La criminalización de las ideas

 

En tanto, el pano­rama argen­tino se ensom­brece día a día. La cri­mi­na­li­za­ción de las ideas, se agu­diza peli­gro­sa­mente. Desatando una lucha feroz que parece irre­con­ci­lia­ble.
Peleando entre las som­bras y la deses­pe­ra­ción las mario­ne­tas de la corte ofi­cial ven caer a peda­zos el país ima­gi­na­rio hun­dido en el des­cre­dito y la corrup­ción. El fuerte olor a des­com­po­si­ción ha des­per­tado a una socie­dad que pre­tende actuar como un tor­be­llino puri­fi­ca­dor, luchando con­tra el entra­mado de esta­fas, impu­ni­da­des, men­ti­ras y latro­ci­nios. Una pugna intrin­cada que exige la unión de hom­bres y muje­res de bien.

Con­tando que, los dise­ña­do­res de iro­nías y cruel­da­des, no se darán por ven­ci­dos, el camino será sinuoso, ellos mane­jan todo el poder, mien­tras la ciu­da­da­nía cuenta solo con su buena volun­tad. Si bien, la movi­li­za­ción del 13 de sep­tiem­bre fue éxito. Ha pro­vo­cado la furia de la tira­nía, y agu­di­zado su sed venganza.

Amor­da­zan a los medios o los com­pran. Asal­tan la pro­pie­dad pri­vada. Ador­me­cen a la juven­tud desde las aulas. Aco­san a todo aquel que pueda entor­pe­cer sus planes.

La liber­tad se encuen­tra en un labe­rinto, cada vez más obs­curo, el régi­men ha gene­rado un ambiente enfermo para las ideas, estas no pue­den ser expre­sa­das sin per­jui­cios. Ellos se han arro­gado el dere­cho de juz­gar a los que disien­tan con el pen­sa­miento único. Pen­sar dis­tinto los con­vierte en enemigos.

Las ins­ti­tu­cio­nes el país no fun­cio­nan, todo está con­di­cio­nado a la volun­tad de la tira­nía, se apro­ve­chan, con­tro­lan todo a su antojo, con la cer­teza de ame­dren­tar a las per­so­nas por medio del cas­tigo. Cuando estas no tole­ran sus mal­da­des y se rebe­lan ante tamaña per­ver­si­dad como ha comen­zado a suceder.

La inde­pen­den­cia de los pode­res no existe, la garan­tía del Estado de Dere­cho ha des­a­pa­re­cido, la Cons­ti­tu­ción se viola sis­te­má­ti­ca­mente, las leyes no se res­pe­tan, la segu­ri­dad es un relato maca­bro, los dere­chos huma­nos han pasado a ser mono­po­lio de terro­ris­tas y la pobre Argen­tina que ha per­dido la Repú­blica corre el grave peli­gro de que se implante un Estado mar­xista, ideo­lo­gía que se ha venido acre­cen­tado en el seno de la tira­nia de la mano de Chá­vez y la influen­cia de Cuba. Tra­ge­dia que se podría ace­le­rar con el triunfo del coman­dante el 7-O en Vene­zuela, si es que la opo­si­ción lide­rada por Capri­les no se impone en los pró­xi­mos comi­cios. Aun­que según las ulti­mas encues­tas  para bien de los vene­zo­lano Hen­ri­que Capri­les se coloca como ganador.

En medio de esta encru­ci­jada, la hués­ped de la Casa Rosada, expuso sus mise­rias en las Nacio­nes Uni­das. El argu­mento pro­saico, generó un caos ver­bal en esas his­to­rias de fic­ción repe­ti­das y aumen­ta­das. Por momen­tos errá­ti­cas y lamen­ta­bles con las que trato embau­car a la audien­cia a par­tir del relato frau­du­lento, en el que la men­tira com­pul­siva fue la estre­lla de la tarde.

