C 5,6,7,8 Noticias: Inminente desembarco cristinista en el multimedios de Cristóbal López


Profundas modificaciones se preparan para el 2013 en la programación de C5N. Para empezar, sería un hecho la salida de Marcelo Longobardi, con destino a Radio Mitre o América TV y la Red. Los cambios se precipitaron a partir del episodio protagonizado días atrás por José Luis Pagano, ex mano derecha de Daniel Hadad y director de C5N. Pagano tenía pensado continuar en el canal, pero Fabián de Sousa, el CEO de los Cristóbal boys, le ofreció compartir el manejo con Patricio Malagrino. Como éste era un subordinado suyo en tiempos de Hadad, Pagano se sintió manoseado por la nueva conducción del canal de la calle Fitz Roy y aprovechó entonces el ofrecimiento que le hizo Radio la Red, mudándose como gerente de esta emisora, que en audiencia se ubica atrás de la 10 y Mitre. Con Pagano también se irían Alejandro Fantino y el Baby Etchecopar y se abre la perspectiva de que los siga Longobardi para la primera mañana. Aunque en ese horario está Gustavo Silvestre, un muy buen profesional pero que no mide bien. El traslado de Fantino a La Red provocaría una situación incómoda para Luis Majul, que hoy está de 14 a 18 hs. con una audiencia muy baja.

Hacia el colapso

Hablando de Luis Majul, éste empezó a escribir una biografía no autorizada de Jorge Lanata, señalando sus supuestos claroscuros. El exitoso Lanata, para nada molesto, dijo: “antes que escriba sobre mí un H. de P. desconocido, espero que lo haga un conocido”. La relación entre ambos es mala desde que Luis Majul reemplazó al hoy conductor de Periodismo para Todos en América TV. Todo esto después de que Lanata fuera proscripto por Néstor Kirchner.

Volviendo a Radio 10, la emigración de Fantino, Etchecopar, Longobardi y González Oro dejará a la emisora de Uriarte como una cáscara vacía, ya que el valor de una AM o FM pasa sobre todo por las personas que le dan el contenido. Así las cosas, la expectativa es que, cuando se concrete finalmente la demorada venta de Radio 10 a los Cristóbal boys, sobre la emisora caería una avalancha de periodistas mercenarios hoy contratados por Sergio Szpolsky y Matías Garfunkel. Entre las probables nuevas figura de la nueva radio 10 se menciona a Victoria Vanucci, actual esposa de Garfunkel, que reemplazaría a Longobardi o a González Oro. Y entonces volvería como gerente de programación el “profesor” Javier Romero, promocionado por el jefe de gabinete Juan Manuel Abal Medina, hoy por hoy el verdadero programador del multimedio dirigido por De Sousa. Éste ya habría aceptado una serie de sugerencias del Jefe de Gabinete de ministros. Por ejemplo, instalar junto a Antonio Laje un columnista de Tiempo Argentino y otro de Página 12, que opinarían todo lo contrario de lo que dice aquél. Ésta será la tónica futura del canal, de ahí que ya se lo empiece a llamar C5,6,7,8 Noticias. Con la actual tendencia, sin duda éste es el peor negocio en la carrera empresaria de Cristóbal López. No se entiende que alguien pague 45 millones de dólares por un multimedio con una Radio AM líder en el rating y un canal de noticias segundo y que en poco tiempo vaya camino a una desvalorización casi totalmente.

 

La revolución de Cristina Fernández o “toda la carne en el asador…”

 

La revolución que quiere protagonizar Cristina W. Fernández se desenvuelve en medio de grandes contradicciones. Por un lado, la presidente de la ex República Argentina no deja de cometer desatinos que socavan decididamente su imagen y capacidad de maniobra. Valga un ejemplo ilustrativo del descontrol con que toma sus decisiones. Hace poco -casi unas horas- el personal de la AFIP de la delegación de Bahía Blanca inició una protesta gremial en reclamo de haberes atrasados y aumentos no concretados, que paralizó totalmente las actividades en ese centro de gran recaudación. El propio titular del organismo, Ricardo Echegaray, debió intervenir personalmente y logró un acuerdo que permitió solucionar el problema y reanudar el trabajo. Todos contentos, pero el caso es que alguien le habló a Cristina al oído para comentarle que el dirigente bahiense de los recaudadores pertenecía al ala gremial que responde a Hugo Moyano. Ni corta ni perezosa, la Presidente llamó al titular de la AFIP y le ordenó por teléfono que suspendiera el entendimiento logrado y para que entendiera mejor, entre otras cosas, le dijo algo así como “no le daré ninguna oportunidad política al enemigo…”

Otro hecho reciente. Mientras los deportistas argentinos se preparaban para viajar a Londres, Sebastián Crismanich rechazó de plano las presiones del gobierno y de las mismas Madres de la Plaza de Mayo para que se prestara a una publicidad favorable. Crismanich se negó y en consecuencia el gobierno se negó a pagarle los pasajes y la estadía. Crismanich resolvió vender su automóvil, rompió la alcancía de sus ahorros y viajó un día antes del comienzo el torneo pues carecía de recursos para pagarse el hotel. Ganó la única medalla de oro de la que podamos ufanarnos pero al regreso, junto con los restantes atletas argentinos, Crismanich debió participar de la reunión con la que Cristina los recibió y muy suelta de cuerpo aseguró que su gobierno continuaría con el apoyo de dinero a los actos deportivos “como lo hizo hasta ahora”.

