futuro se encuen­tra sumer­gida en un caldo de cul­tivo, ela­bo­rado por quie­nes se dicen los ele­gi­dos para gober­nar, esos mis­mos que se empe­ñan en con­du­cirla a la des­truc­ción final.

Hor­das de vio­len­cia des­me­dida inte­rrum­pen per­ma­nen­te­mente la coti­dia­nei­dad, irrum­piendo con revan­chas y ren­co­res, impo­nen vio­la­cio­nes que soca­van la paz social.

Reina la supre­ma­cía de un poder indis­cri­mi­nado, ejer­cido por medio de argu­cias y des­pó­ti­cas medi­das que pue­den pro­du­cir la muerte defi­ni­tiva de la Repú­blica, mien­tras esta insiste con sus lamen­ta­cio­nes y entre llan­tos pro­fu­sos llama a reca­pa­ci­tar a los argen­ti­nos, para que con­si­gan por medio de la unión de los pen­sa­mien­tos sanos, la fuerza nece­sa­ria para exi­gir les sean res­pe­ta­dos sus dere­chos, hoy pro­fa­na­dos por la trai­ción de sus representantes.

La reali­dad impone un com­pro­miso, es impe­ra­tivo sal­var la Nación, saliendo del letargo de sumi­sión y expre­sando dis­con­for­mi­dad a las tor­tu­ra­das y men­da­ces pala­bras dic­ta­to­ria­les, con las que arre­mete el régi­men actual.

Ante tan renuen­tes arbi­tra­rie­da­des se debe refle­xio­nar para tomar con­cien­cia, así se encon­tra­rán las solu­cio­nes defi­ni­ti­vas que crea­ran las defen­sas nece­sa­rias, las que impe­di­rán la con­ti­nui­dad de los males que la aquejan.

Escu­chando las leta­nías dra­má­ti­cas de nues­tra sufrida Patria, debe­mos abo­car­nos a la difí­cil tarea de soco­rrerla en esta trá­gica ago­nía, solo aunando volun­ta­des, vol­cando todas nues­tras capa­ci­da­des, con pro­pues­tas cla­ras y demo­crá­ti­cas. Hom­bres y muje­res res­pon­sa­bles sere­mos capa­ces de rever­tir este pro­ceso des­truc­tivo, logrando así el reme­dio efi­caz para colo­car a la Repú­blica Argen­tina, nue­va­mente en el sitial que le corresponde.

La Frase del Día

17 Comentarios Publicado el 11 de July, 2012 en La Frase del día

“Yo tuve un maes­tro en la ges­tión, que cuando se fue de la pro­vin­cia que gobernó, la dejó con 650 millo­nes de dóla­res en reser­vas contracíclicas”

Cris­tina Kirchner

Cristina Kirchner Y El Poder

 

Para algu­nos ana­lis­tas, la Cien­cia Polí­tica es el estu­dio de la con­fi­gu­ra­ción y reparto del poder. Otros enfo­ques sos­tie­nen que la polí­tica es sen­ci­lla­mente la lucha por el Poder. Es un tema pun­tual sobre el cual se han uti­li­zado ríos de tinta. Desde Max Weber hasta Jou­ve­nel. Desde Gae­tano Mosca hasta Wil­fredo Pareto. Hay infi­ni­dad de auto­res y libros que han ana­li­zado el fenó­meno del poder polí­tico desde la más remota antigüedad.

Tanto es así que hay una dis­ci­plina que estu­dia el poder en su natu­ra­leza y en todas sus mani­fes­ta­cio­nes: la cratología.

No pre­tendo escri­bir un artículo sobre este fenó­meno esen­cial de la polí­tica. Sim­ple­mente quiero refle­jar una par­ti­cu­la­ri­dad del poder. El lado oscuro del poder.

Sis­te­má­ti­ca­mente el poder polí­tico que no está res­trin­gido, con­tro­lado y limi­tado, el poder se excede.