Inven­tando las con­di­cio­nes favo­ra­bles de un país, donde reina el orden, la demo­cra­cia y una eco­no­mía insu­pe­ra­ble pro­ducto de la ges­tión de él y ella. Un país modelo, envi­dia de todos. donde las medi­cio­nes del INDEC (Ins­ti­tuto Nacio­nal de Esta­dís­tica y Cen­sos) son tan pre­ci­sas y con­fiad­les como ella misma. Sin embargo son des­acre­di­ta­das los cálcu­los de ana­lis­tas pri­va­dos, ani­ma­dos según esta mujer por inter­fe­rir en los índi­ces reales para preo­cu­par a los ciu­da­da­nos des­pre­ve­ni­dos o para res­pon­der a intere­ses ocul­tos que quie­ren que le vaya mal a su admi­nis­tra­ción, así como pre­tende el FMI, sacán­dole tar­jeta roja a su gobierno. Todos con­tra de ella, cal­cu­lan un 25 o 26% de infla­ción, una cifra que haría esta­llar el país por los aires, de ser así– ase­guró –la señora. Algo que no parece com­pren­der o no quiere admi­tir es que la ciu­da­da­nia le reclama y que el mundo cues­tiona sus enga­ños que son pala­bras mayo­res des­pués de haber supe­rado a Vene­zuela en esa estadística.

Pero, la deva­luada señora, aun cuando se obs­tine en sus inten­tos, nadie le cree una coma, por más que culpe a perio­dis­tas, medios, clase media, opo­si­ción y todo bicho que camina, de su des­gra­cia, es vox populi que la Argen­tina se pre­ci­pita cuesta abajo. Sin inver­sio­nes, freno de las impor­ta­cio­nes, el cepo cam­bia­rio, los com­pul­si­vas aprie­tes y per­se­cu­cio­nes poli­cia­les del AFIP, suma­dos a medi­das total­mente dic­ta­to­ria­les que día a día se renue­van y reproducen.

Un esté­ril dis­curso, impreg­nado de resen­ti­miento, absurdo y polé­mico, escu­chado por unos pocos abu­rri­dos, marcó a la señora Kir­ch­ner. Sus men­ti­ras con res­pecto a los dere­chos huma­nos que atri­buyo como un ejem­plo único de su admi­nis­tra­ción deja­ron a des­cu­bierto, la farsa, de com­ba­tiente del terro­rismo y de las dic­ta­du­ras. Por una parte cobija en su régi­men con car­gos impor­tan­tes a los terro­ris­tas que come­tie­ron crí­me­nes abe­rran­tes, aten­ta­dos, tor­tu­ras y secues­tros, ini­ciando una gue­rra san­gui­na­ria en el país en inten­ta­ron tomar el  poder durante  demo­cra­cias. Pre­sen­ta­dos como héroes, indem­ni­za­dos, borra­dos sus crí­me­nes por una jus­ti­cia adicta al régi­men que ella regen­tea, mien­tras que son con­de­na­dos por  defen­der la patria,  de los ejer­ci­tos terro­ris­tas, los miem­bros de FFAA, de Segu­ri­dad, Poli­cías, tam­bién  civi­les y sacer­do­tes , por medio de jui­cios frau­du­len­tos, mien­tras otros sin con­dena al igual que los ante­rio­res se encuen­tran alo­ja­dos en maz­mo­rras paupérrimas.

Estos pre­sos polí­ti­cos cuyos dere­chos huma­nos no son contemplado,s mue­ren en cau­ti­ve­rio por falta de aten­ción médica, mala ali­men­ta­ción y malí­si­mas con­di­cio­nes de higiene. En su mayo­rías cuen­tan con edad avan­zada y muchos con enfer­me­da­des que se agra­van en cau­ti­ve­rio, siendo en la actua­li­dad mas de mil los pre­sos, ade­más de ciento setenta y uno(171)fallecidos a la fecha. Estos son los DDHH que la señora pre­gona, dere­chos que tam­poco abar­can las víc­ti­mas del terro­rismo. Esta es la jus­ti­cia revo­lu­cio­na­ria que pro­mueve Cris­tina Kirchner.

En tanto, su con­dena a las dic­ta­du­ras tam­bién es una fala­cia, para ella hay dic­ta­du­ras bue­nas y dic­ta­du­ras malas. Las malas son las que com­ba­tie­ron el terro­rismo en Argen­tina, las bue­nas la de Angola, la de los Cas­tro en Cuba, esa que mere­cen su admi­ra­ción, sin preo­cu­parse por los DDHH del pue­blo cubano, con­de­nado a todo tipo de tor­tu­ras, pri­sión, ham­bre, aban­dono de per­sona, incluso la muerte por el solo hecho de no com­par­tir las ideas de los dic­ta­do­res comu­nis­tas. Ade­más de tener al pue­blo cubano secues­trado en la isla pri­sión, sin que le asis­tan los dere­chos de salir del país libre­mente, por lo que lite­ral­mente son escla­vos de la dic­ta­dura castrista.