Podríamos repetir el lugar común que sostiene que “para muestra basta un botón”, pero el caso es que hechos similares se repiten a diario y cada vez con mayor frecuencia. Esto hace que se multipliquen las versiones sobre los anormales cambios de carácter de Cristina Fernández y que sus colaboradores teman las reacciones imprevistas y fuera de lugar de la titular del Poder Ejecutivo. Incluso hay ministros y secretarios de Estado que lo comentan entre sí y no ocultan sus temores por lo que pueda ocurrir el día de mañana. Capitanich, gobernador del Chaco, que goza de la simpatía presidencial, es un fiel testigo de lo que decimos, con el agregado de que abiertamente, delante de testigos importantes y por medios periodísticos electrónicos, la Presidente tuvo palabras impropias -por así decirlo- que pusieron a todos en aprietos y hasta los aplaudidores que siempre actúan cuando habla Cristina batieron nerviosamente sus palmas mientras sonreían nerviosos y se miraban entre sí. Como lo saben nuestros lectores, Capitanich se mordió los labios e hizo esfuerzos para superar el incidente. Esfuerzos parecidos a los que en su momento tuvo que hacer cuando se enteró de que no iba a ser el candidato a la vicepresidencia y que su reemplazante sería el guitarrista rockero.

Episodios como los relatados suceden todos los días y en relación con temas superiores que hacen a los actos de gobierno, lo que abona los rumores acerca de la profundidad de la inestabilidad emocional de Cristina. Para qué decir si recibe malas noticias o simples relatos adversos. Hay quienes explican que contribuye el grave problema de la adicción de su hijo Máximo, que ha llegado al punto de agredir a la madre de su novia y a esta misma, con el agregado de que se niega rotundamente a aceptar un tratamiento para recuperarse. Hace poco, Cristina debió utilizar antes de la madrugada el avión presidencial Tango 01 para buscarlo a Río Gallegos con el fin de internarlo en Buenos Aires en un establecimiento de prestigio, asunto que despertó severas críticas por utilizar particularmente un bien del Estado a un costo muy alto. Lo hizo personalmente y el suceso aceleró la caída de la imagen de Cristina que, como lo saben quienes nos leen, tiene un setenta por ciento de rechazo, lo cual intensificó la tarea de los encuestadores y medios de comunicación periodísticos que responden al oficialismo, para ejercer la propaganda y alcanzar un porcentaje incierto del 50 por ciento, en el que nadie cree.

Ya existen legisladores que diplomáticamente se enferman o simplemente no se presentan en ocasiones de importancia. Ayer, el Senado aprobó por cuarenta votos contra veintiocho la media sanción para expropiar la empresa Ciccone, en uno de los actos más insólitos que se recuerdan. Menem, Reutemann y otros estuvieron ausentes y no son pocos quienes le encuentran significado a las bancas que quedaron vacías. Además la sesión fue presidida por Boudou (Amado), quien está seriamente complicado en este escandaloso asunto que ofrece otra particularidad extraordinaria: se expropia un bien del que se desconoce quién es su propietario. En el kirchnerismo se tiene la esperanza de que no surjan nuevas complicaciones y que, como siempre sucede, la opinión pública se olvidará de este suceso organizado para rescatar la imagen del trovador, cuyo desprestigio, de todos modos, está en boca de todo el mundo.

Como lo explicamos en su momento, esta carga moral tiene un notable contenido político, porque le cierra al oficialismo la posibilidad de una sucesión -todavía imprevista- pero siempre posible. Comentarios como éste rondan en el mundo político y forman parte de los encuentros reservados entre dirigentes de los sectores más distintos. Por ejemplo, Hugo Moyano con Francisco de Narváez y otros que evalúan la realidad política desde distintos puntos de vista. Uno de ellos es el desprestigio en que cayeron los dirigentes y otro, la ausencia de soluciones a los múltiples problemas que crecen día a día. Por ejemplo, el agotamiento de la liquidez para continuar con los subsidios y contener cualquier estallido que potencialmente se anida en la sociedad. Para ello y con la mirada en el corto plazo, se resolvió presionar a los exportadores de cereales para que vendan los diez millones de toneladas remanentes de la última cosecha, que podrían generar unos 2.100 millones de dólares. El apuro obedece a que después del pago de los Bonos de la deuda este 3 de agosto, se esperaba que de los 2.200 millones una parte mayoritaria reingresara al mercado local, pero la Casa Rosada y el ministerio de Economía -Axel Kicillof incluido- olvidaron que el 70 por ciento de los tenedores de esos papeles eran extranjeros o argentinos con cuentas en el exterior. Todos resolvieron llevar sus capitales al exterior.

En materia de granos, se ha producido otra novedad revolucionaria: los productores deben anticipar a la AFIP las superficies destinadas a la siembra, las especies elegidas y finalmente los resultados obtenidos. Nada se aclaró acerca de cómo deberá actuarse en el caso de cambios de opinión, pérdidas por pestes, inundaciones, sequías o cualquier otro motivo según la voluntad del propietario, mediero o arrendatario. En concreto, un anticipo de lo que dijimos desde hace mucho y que en su momento no se concretó con motivo de la famosa 125: el dirigismo con que se espera doblegar a un sector que ejerce un estilo y una cultura muy propia de la Argentina e incluso una independencia política. Como será que hasta en alguna oportunidad desoyó los consejos y votó a favor del gobierno, lo que tal vez no volverá a suceder nunca jamás. En el gobierno, la doctrina colectivista está por encima de las conveniencias.