Rara vez, por no decir nunca, el hom­bre ha ejer­cido un poder ili­mi­tado con mode­ra­ción y come­di­miento. Karl Loe­wens­tein, un cons­ti­tu­cio­na­lista ale­mán, afirma que el poder lleva en si mismo un estigma, y solo los san­tos entre los deten­ta­do­res de poder, serían capa­ces de resis­tir la ten­ta­ción de abu­sar del poder. (ref. 1)

Hechas estas aco­ta­cio­nes, vol­ve­mos al esce­na­rio de nues­tro país. La pre­si­dente Cris­tina Kir­ch­ner des­pués del falle­ci­miento de su esposo, en el cual radi­caba su ver­da­dera fuente de poder, buscó afian­zarse en su cargo empleando méto­dos no pre­ci­sa­mente demo­crá­ti­cos y dedicó la mayor parte de su tiempo y esfuer­zos en incre­men­tar la cuota de su poder.

Des­pués de asu­mir su segundo man­dato con el 54% de los votos y ante la ausen­cia de una opo­si­ción debi­da­mente orga­ni­zada, la pasi­vi­dad de gran parte de los argen­ti­nos, otros indi­fe­ren­tes, anes­te­sia­dos por el fes­ti­val con­su­mista y su per­so­nal legión de adu­la­do­res, per­mi­tie­ron que la pre­si­dente avan­zara sobre los demás Pode­res pre­vis­tos por nues­tra Constitución.

Los orga­nis­mos de con­trol repu­bli­ca­nos fue­ron neu­tra­li­za­dos o fue­ron des­a­pa­re­ciendo y el poder pre­si­den­cial se cons­ti­tuyó en hege­mó­nico. Ade­más Cris­tina, por otros fac­to­res con­cu­rren­tes se fue ence­rrando en si misma, ale­ján­dose de la reali­dad exis­tente. En su orfan­dad y sole­dad, se fue con­vir­tiendoen per­so­na­lista, autista y auto­ri­ta­ria simultáneamente.

Hoy la man­da­ta­ria tiene la suma total del poder polí­tico, por la ciega obe­dien­cia y com­pla­cen­cia del Con­greso Nacio­nal y una Corte de Jus­ti­cia débil y complaciente.

De acuerdo a lo expli­cado en el quinto párrafo de este artículo, nues­tra pre­si­dente no es pre­ci­sa­mente una santa.Más pre­ci­sa­mente, por su noto­ria falta de vir­tu­des, su mala fe, resen­ti­miento y odios, está más cerca del infierno que del cielo.

Cris­tina Kir­ch­ner está cada vez más, en una situa­ción que la coloca en el limbo de las leyes y la Cons­ti­tu­ción. Esa suma de poder, en vez de favo­re­cer su ges­tión guber­na­men­tal, la lleva a come­ter erro­res y desa­ti­nos cada vez más gra­ves y gro­se­ros. No solo su poder ava­sa­lla el Dere­cho, sino en su autismo hace caso omiso de las innu­me­ra­bles crí­ti­cas que se le for­mu­lan. Cris­tina sin con­trol o lími­tes, se excede y des­na­tu­ra­liza cada vez más el Poder, en su esen­cia de ins­tru­mento del Dere­cho nece­sa­rio para gober­nar democráticamente.

Tene­mos una enorme can­ti­dad de ejem­plos his­tó­ri­cos en los cua­les el Poder sin con­trol ter­mina irre­me­dia­ble­mente en catás­tro­fes y tra­ge­dias inconmensurables.

Los ejem­plos más cono­ci­dos de pode­res sin con­trol, son las nefas­tas dic­ta­du­ras que sufrió el mundo con­tem­po­rá­neo: Hitler, Mus­so­lini, Sta­lin, Mar­cos, Stroess­ner para citar sola­mente a algunos.

En nues­tro país la dic­ta­dura de los dos pri­me­ros gobier­nos de Perón mar­can el comienzo y el afian­za­miento de la corrup­ción pública, la falta de ética y moral y en defi­ni­tiva la decli­na­ción pro­nun­ciada de las ins­ti­tu­cio­nes y la cul­tura cívica de los argentinos.

Creo que no hay nada más ilus­tra­tivo que el famoso epi­grama de Lord Acton, en que refleja acer­ta­da­mente el ele­mento pato­ló­gico inhe­rente a todo el pro­ceso del poder: “El poder corrompe y el poder abso­luto corrompe absolutamente”.

¿Ter­mi­nará la man­da­ta­ria como los ejem­plos men­cio­na­dos en uno de los párra­fos pre­ce­den­tes? ¿Sabrá Cris­tina que está cami­nando en el filo de una navaja?