Es decir que la huma­ni­dad de, la señora Kir­ch­ner, tam­bién forma parte de la fic­ción del relato. Como se pre­tende que esta mujer se con­mueva por los muer­tos por la inse­gu­ri­dad, por las víc­ti­mas de la tra­ge­dia de Once, por los niños que mue­ren por des­nu­tri­ción etc…

Como la ins­crip­ción de algu­nas de las pan­car­tas que por­ta­ban las per­so­nas que pro­tes­ta­ron  en con­tra de Cris­tina al batir de las cace­ro­las, en las puer­tas  del exclu­sivo hotel Man­da­rin Orien­tal en N. Y — ‘Kir­ch­ner you rui­ned Argen­tina’ “Que­re­mos Una Argen­tina sin Cristina”

Pero, la his­to­ria de las andan­zas de Cris­tina en el país del norte no ter­mina aquí…

La Frase del Día

 

“Es una cues­tión de razo­na­miento, es lo que nos dice la reali­dad eco­nó­mica. Por­que si la infla­ción fuera ésa que pre­ten­den, de 25 o 26%, el país esta­lla­ría por los aires”,

Cris­tina Kirchner

Lazos de sangre…

 

El hom­bre se pre­senta como cada día de hace 30 años en su espec­táculo calle­jero de pre­su­puesto cero.

En el ambiente flota ese aire resig­nado de almas acos­tum­bra­das al sub­de­sa­rro­llo. De hue­sos resig­na­dos a olvi­dar la dig­ni­dad a la hora de sobre­vi­vir.
Una cámara de poca defi­ni­ción de un telé­fono que se mueve dema­siado sigue al hom­bre del espec­táculo, el hom­bre baja por la impro­vi­sada esca­li­nata de pie­dras y salien­tes de tie­rra hacia la ori­lla fan­gosa del lago sagrado junto al pala­cio pre­si­den­cial en Yamoussoukro.

Esta ciu­dad, impo­si­ble de pro­nun­ciar de corrido sin leerlo tres veces, es la capi­tal de Costa de Marfil.

Ah sí, por­que los paí­ses pobres son así, la gente arriesga su vida por unas mone­das, pero los pre­si­den­tes viven siem­pre en pala­cios dig­nos de la realeza más ampu­losa de Europa.
Una docena de mas­to­don­tes coco­dri­los afri­ca­nos espe­ran como petri­fi­ca­dos al sol. Algu­nos en el barro de la ori­lla. Otros sumer­gi­dos en el lago, con ape­nas sus ojos sobre las aguas negras y man­sas, como la resig­na­ción afri­cana. El hom­bre es enjuto y camina con esa for­ma­li­dad del actor que tiene su acto bien estu­diado. Sor­tea con cierto espa­mento las colas de los rep­ti­les. Se detiene, levanta una entre sus manos… un acto de arrojo que el público, que mira desde una altura natu­ral del terreno, fes­teja con efusividad.

Dicko Toké se llama el hom­bre que desde hace 30 años rea­liza el mismo espec­táculo de ali­men­tar a los coco­dri­los sobre un recodo del lago sagrado a cam­bio de unas mone­das. Tur­bante, túnica negra y afi­lado machete en mano, pasa, y posa junto a cada uno de los sal­va­jes ani­ma­les. La gente aplaude entu­sias­mada su auda­cia inne­ce­sa­ria. Y saca fotos y filma con lo que puede.

Dicko Toké, con una san­gre tan fría como la de las bes­tias que le hacen ganar unas mone­das cada día expo­niendo su vida, cum­ple en esta tarde diá­fana el espec­táculo que sabe de memo­ria. Baja y llama a cada ani­mal por su nom­bre. Está con­ven­cido que la natu­ra­leza ani­mal no traiciona.

El toda­vía no lo sabe, pero en pocos minu­tos va a morir devo­rado por los mis­mos que ali­menta desde hace años… la natu­ra­leza de los que ha venido ali­men­tando día a día durante 30 años será más fuerte y se lo come­rán sin com­pa­sión en un par de bocados.

Es así como Dicko Toké cul­minó con­fiado su espec­táculo de super­vi­ven­cia, sor­teó el último mas­to­donte… y res­baló. En un mal paso, el único en 30 años, Tocké cayó al suelo.

Des­pués de tan­tos tiros bue­nos, la ruleta rusa para sobre­vi­vir… le asestó el tiro malo.