Otro hecho significativo fue la celebración del centenario de la fundación de la Federación Agraria, a la que se quiere separar de las restantes entidades que representan al campo. De todos modos, la fiesta fue un éxito al que contribuyó la pluralidad de concurrentes que abarcaron un horizonte diverso y movido. Desde Moyano, el “Momo” Venegas, Reutemann, Binner -curiosamente el gobernador Bonfatti no concurrió, pese a que anticipó su concurrencia- radicales de variado pelaje y otras líneas políticas, gremiales, personalidades representativas del campo y de la industria, aunque no lo hicieron aquellos empresarios que, como De Mendiguren, siempre son oficialistas. Se habló de todo pero el tema que primó giró en torno de la grave situación institucional, el futuro de Cristina, la rebelión fiscal de los gobernadores de Córdoba y Corrientes, de otros que se aprestan a sumarse y del papel que podría tener el presidente de la Suprema Corte, Lorenzetti, en un futuro que se muestra brumoso. La niebla contribuyó a ese estado de ánimo y no faltaron los comentarios sobre el Batallón Combatiente -o Vatayón Militante, si se quiere- la formación de elementos de choque con delincuentes o el hecho indignante de los avances de La Cámpora en los jardines de infantes, establecimientos primarios y secundarios de educación. Fueron muchos y variados los comentarios pero sobre todo se destacó una coincidencia: “ellos -el cristinismo- están poniendo toda la carne en el asador…”

Declinación y caída de una nación

 

 

Hay muchas razo­nes para la decli­na­ción y caída de una nación, pero una razón impor­tante (a menudo pasada por alto) es su aban­dono de la reli­gión. Tam­bién cuando las creen­cias tra­di­cio­na­les se ero­sio­nan, la nación muere.

Los prin­ci­pios cris­tia­nos ya no se ense­ñan en las escue­las públi­cas, y sue­len ser ridi­cu­li­za­dos en los círcu­los de la edu­ca­ción y los medios.

En su libro titu­lado “When Nations Die”, Jim Nel­son Black indica tres aspec­tos de la deca­den­cia: deca­den­cia social, deca­den­cia cul­tu­ral y deca­den­cia moral.

A su vez hay tres ten­den­cias impor­tan­tes que demues­tran la deca­den­cia social: la “cri­sis de la falta de ley”, la “pér­dida de dis­ci­plina eco­nó­mica” y una “cre­ciente burocracia”.

La his­to­ria brinda abun­dan­tes ilus­tra­cio­nes de las con­se­cuen­cias desas­tro­sas del colapso de la ley y el orden. “En la anti­gua Gre­cia, los pri­me­ros sín­to­mas de des­or­den fue­ron una pér­dida gene­ral del res­peto por la tra­di­ción y la degra­da­ción de los jóvenes”.

Sin pau­tas tra­di­cio­na­les, aque­llos se vol­vie­ron desen­fre­na­dos e indis­ci­pli­na­dos, des­tru­yendo el viejo orden. Len­ta­mente, Gre­cia dege­neró hacia una nación des­acre­di­tada y anárquica.

José Ortega y Gas­set notó que “el orden no es una pre­sión impuesta a la socie­dad desde afuera, sino un equi­li­brio esta­ble­cido desde adentro”.

No se alcanza a enten­der que la dis­ci­plina y las cos­tum­bres son esen­cia­les para la estabilidad.

Cuando la ley y el orden se des­tru­yen desde aden­tro, la des­com­po­si­ción de la socie­dad se hace evi­dente rápi­da­mente y se llega a la decli­na­ción y la caída.

Hay cua­tro ten­den­cias impor­tan­tes que demues­tran la des­com­po­si­ción cul­tu­ral: la “decli­na­ción de la edu­ca­ción”, el “debi­li­ta­miento de los fun­da­men­tos cul­tu­ra­les”, la “pér­dida del res­peto por la tra­di­ción” y el “aumento del materialismo”.

La des­com­po­si­ción cul­tu­ral de una nación lleva inexo­ra­ble­mente a la decli­na­ción social. En Argen­tina el arte y el entre­te­ni­miento de las masas es cha­ba­cano y grotesco.

Hoy cons­ta­ta­mos que nos encon­tra­mos en un mundo donde los valo­res han sido inver­ti­dos y donde los ciu­da­da­nos per­si­guen pla­ce­res hedo­nis­tas sin tener en cuenta el costo.

Los hom­bres nos encon­tra­mos en el punto seña­lado por el filó­sofo fran­cés Jean Marie Guyau: “En este caso, yo nada puedo pres­cri­bi­ros impe­ra­ti­va­mente en nom­bre del deber; enton­ces, no más obli­ga­ción ni san­ción; con­sul­tad vues­tros más pro­fun­dos ins­tin­tos, vues­tras más viva­ces sim­pa­tías, vues­tras más nor­ma­les y huma­nas repug­nan­cias; cons­truid de inme­diato hipó­te­sis meta­fí­si­cas sobre el fondo de las cosas, sobre el des­tino de los seres y el vues­tro; estáis aban­do­na­dos, a par­tir de este momento pre­ciso a vues­tro self-government”.

Hay tres impor­tan­tes ten­den­cias que demues­tran la des­com­po­si­ción moral: el “cre­ci­miento de la inmo­ra­li­dad”, la “des­com­po­si­ción de la creen­cia reli­giosa” y la “deva­lua­ción de la vida humana”.

Patro­nes simi­la­res pue­den encon­trarse en nues­tra socie­dad a los ya narra­dos, como por ejem­plo en la música de los jóve­nes desen­fre­nada y gro­sera, como esa “cum­bia villera” grasa y mediocre.

Tam­bién el entre­te­ni­miento popu­lar se hizo bru­tal y vul­gar: se matan a la salida de un par­tido de fút­bol o de los “boli­ches” bai­la­bles, en donde se puede obser­var el espec­táculo depri­mente de jóve­nes de ambos sexos, vagando obnu­bi­la­dos por el alcohol, defe­cán­dose encima por no poder domi­nar sus esfínteres.

En tanto la pro­mis­cui­dad, el homo­se­xua­lismo y la borra­chera se vol­vie­ron parte de la vida coti­diana, y todos los fre­nos mora­les y socia­les se per­die­ron, lle­vando a una mayor decadencia.

Las vario­pin­tas prác­ti­cas sexua­les son acep­ta­das abier­ta­mente como un estilo de vida alter­na­tivo. Con razón muchos creen que nues­tro país es una nación en declinación.

¿Se apli­can estos com­por­ta­mien­tos en nues­tra pro­pia sociedad?

Obser­vando los patro­nes de la des­com­po­si­ción social, cul­tu­ral y moral argen­tina, se puede con­cluir que vamos por la misma senda.

Y ade­más todo alen­tado y prohi­jado por un régi­men polí­tico que recluta adhe­ren­tes de entre la hez de las ori­llas, ver­da­dero popu­la­cho abi­sal com­puesto de vagos y delin­cuen­tes, que al fin de cuen­tas esa es la géne­sis del régi­men gober­nante actual.-Jorge Omar Alonso

Camino al infierno

 

Into­xi­cada por una sobre­do­sis de culto al ego, y atra­gan­tada por el resen­ti­miento, Cris­tina, pro­mueve licen­cio­sas mara­vi­llas dedi­ca­das a su per­sona. Demos­trando que ha per­dido su hori­zonte, fus­tiga a la socie­dad, azo­tán­dola dia­ria­mente por medio de gol­pes de efecto, diri­gi­dos a ame­dren­tar posi­cio­nes encon­tra­das al menes­te­roso plan que pre­tende impo­ner por la fuerza ‚hasta lograr la sovie­ti­za­ción del país

Mien­tras los habi­tan­tes del país sufren el des­ca­rado saqueo, la banda de sus­pi­ran­tes que le rinde ala­banza, arenga a la señora cuando esta inter­preta su juego de apa­rien­cias sacu­dién­dose la sucie­dad para man­char a los enemi­gos del día. Los tre­nes des­ca­rri­lan, los sub­tes no fun­cio­nan, los delin­cuen­tes ase­si­nan, vio­lan, secues­tran, roban, el régi­men pro­fun­diza el atraco, el que no afecta sola­mente lo eco­nó­mico, sino la dig­ni­dad, la moral. y el por­ve­nir de esta Argen­tina que ha ido cayendo en aguas torrentosas

Así las cosas, los sin­ver­güen­zas sos­tie­nen men­ti­ras ras­tre­ras. Nilda Garré desde el minis­te­rio de inse­gu­ri­dad, con­dena a los ciu­da­da­nos a la muerte. Pro­mo­viendo la visión, de que la ola de inse­gu­ri­dad es un invento de los medios. La coman­dante Teresa o Chi­quita ex brazo armado de mon­to­ne­ros, vol­vió a decla­rar la gue­rra a los habi­tan­tes del país. Como si no fue­ran sufi­cien­tes, ante­rio­res impro­pe­rios, Garré apeló a la iro­nía des­ce­rra­jando un diag­nos­tico poco feliz para elu­dir su con­ducta irres­pon­sa­ble ante la reali­dad que des­borda la socie­dad del nuevo infierno — aseverando-“hay muchos robos, asal­tos, entra­de­ras y sali­de­ras solo por­que la gente tiene más dinero.” Por supuesto que no han sido nove­do­sos los dichos de esta mujer, ya que son abso­lu­ta­mente coin­ci­den­tes con los de juan Manuel Abal Medina, quién insis­tió con que la inse­gu­ri­dad es un pro­blema de la dere­cha, que se mul­ti­plica por medio de imá­ge­nes repe­ti­das en cana­les de tele­vi­sión, para que la pobla­ción tenga la sen­sa­ción de que los deli­tos se mul­ti­pli­can y así per­ju­di­car al gobierno.

Este duo que se cree ilu­mi­nado, una por su pasado y el otro por por­ta­ción de ape­llido, como tam­bién por una fron­dosa his­to­ria fami­liar pla­gada de muerte, aten­ta­dos, explo­si­vos con los que su terro­rista tío Fer­nando Abal Medina, aquel, masa­cro sin pie­dad a muchos argen­ti­nos inocen­tes. y se jactó de su mayor epo­peya terro­rista, el secues­tro del Gral. Pedro Aram­buru, y su pos­te­rior fusilamiento.