Y la natu­ra­leza de “El Capi­tán” el coco­drilo más grande, el que él mismo había ali­men­tado cada día durante los últi­mos 30 años… ni siquiera dudó. Giró su enorme cabeza en una frac­ción mucho más ínfima que un segundo… y de un solo bocado engu­lló la mitad del cuerpo enjuto de Dicko Toké. Ape­nas, casi como en un acto reflejo, el actor que se supo per­dido blan­dió no obs­tante el afi­lado machete con­tra la huma­ni­dad de El Capi­tán, pero el segundo bocado del coco­drilo ter­minó con cual­quier ama­gue… todo fue gri­tos en la pla­tea, y El Capi­tán que se mete en al lago rodeado de una man­cha de san­gre espesa… y nada más.

La bes­tia cum­pliendo con su natu­ra­leza… el hom­bre, com­pe­liendo con su des­tino de resig­nada miseria.

En el mismo ins­tante… al otro lado del mundo, la his­to­ria unía otra muerte con lazos de una indig­ni­dad similar.

No es África, pero en cier­tos sen­ti­dos se le parece. Es el con­ur­bano bonae­rense. No son coco­dri­los sal­va­jes de Costa de Mar­fil los que se lle­van la vida de Víc­tor, pero en cierto modo son peo­res que ani­ma­les… la his­to­ria dema­siado repe­tida suce­dió en Rafael Cas­ti­llo, par­tido de La Matanza…La Matanza…vaya paradoja.

Víc­tor Enri­que Gra­nada tenía 74 años el día en que fue ase­si­nado den­tro de su casa.

El barrio es humilde y de gente tra­ba­ja­dora. Víc­tor cons­truyó algu­nas habi­ta­cio­nes en la planta baja para alqui­lar­las por mes. En la planta alta vivía con Mabel, su esposa, que al momento de la bar­ba­rie ani­mal estaba pre­pa­rando vian­das que, como cada día, las ven­de­ría tem­prano en la mañana a los obre­ros del barrio.

Mabel y Víc­tor lle­va­ban 38 años de casa­dos, y hoy, en su casa, están su hijo y su nieto.

Víc­tor, sin sos­pe­char el des­tino, juega con su nieto en ese mundo ideal lla­mado feli­ci­dad. Para dis­fru­tar estos momen­tos vivió tan­tos años cons­tru­yendo una fami­lia labu­rando de sol a sol. Los ani­ma­les entra­ron a la planta baja, roba­ron a los que nada tie­nen, for­za­ron la puerta y entra­ron a robar­les a los que poco tie­nen a base de esfuerzo. Entra­ron revól­ver en mano. Se lle­va­ron la inmensa for­tuna en pesos de una fami­lia de tra­ba­ja­do­res de una Argen­tina que a veces da pena, pero que muchas veces da asco: $100.

Subie­ron los ani­ma­les la esca­lera, a los gol­pes fue la cosa. “La plata o te mato el pibe”, gri­ta­ban mien­tras enca­ño­na­ban al nieto de Víc­tor. $100 pesos.

En el ambiente flota ese aire resig­nado de almas acos­tum­bra­das al sub­de­sa­rro­llo. De hue­sos resig­na­dos olvi­dar la dig­ni­dad a la hora de sobre­vi­vir.
“Es todo lo que tene­mos” grita Víc­tor. “Te voy a matar”, ame­na­zan los hijos de puta.

No es África, pero se le parece. No son ani­ma­les sal­va­jes con ins­tinto de san­gre, pero se les pare­cen. Ocu­rrió esta semana, a las ocho de la noche, en una casa humilde de un barrio humilde. En la calle Manuel Estrada 301, de Rafael Castillo.

Mabel está aún cons­ter­nada. Los ani­ma­les le han matado a su esposo, le han herido a su hijo en el hom­bro y varias veces ame­na­za­ron con matar a su nieto de 7 años.
Es más, su nieto, en medio del vio­lento asalto, les pidió a los sal­va­jes que tuvie­ran pie­dad de su abuelo: “no maten a mi abue­lito… yo les doy mis jugue­tes”. Cre­cer de golpe.
En el ambiente flota ese aire resig­nado de almas acos­tum­bra­das al sub­de­sa­rro­llo. De hue­sos resig­na­dos a olvi­dar la dig­ni­dad a la hora de sobre­vi­vir.
Pero fue inú­til. Los ani­ma­les empie­zan a los tiros.

El día es oscuro y manso, como la resig­na­ción argentina.