Per­so­na­jes nefas­tos como los ante­rio­res con­for­man un régi­men, cada vez más opre­sor y deca­dente, que coin­cide con las últi­mas medi­das anun­cia­das por la viuda, en sus joco­sas y vul­ga­res pre­sen­ta­cio­nes. Por medio de las cua­les entre car­ca­ja­das y des­va­ríos impuso una suerte de some­ti­miento a esa socie­dad que trata de des­com­po­ner a par­tir del resen­ti­miento y el liber­ti­naje. No es menor, la burla al inte­lecto, que abier­ta­mente la señora menos­pre­cia, .Durante el mon­tado vode­vil, uti­li­zado para inter­ac­tuar con los corrup­tos y ser­vi­les fun­cio­na­rios, siem­pre lis­tos, para par­ti­ci­par en los des­li­ces de exa­brup­tos que les pro­diga una viuda, que ha hecho del dis­curso una actua­ción gro­sera, burda, soez y des­equi­li­brada, vito­reada y musi­ca­li­zada por esos sol­da­dos mili­tan­tes de La Cám­pora que for­man parte del el elenco estable

Los sis­mos pro­vo­ca­dos desde la cúpula malo­liente, alcan­zan dura­mente la inte­gri­dad de los argen­ti­nos. Los cepos y los con­tro­les corroen las liber­ta­des de los ciu­da­da­nos con­vir­tién­do­los en rehe­nes de esa tira­nía opre­sora y vil que domina hasta el más mínimo de los movimientos.

Detrás una vedada demo­cra­cia, se escon­den los fan­tas­mas dis­pues­tos a imple­men­tar la revo­lu­ción mar­xista –leni­nista,: El ritmo de los acon­te­ci­mien­tos se ace­lera junto con el men­saje hipó­crita de la señora Kir­ch­ner, ese que des­ba­rata las ins­ti­tu­cio­nes, hace añi­cos los prin­ci­pios repu­bli­ca­nos y se apoya en un rom­pe­ca­be­zas ideo­ló­gico impuesto por medio de cor­to­cir­cui­tos. Como eco del espí­ritu tirá­nico, el ruido de la revo­lu­ción no ilus­trada que se les quedo atra­gan­tada en los años setenta, hoy resu­ci­tada ha tomado las armas de poder abso­luto, des­pués de haber sido cul­ti­vada durante nueve años entre furias y revanchismos..

Momen­tos más difí­ci­les se ave­ci­nan, el caos, la vio­len­cia y el des­con­trol se inten­si­fi­can coman­da­dos por gru­pos anta­gó­ni­cos enfer­vo­ri­za­dos, dis­pues­tos ha con­du­cir el rebaño camino al infierno

Solo resta espe­rar que esa ciu­da­dana harta y des­es­pe­ran­zada salga urgente de la anomia que la aqueja, y bus­que el camino alter­na­tivo Antes que resulte dema­siado tarde para lograrlo.

La Frase del Día

 

“Las jubi­la­cio­nes y las pen­sio­nes están como prio­ri­dad para este gobierno, y los núme­ros son contundente”

Diego Bos­sio

Meta-mensajes y Saqueos Escondidos

 

“Para hacer la paz se nece­si­tan, por lo menos, dos; mas, para hacer la gue­rra, basta uno solo”

Nevi­lle Chamberlain

La semana pasada cometí un serio error de comu­ni­ca­ción: anun­cié mi lan­za­miento a la arena polí­tica en el penúl­timo párrafo de mi extensa edi­to­rial habi­tual, lo que hizo –según me con­ta­ron varios lec­to­res– que pasara casi desa­per­ci­bida; como prin­ci­pio de pla­ta­forma, uti­li­za­ría, dije, la enun­ciada en “La Argen­tina que quiero” , sobre lo cual ruego su opi­nión (para leerla, basta con pin­char en el link). En la pró­xima nota, si el Gobierno no genera nue­vos hechos que lo impi­dan, vol­veré sobre el tema.

Hace unos días, se reiteró la inve­te­rada cos­tum­bre del ofi­cia­lismo de tapar un escán­dalo con otro, más actual y en gene­ral mayor. Así suce­dió, por ejem­plo, con la tar­jeta SUBE, que logró opa­car algo tan enorme como el affaire Cic­cone y, sobre todo, la injus­ti­fi­ca­ble per­ma­nen­cia del Vice­pre­si­dente de la Nación en su cargo.

Esta vez, en el marco de la cre­ciente inci­den­cia de la inse­gu­ri­dad en las preo­cu­pa­cio­nes ciu­da­da­nas, fue este nuevo engen­dro de la pre­ten­dida reso­cia­li­za­ción de los pre­sos más peli­gro­sos en pre­sun­tas acti­vi­da­des cul­tu­ra­les orga­ni­za­das por el Vata­yón Mili­tante, la nueva divi­sión de nego­cios de La Cám­pora, con la explí­cita par­ti­ci­pa­ción de Víc­tor Hor­tel, miem­bro de ésta y jefe del Ser­vi­cio Peni­ten­cia­rio Federal.

Es en este punto, el des­cu­bri­miento perio­dís­tico de estos hechos, es cuando apa­re­cen mis dife­ren­cias con lo difun­dido por los medios. No creo, en abso­luto, en que se haya debido a la casua­li­dad o a la inad­ver­ten­cia de quien grabó un video. Muy por el con­tra­rio, creo que estos hechos fue­ron dados a cono­cer con pre­me­di­ta­ción y mucha alevosía.