Víc­tor es ahora un número más en la esta­dís­tica de muerte de una socie­dad anes­te­siada. Es el jubi­lado número nueve que muere ase­si­nado en capi­tal fede­ral y Gran Bue­nos Aires, desde el mes de marzo último. Una esta­dís­tica escon­dida tras una men­tira ofi­cial grita desde el fondo donde el gobierno la ha que­rido escon­der, que en el con­ur­bano bonae­rense se regis­tran dos asal­tos de este estilo por semana.

Dos paí­ses. Dos muer­tes. Dos his­to­rias. África y Argen­tina uni­das en un lazo de san­gre ante la resig­na­ción a un des­tino que la socie­dad acepta con increí­ble mansedumbre.

Una socie­dad argen­tina que ha engen­drado cóm­plice una gene­ra­ción de ani­ma­les huma­nos de natu­ra­leza bru­tal. Que ase­si­nan por­que sí. Sin mira­mien­tos. Sin com­pa­sión. Con san­gre tan fría como la los coco­dri­los afri­ca­nos. Due­ños de la vida y de la muerte.

Un deca­dente espec­táculo de sub­de­sa­rro­llada resig­na­ción: Noso­tros ence­rra­dos con rejas, ellos libres, ace­chando allí fuera. Espe­rando nues­tro mal paso, para devo­rar­nos en dos boca­na­das de plomo y fuego.
En el ambiente flota ese aire resig­nado de almas acos­tum­bra­das al sub­de­sa­rro­llo. De hue­sos resig­na­dos a olvi­dar la dig­ni­dad a la hora de sobre­vi­vir… Dios sabe hasta cuándo.

La soberbia y la miopía

 

La pre­si­dente Cris­tina Fer­nán­dez final­mente se refi­rió a los cace­ro­la­zos ocu­rri­dos en el país. Para hacerlo tomó la pre­cau­ción de poner tiempo y dis­tan­cia de ellos. Once días y New York. Mien­tras tanto dejó la des­ca­li­fi­ca­ción a sus corifeos.

La tác­tica de igno­rar, mini­mi­zar y menos­pre­ciar no es nueva. Pese a las imá­ge­nes, difí­ci­les de creer por su mag­ni­tud hasta para quie­nes par­ti­ci­pa­ron o al menos sim­pa­ti­za­ron con la pro­testa, los cace­ro­le­ros fue­ron pocos para la opi­nión ofi­cial. No les importó que aún den­tro de sus pro­pias filas hubiera quie­nes pen­sa­ran dis­tinto y aler­ta­ran para que el fenó­meno fuera tomado en cuenta y se le diese una res­puesta inme­diata. La letra que se había bajado era esa y a ese dis­curso debían atenerse.

Cierto es que algu­nos que siem­pre inten­tan mayor ser­vi­lismo, en pos de ser teni­dos en cuenta, fue­ron más allá. Así Juan Manuel Abal Medina se dedicó a la crí­tica de la ves­ti­menta de los asis­ten­tes y otros de menor mag­ni­tud hicie­ron eva­lua­cio­nes numé­ri­cas incom­pren­si­bles como si habla­sen en sis­tema sexagesimal.

Pero la pre­si­dente, aun­que sea afecta a impre­ci­sio­nes de dis­tinto tipo, no cree todo lo que su entorno le quiere hacer creer a la gente y optó por la cau­tela de cerrar la boca y hablar de cual­quier otra cosa, ya que que­darse callada con la cadena a su dis­po­si­ción es un imposible.

Esa nece­si­dad de silen­cio sobre un tema deter­mi­nado demos­tró cuánta es la preo­cu­pa­ción que generó para sí y quie­nes la rodean. Era nece­sa­rio aguan­tar diez días y poder par­tir a la Asam­blea de las Nacio­nes Unidas.

Desde Nueva York, con la pers­pec­tiva dife­rente que da la leja­nía, con­si­deró: “Algu­nas medi­das, al que tuvo poder en algún momento, puede que no le hayan gus­tado. Pero en reali­dad creo que todos los argen­ti­nos, más allá del lugar que ocu­pen, saben que si le va mal a la gran mayo­ría, final­mente ter­mina afec­tando a todos”. Sus ase­ve­ra­cio­nes no están equi­vo­ca­das, lo equi­vo­cado es el enfo­que. No acep­tar que no son “algu­nas” sino muchas medi­das las que cau­san dis­gusto y no a “quie­nes tuvie­ron poder en algún momento” sino a todos, espe­cial­mente a quie­nes nunca lo han tenido, es el error con­cep­tual en que se rego­cija dicién­dolo como un logro. Nadie duda, la mayo­ría no duda, que “si le va mal a la gran mayo­ría, final­mente ter­mina afec­tando a todos”. Lo irra­cio­nal es que creerse dueña de la mayo­ría, más que nece­dad, es delirio.

“Hay una parte muy peque­ñita que cree que pase lo que pase en el país no le va a ir mal. Pero, en reali­dad, lo impor­tante es tener ges­tión y poder gober­nar”. Una vez más coin­ci­di­mos en la forma pero no en el fondo. Su ale­gato sería correcto si al decir: “…una parte muy peque­ñita que cree que pase lo que pase en el país no le va a ir mal…” se estu­viese refi­riendo a quie­nes inte­gran el gobierno, a quie­nes capi­ta­li­zan las pre­ben­das, a los que nadie cas­tiga por su corrupción.

Supo­ner que afuera del país se puede decir cual­quier cosa por­que nadie sabe lo que pasa aquí, es arries­garse a un bochorno sin pre­ce­den­tes. De eso tuvo de sobra el escra­che que hicie­ron argen­ti­nos frente al Hotel Man­da­rin Orien­tal, recla­mando por la corrup­ción, las inten­cio­nes de re reelec­ción y el manejo dis­cre­cio­nal de los fon­dos públi­cos. Algo que puede repe­tirse el 27 cuando hable en el John F. Ken­nedy Jr. de la Uni­ver­si­dad de Harvard.

La pre­si­dente no puede igno­rar que para que nos vaya bien a todos no hay otra receta que la del res­peto a la Cons­ti­tu­ción, el tra­bajo y el aho­rro, tener obli­ga­cio­nes y res­pon­sa­bi­li­da­des no sólo dere­chos. Dere­cho a la igual­dad, pero de opor­tu­ni­da­des, no dere­cho a acce­der a lo mate­rial sin hacer nada.

La siembra del miedo

 

“Cuando se teme a alguien es por­que a ese alguien le hemos con­ce­dido poder sobre nosotros.”

Her­mann Hesse (1877–1962) Escri­tor suizo, de ori­gen alemán.

Empe­ñada en su hobby de cam­pa­ñas de des­pres­ti­gios, insul­tos y burla, la señora, dio una vez más mues­tras de su mala entraña. Con un dis­curso des­afo­rado insto a todos y a todas a cul­ti­var el miedo a ella

“Sólo hay que tenerle miedo a Dios y a mi un poquito”, alertó, en ese antro col­mado ser­vi­les aplau­di­do­res y de medio­cres obse­cuen­tes, que fes­te­ja­ron con toda pompa la inci­ta­ción al miedo de su bece­rra dorada.

Siem­pre, mono­lo­gando, des­po­tricó con­tra los fan­tas­mas que aco­san su vida y según su medida ata­can a su per­sona por medio de cri­ti­cas y opi­nio­nes refe­ri­das a sus fre­cuen­tes desa­cier­tos, así, como a” las men­ti­ras en cadena” que tra­tan de ocul­tar las reali­da­des, detrás del ridículo dis­curso mechado con cifras mági­cas y des­pro­li­jos boce­tos que no coin­ci­den con la eco­no­mía real, ni con la liber­tad y la demo­cra­cia que la señora pre­gona, pero que en la prác­tica se encuen­tran maniatadas.

Ves­tida de furia, la señora, acre­centó los ata­ques ver­ba­les diri­gi­dos a la prensa, a empre­sa­rios y a esa parte de la socie­dad arrai­gada en las bue­nas cos­tum­bres,  dis­cri­mi­nán­dola por el sólo hecho de no com­par­tir su ideo­lo­gía, ni su estilo gua­rango, ni las medi­das opre­so­ras que coar­tan las liber­ta­des individuales,

Sin arre­pen­ti­miento de su inmo­ra­li­dad, de su mate­ria­lismo, de su sober­bia, la viuda atacó, aún cuando todo la lleve a su pro­pia auto­des­truc­ción, como suce­dió con Sodoma y Gomo­rra… “Sin embargo…es ella la que arre­mete con­tra todos los que se ani­man a des­men­tir o a cri­ti­car sus pre­di­cas per­ver­sas, sus actos dema­gó­gi­cos, su relato a con­tra­mano de la reali­dad y apela a su pacien­cia– para sopor­tarlo– ase­ve­rando –” Si yo me hubiera dete­nido a escu­char todas las cosas que decían, cuando uno se detiene a escu­char las cosas que dicen puede que­dar como la mujer de Set — aque­lla de “La Biblia” — que por mirar Sodoma y Gomo­rra quedó con­ver­tida en esta­tua de sal. Bueno, uno no tiene que escu­char tanto estos de Sodoma y Gomo­rra por­que tam­bién nos pode­mos que­dar con­ver­ti­dos en esta­tuas de sal y yo tengo que seguir trabajando.”