El cris­ti­nismo envió, con­jun­ta­mente con las imá­ge­nes tras­mi­ti­das a man­salva por tele­vi­sión y comen­ta­das hasta el har­tazgo en los dia­rios y revis­tas, un meta-mensaje muy claro a la cla­ses media y alta argen­tina, esas que, tra­di­cio­nal­mente, le han sido esqui­vas, sobre todo en la ciu­dad de Bue­nos Aires: “Pode­mos todo, hasta sacar de la cár­cel a los pre­sos más peli­gro­sos y no tene­mos límite alguno. Si fuera nece­sa­rio los arma­re­mos y los uti­li­za­re­mos como fuer­zas de cho­que para impo­ner­nos y con­ser­var el poder”. Recor­de­mos que La Cám­pora tam­bién con­trola el Regis­tro Nacio­nal de Armas.

Exac­ta­mente el mismo meta-mensaje, aun­que de forma más sutil, envió la señora Pre­si­dente la semana pasada desde su atril pre­fe­rido en la Casa Rosada, cuando exaltó la figura y el com­por­ta­miento de los barra-bravas. Basta recor­dar, para veri­fi­car este aserto, que el ofi­cia­lismo orga­nizó, hace dos años, una fallida ONG a la que llamó “Hin­cha­das Uni­das Argen­ti­nas”, coman­dada por un tal Mar­celo Mallo, tam­bién de La Cám­pora, que per­mi­tió trans­fe­rir a esas ban­das de delin­cuen­tes ingen­tes fon­dos públi­cos a cam­bio del des­plie­gue de ban­de­ras kir­ch­ne­ris­tas en los esta­dios y hasta pagar el viaje de dos­cien­tos cin­cuenta de ellos al Mun­dial de Sudá­frica, sumando otro enorme pape­lón a nues­tro mal­tre­cho pres­ti­gio internacional.

Así, ase­si­nos, vio­la­do­res, tra­fi­can­tes de dro­gas y hasta “que­ma­do­res” de muje­res se han con­ver­tido en la nueva “mano de obra ociosa” del Gobierno, que ya ha entre­nado en esas tareas a la gente de D’Elía (¿se acuerda cuando desa­lojó a trom­pa­das la Plaza de Mayo?) y de Pér­sico. Si a ese cua­dro le suma­mos a los mili­tan­tes del Movi­miento Tupac Amaru, de Mila­gro Sala, que el vier­nes mismo, dando mues­tras de un excep­cio­nal coraje, gol­pea­ron entre diez a los tres perio­dis­tas de la pro­duc­ción de Jorge Lanata, a los cua­les roba­ron, ade­más, los equi­pos de fil­ma­ción que no con­si­guie­ron rom­per, tene­mos el combo ideal.

Como se dice, el cua­dro de inti­mi­da­ción per­fecto, para apre­tar más y a futuro a una socie­dad entera –los más pobres la sufren más– que ya está ate­rrada por la inse­gu­ri­dad coti­diana, esa que parece no exis­tir por la falta de men­ción en los gigan­tes­cos y abu­rri­dí­si­mos dis­cur­sos presidenciales.

Obvia­mente, el segundo “suceso argen­tino” de la semana fue el pago del último tramo del Boden 2012.

Más allá de los aná­li­sis his­tó­ri­cos que des­min­tie­ron y des­mon­ta­ron cada ladri­llazo del falso relato de doña Cris­tina en la Bolsa de Comer­cio de Bue­nos Aires, que mos­tra­ron cuán­tos de dichos bonos fue­ron emi­ti­dos por don Nés­tor (q. e.p. d.), o de la reper­cu­sión de ese pago en el nivel de las dis­fra­za­das reser­vas del Banco Cen­tral, algu­nas pre­gun­tas comen­za­ron a mar­ti­llar en mi cabeza.

¿Por qué, para jun­tar los dóla­res nece­sa­rios para pagar nada más que dos mil dos­cien­tos millo­nes de ese ven­ci­miento, se impuso el bru­tal cepo cam­bia­rio que ha lle­vado al estan­ca­miento de nues­tra eco­no­mía por la falta de insu­mos impor­ta­dos? ¿Por qué impo­ner tamaño sacri­fi­cio al futuro inme­diato si sólo se tra­taba de pagar a algu­nos ban­cos extran­je­ros que, de todas mane­ras, nos siguen con­si­de­rando téc­ni­ca­mente en default por las deu­das con los hol­douts, con el Club de Paris y con quie­nes nos ven­cie­ron en el Ciadi? ¿Mejoró en algo nues­tro riesgo-país, que supera al de Vene­zuela y más que duplica al espa­ñol? ¿Por qué esa mani­fiesta deses­pe­ra­ción por pagar –en teo­ría– a los “fon­dos bui­tre” y, sobre todo, por qué fes­te­jar tanto el pago? ¿No es mayor la cifra que ha se gas­tado en Aero­lí­neas Argen­ti­nas –por cierto, bajo el exclu­sivo poder de La Cám­pora y sin con­trol de nin­gún tipo– sin hacer tanta alharaca?

Es cierto que, en la lista de acree­do­res que regis­tra­ron sus tenen­cias de Boden 2012 a los efec­tos de su pago figu­ran muchos ban­cos, pero no es menos cierto que éstos asu­men, en tal caso, el papel de repre­sen­tan­tes de los ver­da­de­ros titu­la­res de los bonos, quie­nes les enco­mien­dan la ges­tión y, con ello, per­ma­ne­cen ocul­tos a la luz pública.

Por­que, si los ban­cos fue­ran los ver­da­de­ros titu­la­res y si estos títu­los públi­cos fue­ron emi­ti­dos por un país que tiene tamaño riesgo-país –más de 1.100 pun­tos bási­cos– que le impide todo acceso a esos mis­mos ban­cos que se pre­sen­ta­ron a la hora de cobrar­los, ¿cómo habrían jus­ti­fi­cado los geren­tes que deci­den las inver­sio­nes su com­pra frente a sus pro­pios direc­to­rios? Es cierto que la tasa efec­tiva era enorme y que las can­ti­da­des en juego no eran gran­des, pero ¿cómo expli­car la com­pra de pape­les de un país tan exce­si­va­mente ries­goso, al cual nadie acepta pres­tarle plata? ¿No están algu­nos de esos pre­sun­tos acree­do­res tra­tando de cobrar en todos los tri­bu­na­les hace más de diez años sus créditos?

Y empie­zan apa­re­cer, a par­tir de esas razo­na­bles inquie­tu­des, las res­pues­tas ocul­tas. Sólo quien sabía que esos bonos se paga­rían a cual­quier pre­cio, aún a costa de sacri­fi­car toda la eco­no­mía argen­tina si fuera nece­sa­rio, los habría com­prado. Y, al ser cobra­dos, resulta lógico que lo cele­brase rui­do­sa­mente, haciendo una ver­da­dera fiesta. Ahora, res­pón­dase a usted mismo: ¿quién sabía, con tal grado de cer­teza, que ello ocu­rri­ría, ya que dis­po­nía del poder nece­sa­rio para lograrlo?

Si mi razo­na­miento fuera correcto, esta­ría­mos ante el peor aten­tado con­tra la Argen­tina de toda su his­to­ria, por las con­se­cuen­cias que las medi­das ten­dien­tes a ase­gu­rar los dóla­res nece­sa­rios para la can­ce­la­ción ya ha traído apa­re­ja­das. Esas con­se­cuen­cias son fácil­mente iden­ti­fi­ca­bles: se lla­man infla­ción, pobreza, mise­ria, estan­ca­miento, des­em­pleo, inse­gu­ri­dad, con­sumo de dro­gas, vio­len­cia, ham­bre; y sus efec­tos serán prolongados.

¿Es este el “pro­gre­sismo” que defien­den desde Carta Abierta hasta el Vata­yón Mili­tante, o desde el Par­tido Miles hasta los jóve­nes de Kolina? Muchos de quie­nes inte­gran estos colec­ti­vos son sin­ce­ros en su adhe­sión, y no pocos son inte­li­gen­tes y bien inten­cio­na­dos, pero ¿en nom­bre de qué ideo­lo­gía podrán jus­ti­fi­car este saqueo?

Con todo esto, el cris­ti­nismo no ha hecho más que con­fir­mar una pre­sun­ción escrita en 2005: a estos tipos no los desa­lo­ja­re­mos del poder ni siquiera con votos. Y para par­ti­ci­par de esa bata­lla, pre­ci­sa­mente, es que me he lan­zado a la arena política.

Autor: Enrique Guillermo Avogadro 

¿Vox populi, vox dei?

 

Mirando hacia varios paí­ses de Amé­rica Latina, Boli­via, Vene­zuela, Ecua­dor y, ya pode­mos incluir a la Argen­tina, nos damos cuenta que las mayo­rías no siem­pre tie­nen razón. Y eso, sin recu­rrir al ejem­plo para­dig­má­tico del voto mayo­ri­ta­rio, que per­mi­tió a Hitler lle­gar al poder.

Los gober­nan­tes de esos paí­ses, por acce­der a la pre­si­den­cia de la mano de la mayo­ría, creen que pue­den gober­nar como quie­ren, sin res­pe­tar las nor­mas demo­crá­ti­cas, sal­tando, una y otra vez, por encima de ellas. No se preo­cu­pa­ron, una vez lle­ga­dos al poder, por cómo debe gober­narse en un sis­tema democrático.

A las prue­bas me remito: en todos esos paí­ses, se intenta aca­llar la voz de la prensa independiente.

Evi­tar la tira­nía fue la preo­cu­pa­ción de los padres de la Cons­ti­tu­ción de 1853.

Hay valo­res que la socie­dad y los gober­nan­tes deben defen­der a toda costa, ellos están enun­cia­dos en ella. La con­cep­ción filo­só­fica que la hizo posi­ble es libe­ral: Todas sus dis­po­si­cio­nes tie­nen fe en la liber­tad, por eso, la limi­ta­ción del poder es con­di­ción nece­sa­ria para com­ba­tir la dictadura.

Los tira­nos hacen cola­bo­rar a la fuerza y aca­tar las medi­das anti­cons­ti­tu­cio­na­les en silen­cio. Dejan de res­pon­der por sus actos de gobierno, por lo tanto, tam­bién desis­ten de ser res­pon­sa­ble por ellos. Se con­vier­ten en gober­nan­tes omnis­cien­tes, pre­ten­diendo diri­gir la vida de los gober­na­dos, hasta el punto de olvi­dar uno de los dere­chos mas impor­tan­tes: el de for­jar el pro­pio des­tino, el tener, incluso, el dere­cho a equivocarse.