No sola­mente demos­tró su igno­ran­cia bíblica al con­fun­dir a Lot, con Set, sino, tam­bién olvidó, que Dios salvó a los arre­pen­ti­dos, de la llu­via de fuego y azu­fre que des­truyó las dos ciu­da­des. Algo impo­si­ble para la sal­va­ción de esa señora, que lejos de arre­pen­tirse se ha colo­cado en el lugar de los bece­rros de oro y pro­cura se levan­ten alta­res para su ido­la­tría, mien­tras desa­fía a Dios uti­li­zan­doló para fines mal­va­dos, que apues­tan a ins­ta­lar el miedo a ella en la socie­dad, menos­pre­ciando la fe cris­tiana, con sus incon­sis­ten­cias paganas

Apos­tando desde su óptica tota­li­ta­ria al fac­tor del miedo, para domi­nar a la socie­dad y crear el ciu­da­dano per­fecto, un ciu­da­dano que per­ma­nezca callado, que crea todos los argu­men­tos que ha dia­rio actua­liza la tira­nía, que no cues­tione, ni con­tra­diga, que aplauda los gran­dio­sos hechos de corrup­ción, el enri­que­ci­miento ilí­cito, los anun­cios enga­ño­sos, las repe­ti­das re-re– inau­gu­ra­cio­nes, los inter­lo­cu­to­res fal­sos agra­cia­dos por las faraó­ni­cas obras esta­ta­les, los tre­nes catas­tró­fi­cos, la ges­tión tur­bu­lenta de la hués­ped de la Rosada, el adoc­tri­na­miento de La Cám­pora en las escuela, el culto a los terro­ris­tas, el mito del héroe colec­tivo, las proezas del Vata­yón Mili­tante y la farsa de reso­cia­li­za­ción de los pre­sos, las medi­das ile­ga­les de la AFIP, las embes­ti­das des­ti­na­das a eli­mi­nar la liber­tad de expre­sión, la sovie­ti­za­ción del país etc— etc… y sobre­todo que no se le ocu­rra tener la osa­dia de pen­sar dife­rente a ella.

Esta mujer que se cree diosa pagana, de un país que ha cam­biado su forma por la del dinero mal habido, en el cual se cree que se puede com­prar con­cien­cia, per­so­nas, vida y muerte de las mis­mas, es horrendo resal­tar como se per­mite y cons­ciente todo con el silen­cio cóm­plice de demasiados.

Mien­tras muchos callan y con­sien­ten el actuar de gru­pos finan­cia­dos por el régi­men con el único pro­pó­sito de sub­ver­tir el orden, man­te­ner el sub­de­sa­rro­llo e impul­sar el clima de des­con­fianza que pro­mue­ven con su poli­ti­zada visión ideo­ló­gica para des­ar­ti­cu­lar el tejido social, hoy sal­pi­cado por acción u omi­sión,  sumer­gido en una sim­bio­sis de terror, cada vez más patente en esta socie­dad civil y polí­tica, dor­mida, acos­tum­brada y pasiva.

Antes que el régi­men los con­vierta en una manada de ove­jas mani­pu­la­das de los vivi­do­res de este corrupto, frau­du­lento, licen­ciado y tole­rado sis­tema que para­lizó a muchos hace tiempo y los hizo mirar cobar­de­mente hacia otro lado, como si fuera res­pon­sa­bi­li­dad de otro solucionarlas.

Urge ese tiempo de mirar al frente, com­pro­me­terse con esa la reali­dad que nos está pisando los talo­nes , es tiempo de actuar de agru­parse de par­ti­ci­par, de unirse a la mar­cha del 13 de sep­tiem­bre, demos­trar que no se le tiene miedo a Cris­tina, el futuro de nues­tros hijos y nie­tos está en juego y la patria nos pide a gri­tos que la libe­re­mos de la turba terro­rista que la man­tiene secues­trada y pre­tende asesinarla.