El deber del estado demo­crá­tico es reve­ren­ciar los dere­chos indi­vi­dua­les y garan­ti­zar­los, res­pe­tando la dig­ni­dad de las per­so­nas, de todas, no sola­mente la de la mayo­ría. Tam­bién, por ello, debe limi­tar la liber­tad, solo lo sufi­ciente, como para que no se pueda per­ju­di­car a los demás.

El hom­bre se deja impul­sar más por las pasio­nes que por la razón, pero, el sis­tema demo­crá­tico lleva a que se intente ser menos irra­cio­nal. Por ejem­plo, el hecho de que haya liber­tad de prensa per­mite, que todas las opi­nio­nes sal­gan a la pales­tra. Acepta la crí­tica de las accio­nes del gobierno y ayuda, de este modo, a mejo­rar­las por medio de mejo­res propuestas.

Sin liber­tad para com­par­tir lo que pen­sa­mos no pode­mos lle­var a la prác­tica nues­tras ideas, nece­si­ta­mos, tam­bién, de la crí­tica, para poder cam­biar­las o corregirlas.

Es indis­pen­sa­ble que la opi­nión pública esté ins­ti­tu­cio­na­li­zada o sea per­mi­tida por el poder polí­tico. Nece­si­ta­mos de las razo­nes que ava­lan una opi­nión y de las que la refu­tan. Así se pro­gresa y aprende, como sucede, tam­bién, en el campo científico.

Vemos, con qué lige­reza los gober­nan­tes auto­ri­ta­rios de Amé­rica Latina, se pren­den del micró­fono, en acti­tud anti­so­crá­tica, pre­ten­diendo saberlo y expli­carlo todo, olvi­dando, que los seres huma­nos nos move­mos den­tro del terreno de la con­je­tura. Debie­ran ser mucho más humil­des, per­mi­tir el disenso, y con­tras­tar sus opi­nio­nes con la realidad.

Karl Pop­per defi­nió lo deci­sivo en una demo­cra­cia: la posi­bi­li­dad de des­ti­tuir al gobierno sin derra­ma­miento de san­gre, por medio del voto.

Todo gobierno que puede ser derro­cado con­serva un fuerte estí­mulo para actuar de manera que satis­faga a la gente. Y ese esti­mulo des­a­pa­rece cuando el gobierno sabe que no se lo puede des­ti­tuir fácilmente.

Es por eso, que los gobier­nos lati­noa­me­ri­ca­nos, inten­tando per­pe­tuarse en el poder, debi­li­tan los pila­res de la demo­cra­cia: la opi­nión pública y el sis­tema de par­ti­dos. Cam­bian, una vez lle­ga­dos al poder, la filo­so­fía libe­ral por una nacional-socialista, inter­ven­cio­nista, esta­tista. De esta manera dejan a la socie­dad sin auto­de­fensa, sumando, para con­se­guirlo, la tec­no­lo­gía moderna que les pro­por­ciona el Estado.

Lle­van a la eco­no­mía a los vie­jos esque­mas, donde las empre­sas ope­ran ais­la­das de la com­pe­ten­cia y con res­tric­cio­nes a la impor­ta­ción y a la exportación.

El Estado deja de ser garante del dere­cho de libre comer­cio para pro­pi­ciar una eco­no­mía cerrada, vol­cada hacia el mer­cado interno, sofo­cando la ini­cia­tiva privada.

El fra­caso, en todos los casos, se hace sen­tir con sobre-exigencia de la socie­dad hacia el gobierno, en mate­ria de polí­ti­cas socia­les y de ingresos.

Ade­más, con estas polí­ti­cas de redis­tri­bu­ción esta­tal, se pre­tende repar­tir sin que aumente la pro­duc­ción y la pro­duc­ti­vi­dad, las cua­les, sin inyec­ción de capi­tal, son imposibles.

A pesar de todo somos muchos los opti­mis­tas: el futuro está abierto de par en par y depende de nosotros.

La Cons­ti­tu­ción per­mite resis­tir a un régi­men polí­tico injusto, a una tira­nía que no res­pete la liber­tad y otros impor­tan­tes dere­chos indi­vi­dua­les, que per­mi­ten el desa­rro­llo pleno de las personas.

Los pre­si­den­tes auto­ri­ta­rios o en vías de serlo, olvi­dan que en Amé­rica Latina, hay ejem­plos de paí­ses más exi­to­sos por­que han dejado de desear lo nocivo: el Estado de Bie­nes­tar. Éste, opaca la liber­tad y crea­ti­vi­dad humana con su canto de sirena, resu­mido en que se debe espe­rar todo del Estado. Se han per­ca­tado que por ese camino se llega a la dic­ta­dura, a la pér­dida del más impor­tante de los valo­res: la libertad.

No es fácil ser libre, uno es res­pon­sa­ble de sus elec­cio­nes, debe cons­truirse por sí mismo pero, es mucho mejor, que depen­der de un Estado, el cual, en nom­bre de satis­fa­cer las nece­si­da­des de las per­so­nas, se apro­pia de sus vidas y de su liber­tad, con­vir­tién­do­las en ove­jas, a las que puede mani­pu­lar a su antojo.