 

Los tími­dos tie­nen miedo antes del peli­gro; los cobar­des, durante el mismo; los valien­tes, después.

Jean Paul (1763–1825) Escri­tor y humo­rista alemán

La Frase del Día

 

“Tene­mos una bata­lla por librar y la gana­re­mos de la mano de la gente, para poder con­ti­nuar con el pro­ceso más trans­for­ma­dor de la his­to­ria de la Argentina”

Julio de Vido

La Ciudadanía Entregó Su Miedo A La Presidente

 

Es curiosa la rela­ción entre el resen­ti­miento y la cobar­día; entre el miedo y esa gran capa­ci­dad de dis­fra­zarse o encu­brir un sen­ti­miento que llame a derra­mar al menos, una por­ción de debi­li­dad ante su séquito.

A dife­ren­cia de la ciu­da­da­nía que ha sabido racio­na­li­zar su miedo con­vir­tién­dolo en una pode­rosa arma lla­mada VALEN­TÍA, la jefa de la banda más pode­rosa de nues­tro país ha caído envuelta en lo mismo que nos apli­cara ya su difunto cóm­plice: el miedo y el desa­so­siego.

Nues­tro PUE­BLO ha apren­dido que la VALEN­TÍA es la madre de las vir­tu­des. Lo ha asi­mi­lado luego de lar­gos años de des­po­tismo y latro­ci­nio jamás visto en nues­tra his­to­ria. Lo ha nutrido de la FOR­TA­LEZA ESPI­RI­TUAL digna de los pue­blos que se resis­ten a ser domi­na­dos y saquea­dos por ban­das enquis­ta­das en el poder, con el último fin de des­po­jar­los hasta de su pro­pia existencia.

Ese temor ha pasado a lla­marse cau­tela. El MIEDO ha pasado a los arro­gan­tes, a los pre­po­ten­tes, a los mato­nes, a los jac­tan­cio­sos y bra­vu­co­nes acó­li­tos de su suprema reina, que por su sober­bia abso­luta jamás podrá reconocer.

La TOLE­RAN­CIA y HUMIL­DAD demos­trada en tan­tos años de sacri­fi­cio por este noble PUE­BLO, hicie­ron capa­ces esta trans­for­ma­ción y hoy se mues­tra desa­fiante al poder cen­tral y le dice BASTA!!!

BASTA de atro­pe­llos, BASTA DE ROBOS, BASTA DE INJUSTICIA!!!

Nece­si­ta­mos la dis­ci­plina de la VIR­TUD para nues­tro bien, dis­ci­plina que deberá sus­ten­tarse inexo­ra­ble­mente en la LEY, para nues­tro bien y el de las pró­xi­mas generaciones.

Este PUE­BLO que mues­tra su CORAJE, tal vez, en el momento más difí­cil de su his­to­ria, donde hablar y mani­fes­tarse en con­tra del régi­men opre­sor es sinó­nimo de des­ti­tu­ción y trai­ción, será de aquí en más el len­guaje que deberá enten­der este gobierno, pues de este lado sólo habrá HOM­BRES Y MUJE­RES VALIEN­TES defen­diendo sus DERE­CHOS INALIENABLES.

En estas horas la ciu­da­da­nía toda está cam­biando. Hoy rindeCULTO a ese VALOR sereno, medu­loso, tran­quilo, ecuá­nime, sin exal­ta­cio­nes ni depre­sio­nes, pero sin temer a su enemigo que le ha qui­tado sus dere­chos y pre­tende “venir por todo”.

Esta ciu­da­da­nía hoy rinde CULTO a la PATRIA para ofren­dar desin­te­re­sa­da­mente, en su SANTO ALTAR, todo cuanto posea en la segu­ri­dad de que solo así esta PATRIA vol­verá a ser aque­lla que eli­gie­ron nues­tros ante­pa­sa­dos, de LIBER­TAD Y JUSTA.

Para todos aque­llos que aún dudan, o se encuen­tran en algún momento de difi­cul­tad en el camino de la FE, o no están rela­cio­na­dos con lo que VER­DA­DE­RA­MENTE ocu­rre en nues­tro suelo, les digo:

NO TEN­GAN TEMOR EN VENIR, abra­ce­mos la VER­DAD pro­funda de nues­tro cora­zón y DIOS guiará nues­tros pasos a la LUZ y al TRIUNFO.

MAR­CHE­MOS JUN­TOS EL 13 de SEP­TIEM­BRE Y comen­ce­mos a ponerle fin a estos cleptómanos.